En los últimos años el acto de comer se ha convertido en todo un ritual. Ahora sabemos que comemos con todos nuestros sentidos e incluso con la imaginación y la memoria. De ahí la importancia que los chefs dan a sus presentaciones: colores, formas, materiales, olores, música… Un cuidado preciso de cada detalle, donde el plato en el que comeremos hoy será tan determinante como la receta.

Teniendo en cuenta todos estos aspectos, la diseñadora española Andrea Zarraluqui ha pasado los últimos meses ideando y pintando a mano una serie extralimitada de platos para pasta en colaboración con la marca italiana Pasta Garofalo, una de las firmas más longevas del país 'azzurro', nacida en la localidad napolitana de Gragnano (la 'Cittá della pasta') en 1789. La vajilla está inspirada en la cerámica milenaria típica de la costa de Amalfi, cerca de la ciudad de origen de la marca. Esta zona está ubicada a más de 1.300 metros de altura y ribeteada con acantilados. Vista desde el mar, parece un balcón natural a sus aguas.

La diseñadora Andrea Zarraluqui. (Cortesía)
La diseñadora Andrea Zarraluqui. (Cortesía)

Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, una de las principales características de la cerámica tradicional de Amalfi son sus colores llamativos. Ningún visitante se marcha del lugar sin un plato decorado con imágenes rotundas y colores contrastados o el conocido 'burro de Vietri'. Todo ello ha servido de inspiración a Zarraluqui, amante de las ilustraciones botánicas pintadas a mano, quien reconocía que a la hora de diseñar la pieza ha querido jugar con el encanto del sur de Italia. "Se trata de un país que comparte con nosotros un estilo de vida y unas costumbres muy arraigadas que nos definen y enorgullecen".

Así, el amarillo, en alusión a los limoneros de Sorrento, se mezcla con el azul del mar de Amalfi, el cielo celeste de Positano o el rojo del sol poniente de Vietri. Cada una de las piezas es única: han sido pintadas a mano, en un minucioso proceso de dos cocciones, por lo complejo del color negro (color de Garofalo) y viene marcada con un sello. Andrea Zarraluqui ha reproducido dos de los cortes más icónicos de pasta: Farfalle y Rigatoni Garofalo.

El chef italiano Gianni Pinto con su receta de 'spaghetti con almejas y bottarga'. (Cortesía)
El chef italiano Gianni Pinto con su receta de 'spaghetti con almejas y bottarga'. (Cortesía)

Y puesto que la calidad de la materia prima con la cual se elabora una receta importa tanto como el diseño de la vajilla en que se sirve, en su creación también ha participado el chef italiano Gianni Pinto, del restaurante madrileño Noi, para que el diseño fresco y contemporáneo de Andrea se complete con el soporte idóneo para disfrutar del manjar de la pasta. ¿Las claves? Un plato de forma redonda sopera, de tamaño proporcional a la cantidad que puede asumir un comensal y de un material delicado, pulcro y elegante. En cuanto al continente, el chef explica que "antes de servir la pasta, nos preocuparemos de templar el plato para que esta pueda mantenerse caliente hasta el último bocado; esto, sin duda, marca la diferencia".

Los platos de Zarraluqui y Pinto para Pasta Garofalo representan la manera de ser y de vivir del consumidor mediterráneo y de su afán por compartir. Además, materializan la importancia de la tradición, de los ceramistas, de los fabricantes de pasta. Por su potencial decorativo, son un regalo original para estas navidades y con el tiempo pueden acabar ocupando un lugar privilegiado en una repisa de casa. Están a la venta solo por encargo y a un precio de 90 euros.

La receta ideal para estrenar la vajilla

Para estrenar la vajilla de Zarraluqui y Pinto, te recomendamos, junto a Pasta Garofolo, que pruebes con estos 'spaghetti con almejas y bottarga'. Son muy fáciles de preparar y sabrosos para cualquier paladar. Así, para cuatro comensales tan solo necesitas:

  • 320 g de Spaghetti Garofalo (n.9).
  • 1 kg de almejas finas.
  • Un lomo de bottarga de mújol (huevas de este pescado saladas y secas).
  • Cuatro dientes de ajo en juliana fina.
  • Un manojo de perejil.
  • Pimienta negra molida.
  • 40 g de sal gruesa.
  • AOVE.

Una vez comprados todos los ingredientes, el primer paso es limpiar las almejas, asegurándote de que no haya conchas rotas o vacías. Es importante enjuagarlas en agua fría con sal gruesa durante dos o tres horas. De este modo, lograrás que purguen la arena residual.

Luego solo tienes que calentar el aceite en una sartén; agregar los ajos en juliana, la mitad del perejil rallado y las almejas. Nuestro consejo es que tapes la sartén y dejes cocer a fuego alto durante unos pocos minutos. Así, evitarás que las almejas se cocinen demasiado. En paralelo, cuece los espaguetis. No añadas la sal hasta que no comience a bullir el agua y deja cocer la pasta durante 10 minutos hasta que estén al dente.

Finalmente, incorpora la pasta escurrida a la sartén de las almejas, remueve bien y añade el resto del perejil picado y la 'bottarga' rallada. ¡Listos para deleitar a tus invitados! Además, si quieres seguir probando con otros platos, la marca dispone de más de 100 cortes diferentes con los que podrás elaborar recetas tan deliciosas como variadas.