El pomelo, una fruta llena de antioxidantes: cómo aprovecharlo en la cocina
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UN CÍTRICO OLVIDADO

El pomelo, una fruta llena de antioxidantes: cómo aprovecharlo en la cocina

Este cítrico tiene un perfil nutricional muy destacado, debido a la gran cantidad de nutrientes que ofrece a cambio de muy pocas calorías, ideal para los que siguen dietas

Foto: Ensalada de pomelo. (iStock)
Ensalada de pomelo. (iStock)

El pomelo no es el cítrico más consumido, sobre todo si comparte lineal con la naranja o el limón, pero es una fruta fácil de encontrar, con un gusto muy propio, una alta cantidad de antioxidantes y unos efectos beneficiosos para la salud que la ciencia ha demostrado. Si queréis conocerlos y saber cómo podéis incorporar este alimento en vuestra dieta diaria, en Alimente vamos a profundizar en todo lo que tiene que ofrecer a nivel nutricional y gastronómico.

Amargo en sabor y muy bajo en calorías

Por su aspecto recuerda a una naranja, aunque su sabor no es tan dulce como el suyo. En su lugar, tiene un punto más amargo y ácido, pero no alcanza los niveles del limón. No obstante, estos pueden variar en función de la variedad escogida. Lo que permanece inalterable es que, nutricionalmente, es una fruta con unos aportes muy interesantes por su bajo contenido en calorías -pues un 88% de su composición es agua- y su alta cantidad de nutrientes.

Foto: iStock.
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Observando la información nutricional de esta fruta en la base de datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, los aportes más destacados de 100 gramos de pomelo son los siguientes:

  • Calorías: 42 Kcal.
  • Hidratos de carbono: 10,07 gramos
  • Fibra: 1,6 gramos
  • Proteína: 0,8 gramos
  • Grasas: 0,1 gramos
  • Vitamina C: 52% de la cantidad diaria recomendada
  • Vitamina A: 23% de la cantidad diaria recomendada
  • Potasio: 4% de la cantidad diaria recomendada
  • Fósforo: 2% de la cantidad diaria recomendada
  • Magnesio: 2% de la cantidad diaria recomendada

Así, se puede observar que esta fruta es una fuente rica de fibra, vitaminas A y C, y diversos minerales, en especial potasio y magnesio. Debido a estos nutrientes, el pomelo es un alimento que puede ser muy beneficioso para el sistema inmunológico, gracias a las propiedades antioxidantes de la vitamina C. Además, la vitamina A que también contiene ayuda a combatir enfermedades e inflamaciones, tal y como la ciencia ha demostrado.

El pomelo ayuda a favorecer la sensación de saciedad y a controlar los niveles de glucosa

Por otro lado, la presencia de fibra ayuda a favorecer la sensación de saciedad, controlando también los niveles de glucosa en sangre. Esto, sumado a las pocas calorías que tiene, la convierte en una fruta muy útil cuando se sigue una dieta para bajar o controlar el peso. De hecho, un estudio del año 2006 reveló que tomar medio pomelo antes de las comidas había fomentado la pérdida de 1,3 kilogramos en aquellos sujetos que siguieron esta pauta, al contrario de los que no lo hicieron. La fibra que contiene puede controlar también la resistencia a la insulina y evitar la posibilidad de padecer diabetes tipo 2.

El consumo de pomelo fue asociado, según un estudio del año 2012 publicado en la revista 'Metabolism', con un descenso de la presión arterial y una mejora en los niveles de colesterol LDL -el comúnmente conocido como 'malo'-, unos factores que serían beneficiosos para la salud cardiovascular y que estarían relacionados con su aporte de fibra y potasio. Además, su alta concentración de agua nos ayuda a mantenernos hidratados y saciados, aportando igualmente pocas calorías.

Cómo incorporar el pomelo a la dieta

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Una vez conocido su aporte nutricional y sus propiedades para la salud, toca observar cómo se puede incluir el pomelo en nuestra alimentación diaria. Al tratarse de una fruta, se puede tomar en solitario como postre o tentempié en cualquier momento del día, pero también se puede usar en la cocina de diferentes maneras para dar juego y variedad en los fogones. A continuación recopilamos algunas:

  • Ensaladas. Como ocurre con otras frutas, el pomelo puede ser un añadido fresco e interesante para las ensaladas, aportando así un punto dulce y ácido. Combinado con ingredientes salados puede crear un contraste que resulte agradable en el paladar.
  • Marinado. El zumo del pomelo se puede utilizar, al igual que el de la naranja o el del limón, para marinar carnes, pescados o verduras, y hacer que estos alimentos ganen mucho más sabor y jugosidad a la hora de cocinarlos.
  • Rellenos. La cáscara del pomelo también puede usarse como recipiente para colocar en su interior toda clase de rellenos: frutas, sofritos de verduras, carnes, pescados, cuscús… De esta forma, creamos elaboraciones que mezclan diferentes sabores y lucen una presentación muy especial.
  • Smoothies. Al igual que otras frutas, el pomelo se puede emplear para concebir smoothies saludables y de lo más gustosos. Una manera sencilla y cómoda de aprovechar sus nutrientes y los de otras frutas y verduras que se pueden incorporar en la receta.
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