Nueve champagnes franceses distribuidos por bodegas españolas
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Nueve champagnes franceses distribuidos por bodegas españolas

Son varias las 'maisons' que han llegado al mercado nacional de la mano de alguna de nuestras bodegas. Y es que el champán ha encontrado en España un mercado receptivo a su amplia gama de burbujas

Foto: Moses, Laurent Perrier, Taittinger y Bollinger
Moses, Laurent Perrier, Taittinger y Bollinger

El champagne es solo francés, pues es en el país galo donde se encuentra la región de Champagne, lugar de procedencia de este exclusivo vino espumoso, con la localidad de Reims –cercana a París– como centro neurálgico pues son muchas las reconocidas casas de champagne que tienen su sede principal en esta ciudad.

Más cosas. Para la elaboración solo se pueden utilizar la uva blanca chardonnay y las tintas pinot noir y pinot meunier, y la curiosidad reside en que suele ser la más abundante en la mezcla la pinot noir, a pesar de tratarse de vinos blancos espumosos.

Los ‘apellidos’ de la etiqueta se corresponden con la cantidad de azúcar añadida al champagne, su dulzura

La explicación es sencilla, esas uvas tintas se vinifican como si fueran blancas, esto es, sin extraer la coloración de la piel. La combinación más habitual es chardonnay con pinot noir, pero los hay que solo llevan la blanca chardonnay; son los que se llaman “Blanc de blancs”. Por el contrario, si únicamente incorporan uvas tintas son “Blanc de noirs”.

El dulzor

Jean Milan y Bernard Remy
Jean Milan y Bernard Remy

Respecto a los ‘apellidos’ que suelen tener en la etiqueta, se corresponden con la cantidad de azúcar añadida al champagne, esto es, su dulzura. Por tanto, es BRUT NATURE, el más seco de todos y el ‘elegido’ por los entendidos (por eso de ser más ‘puro’), si son menos de 3 gramos de azúcar por litro; EXTRA BRUT menos de 6 gramos; o BRUT con más de 6 y hasta 12 gramos por litro, uno de los más vendidos por estar en el punto medio entre dulzor y acidez. A partir de aquí, en el resto de productos existentes la cantidad de azúcar es más palpable, por lo que me limito a estos tres, los más reconocidos por la identidad que ofrecen.

La última característica reseñable del champagne es que la mayor parte de ellos es fruto de la mezcla de vinos de varias cosechas, razón por la que no llevan añada. Pero dicho esto, están los “millésime” o “vintage”, término que aparece en algunas etiquetas y que significa que ese espumoso se ha elaborado exclusivamente con uvas de la añada que acompaña dichos términos. Suele tratarse de cosechas seleccionadas por su calidad, por tanto, champagnes que, en principio, no salen todos los años. Más sencillo de entender, son champagnes de añada pues en ellos no hay mezcla de cosechas.

Luego, los que salen etiquetados como “Cuvée Prestige” se suponen de gama superior, procedente de las mejores parcelas de cada casa y caracterizados por largas crianzas.

Gusto

Respecto al gusto, en términos generales son vinos en los que predomina la acidez a causa del clima frío y lluvioso que caracteriza la región de Champagne, razón por la que para obtener grado es necesario añadir azúcar (lo que se conoce como “chaptalizar”), lo que se traduce en que gran parte de estos espumosos sean brut.

En nuestro país, el champagne viene disfrutando de un momento dulce desde hace años. Ha penetrado de una manera incuestionable en el mercado, atrayendo a un público cada día más numeroso. La clave, productos y precios para variedad de gustos y bolsillos, además de la imagen positiva y lujosa que le precede, lo que sin duda influye.

En este escenario, son varias las bodegas españolas que se han convertido en importadoras/distribuidoras en exclusiva de algunos de esos champagnes mediante acuerdos interesantes para ambas partes. Además, dada la gama existente y la receptividad del consumidor, los pequeños productores se han ido haciendo un hueco importante entre las históricas y grandes maisons francesas con unos precios bien competitivos y que hacen furor entre los considerados ‘entendidos’.

Bodegas

Es por alguno de esos menos conocidos que comienza esta selección. La centenaria firma Bodegas Riojanas, vecina del icónico municipio de Cenicero (La Rioja), importa los champagnes de la casa Bernard Remy, nacida en 1968, con 12 hectáreas de viñedo en diferentes zonas de Champagne. Con tres espumosos en el mercado español, Bernard Remy Prestige Brut (35,30 €) es el vino top. Una combinación de 60% de chardonnay, 30% pinot noir y 10% pinot meunier, que ha tenido cinco años de envejecimiento. De nariz intensa y compleja, muestra aromas de fruta blanca y en confitura, notas tostadas y de brioche junto a recuerdos de frutos secos, hierbas aromáticas y toques minerales. Untuoso, sabroso, equilibrado, bien de acidez (cítricos) y final con recuerdos amargos.

Los champagnes de Jean Milan vienen de la mano de la albaceteña Dehesa de Luna. Una casa con más de 150 años de historia, ahora en manos de la quinta generación familiar. Se localizan en Oger, uno de los 17 Grands Crus (= terruños reconocidos por su calidad) de Champagne. Dada su ubicación en el corazón de la chardonnay (en la Côte des Blancs), elijo el brut Jean Milan Blanc de Blancs (27 €) con cuatro años de crianza. Con una buena expresión aromática, destacan aromas de fruta blanca, notas exóticas y cítricas, dando paso recuerdos de bollería y flores blancas. En boca se aprecia un carbónico fino y equilibrado, fresco, paso cremoso y un final persistente.

Nicolas Feuillatte Brut Reserve (33 €) llega a España a través del Grupo La Navarra, empresa histórica con una división de destilados y otra de vinos, Familia Belasco. En cuanto a Nicolas Feuillatte, fue fundada en 1976 en el corazón de Côte des Blancs, en Épernay. Este brut reserva, con alrededor de tres años y medio de crianza, consta de un 20% de chardonnay, 40% de pinot noir y 40% de meunier. Intenso y complejo en aromas, muestra notas de fruta blanca madura y de hueso, especiadas y recuerdos de la crianza. Boca fresca, fina, con paso amable y maduro y buena persistencia.

Es la burgalesa Cillar de Silos (Quintana del Pidio. DO Ribera del Duero) la que presenta al mercado español los espumosos de la casa familiar Jean Comyn, entre los que se encuentra Harmonie Brut Jean Comyn (25-26 €), con una incuestionable relación calidad-precio. Rico en matices aromáticos, con notas de fruta madura, fina crianza, recuerdos florales, pan grillé y agradables cítricos. En boca se presenta equilibrado, amplio, untuoso, fresco y con un carbónico perfectamente integrado. Final largo. Está elaborado con las tres uvas propias del champagne, entre las que la chardonnay representa el 42% de la mezcla.

Lason, Jean Comny y Nocolas Feuillate
Lason, Jean Comny y Nocolas Feuillate

El Grupo Torres, emblemática firma catalana con sede en Vilafranca del Penedés, cuenta con una distribuidora entre sus diferentes divisiones de negocio. A través de ella, la compañía distribuye en exclusiva, en España, los champagnes Lanson. Una de las históricas casas francesas (fundada en 1760), asentada en Reims, y que alcanza gran popularidad en el siglo XX al convertirse en proveedor oficial de las casas reales de Suecia, España e Inglaterra.

En sus espumosos predomina la variedad pinot noir, y Lanson Brut Black Label (32,95 €) se cuenta entre ellos pues representa el 50% de la mezcla. El resto, 35% chardonnay y 15% pinot meunier. Este espumoso es el máximo exponente de la casa, con un envejecimiento de 3 años en bodega. El resultado, un vino de nariz fina y elegante, con aromas de fruta blanca, pan tostado, cítricos y notas amieladas. Con un carbónico fino, en boca es sabroso, y el paso fluido y sutil. Buena persistencia.

Entre las marcas más mediáticas y prestigiosas se cuenta el champagne preferido por James Bond, Bollinger. En este caso, llegan a través de las bodegas Marqués de Vargas, también con distribuidora propia (Varma). La maison elabora espumoso desde 1829, con viñedos propios en la zona de los Grands Crus y Premiers Crus de la Montagne de Reims y de la Côte des Blancs. El brut Bollinger Special Cuvée (40 € aprox.) es el de precio más ‘contenido’, con un 60% de pinot noir, 25% de chardonnay y 15% petit meunier. Tiene un envejecimiento mínimo de 36 meses y muestra aromas de fruta blanca madura, tostados, cítricos, frutos secos, especiados y notas de brioche. Con volumen en la boca, buena potencia de carbónico, fresco, paso cremoso, sabroso y un largo final.

Más firmas

Otra riojana, Marqués de Riscal, es distribuidora en exclusiva desde hace 17 años de toda la gama de champagnes de Laurent-Perrier, otra de las casas con larga historia (data de 1812), fama y prestigio en el mundo de las burbujas, en Tours-sur-Marne, otro de los 17 municipios Grand Cru de Champagne. Laurent-Perrier La Cuvée Brut (42 €) consta de más de la mitad de chardonnay, que completan con en torno al 30% de pinot noir y el resto de meunier. Fruta carnosa (melocotón), flores blancas, cítricos y fondo de pan grillé entre los aromas. En boca es sabroso, con acidez adecuada, equilibrado, paso sedoso y final persistente.

La vinculación de Taittinger con Bodegas Julián Chivite (ahora propiedad del Grupo Perelada) también viene de hace años, pues empezaron a trabajar juntos en el año 99. Taittinger, otra de las vecinas de Reims, es una de las últimas grandes casas de Champagne que conserva el nombre de sus propietarios. Taittinger Millésime 2013 Brut (57,50 €) es un coupage de chardonnay y pinot noir, a partes iguales, con cinco años de crianza, y como millésimé que es sólo sale en añadas consideradas excelentes. Complejo en aromas, con notas de fruta de hueso, florales y de hinojo, junto a recuerdos de una noble crianza. Sabroso y con frescura en boca (cítricos), envolvente, carbónico fino y elegante, paso untuoso y potgusto muy largo.

Para terminar, un caso diferente, pues el champagne es propiedad de la misma bodega española que lo distribuye. Se trata de la extremeña Habla y su espumoso Blanc de Blancs Moses nº2 Edition Millésime 2012 (56 €). Un extra brut cuyo origen es un viñedo ecológico clasificado como Premier Cru en la Côte des Blancs, con tres años de crianza sobre lías. El resultado, un chardonnay intenso, fino y con complejidad en nariz, donde salen aromas cítricos, tostados, florales y puntas minerales. Es untuoso a la vez que fresco en la boca, con un buen equilibrio y final de buena longitud y expresión frutal.

Estupendo acompañante por los días en los que nos encontramos, lo cierto es que cualquier momento puede ser idóneo para disfrutar una copa de champagne… la oferta de la que podemos disponer es muy interesante. ¡Chin chin!

Bebidas Champán
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