Semillas de apio: grandes aliadas a nivel nutricional y gustativo
  1. Gastronomía y cocina
ALTO CONTENIDO EN NUTRIENTES

Semillas de apio: grandes aliadas a nivel nutricional y gustativo

Intensas en aroma y sabor, estas concentran las propiedades del apio en una especia que destaca por su aportación en la cocina y sus beneficios para el organismo

Foto: Semillas de apio: grandes aliadas a nivel nutricional y gustativo
Semillas de apio: grandes aliadas a nivel nutricional y gustativo

El apio es un vegetal que suele emplearse a menudo en la gastronomía por sus propiedades y su increíble sabor, los cuales también se pueden encontrar de una manera más concentrada e intensa en forma de semilla. Estas son de pequeño tamaño y pueden aportar mucho en la cocina como alternativa dentro del amplio abanico de especias. Pero, más allá de esta función, contienen nutrientes que lo convierten en un ingrediente saludable para el organismo y en Alimente vamos a explorar todos sus beneficios.

Fuente de fibra y minerales

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Tal y como acabamos de ver, uno de los aspectos por los que destacan las semillas de apio es su perfil nutricional. Una cucharada de las mismas, equivalente a 6 gramos y que podéis añadir fácilmente a vuestros platos, aporta los siguientes compuestos, según la base de datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos:

  • Energía: 25,5 calorías
  • Proteína: 1,2 gramos
  • Grasas: 1,6 gramos
  • Hidratos de carbono: 2,7 gramos
  • Fibra: 0,8 gramos
  • Calcio: 11% de la cantidad diaria recomendada
  • Hierro: 16% de la cantidad diaria recomendada
  • Magnesio: 7% de la cantidad diaria recomendada
  • Manganeso: 25% de la cantidad diaria recomendada

Por lo tanto, una cucharada de estas semillas garantiza una buena dosis de minerales, todo ello a cambio de sumar pocas calorías. Así, por su contenido en minerales como el calcio, las semillas de apio son un alimento que puede ayudarnos a cuidar la salud de los huesos, evitando una carencia de dicho mineral y reduciendo el riesgo de roturas, fisuras y otras lesiones. Eso sí, destaca especialmente por su contenido en manganeso, otro mineral fundamental para los huesos, el metabolismo y la cicatrización de las heridas, como establece la Universidad de Oregon State en uno de sus trabajos.

Las semillas de apio destacan por su contenido en manganeso, un mineral fundamental para el metabolismo

Las semillas de apio también son una buena fuente de hierro no hemo -común en los alimentos vegetales-, el cual se absorbe peor en comparación con el hemo, por lo que es una opción más para incorporar a la dieta y evitar el déficit del mismo. Esto ayuda al cuerpo a no padecer anemia ni fatiga y a favorecer la producción de glóbulos rojos. Combinando este tipo de hierro con carnes, pescados y/o vitamina C se contribuye a aumentar la biodisponibilidad de dicho mineral y a facilitar su absorción por parte del organismo.

Por el contenido en magnesio que posee, las semillas de apio ayudan igualmente a controlar los niveles de glucosa en sangre, mejorar la respuesta a la insulina y reducir el riesgo de padecer diabetes, como demostró un extenso metaanálisis publicado en el 'Journal of Internal Medicine'. Las semillas de apio también disfrutan de propiedades antioxidantes por la presencia de polifenoles en su composición, relacionados con un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes.

Cómo usarlas en la cocina

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Las semillas de apio comparten un intenso sabor con los tallos de este vegetal y se pueden utilizar de manera natural o molidas añadiéndolas fácilmente en diversas elaboraciones. Algunas maneras de emplearlas son las siguientes:

  • En el té. Si se añade una cucharada de estas semillas a un vaso de agua y se hierve durante unos diez minutos, se puede crear una bebida caliente con la que disfrutar de su aroma, sabor y propiedades.
  • Para saborizar carnes y otros alimentos. Usar las semillas en marinados y adobos para impregnar otros ingredientes de sabor o untar estas especias directamente sobre los mismos puede ayudar a que tengan un gusto especial y muy fresco.
  • En ensaladas. Espolvoreando las semillas de apio sobre una ensalada podéis potenciar el sabor, añadir contrastes y diferentes texturas y aumentar las propiedades nutricionales de este bocado.
  • En sopas, guisos y estofados. Cualquier receta que incluya caldo es susceptible de incorporar estas semillas para potenciar su sabor. Por ejemplo, en la cocina cajún típica de Luisiana (Estados Unidos) se suele emplear una mezcla de especias picantes en la que, precisamente, estas semillas están presentes. Además, se suelen usar para hacer recetas con largos tiempos de cocción, para que así ganen más gusto.
  • En masas de pan. A la hora de elaborar panes caseros con semillas, esta variedad puede aportar un gusto muy peculiar y un toque crujiente.
Nutrientes Alimentos
El redactor recomienda