A los pies de los Montes Lattari, en un lugar estratégico del Golfo de Nápoles desde donde parece que se puede ver todo el mar y el cielo de la Tierra, se encuentra la villa de Gragnano. Esta pequeña localidad está ligada históricamente a la producción de la mejor pasta del mundo. El agua del manantial que alimentaba a los molinos y el aire que acariciaba los campos de trigo hicieron de este un lugar idóneo para que el señor Garofalo comenzara a elaborar dicho alimento.

A finales del siglo XVIII, Michele Garofalo obtuvo por Real Decreto la concesión en exclusiva para la producción de pasta. Tras convertirse en el motor económico de la villa de Gragnano, la calidad de su producto traspasó fronteras y se expandió al extranjero como referente de pasta 'gourmet'. Su ciudad natal otorgará a Garofalo el apellido ‘Pasta di Gragnano’. Hoy, dos siglos después, la compañía italiana es el resultado de la unión de toda esa herencia transmitida de generación en generación y la última tecnología que ha llegado a la empresa, una unión que persigue un único propósito: elaborar una pasta de alta calidad.

Spaghetti Garofalo (n.9).
Spaghetti Garofalo (n.9).

En todo este tiempo, el proceso de producción ha sido el mismo —continúa elaborándose con trigo duro, agua de manantial y moldes de bronce—, conjugando la investigación y la tecnología para elaborar una pasta de gran calidad. Por ejemplo, para que esta no pierda su consistencia al hervirla y ese placentero 'ñic-ñic' en la boca, el 'Pastificio Garofalo' (el maestro artesano) se encarga de seleccionar el grano de trigo duro más adecuado.

El resultado es, por tanto, "más de cien cortes diferentes, cada uno con su propia personalidad, pero con unas propiedades de color, grosor y porosidad comunes, que los hacen idóneos para la elaboración de todo tipo de platos de pasta. También para su disfrute por parte de los 'connoisseurs', esos entendidos en pasta que se deleitan con el sabor y el tacto de este manjar italiano", concluyen desde la marca. Todo ello legitima a la firma napolitana como única variedad de pasta seca reconocida por la Comisión Europea como IGP (Indicación Geográfica Protegida).

Una alternativa para estas navidades

¿Puede ser la pasta un plato para las fiestas navideñas? La respuesta es sí, ya que aglutina sencillez en el cocinado sin renunciar al sabor y, gracias a los ingredientes que le incorpores, un toque de sofisticación. Te proponemos, de la mano de Garofalo, atreverte con estos 'spaghetti' con gambas y vermú al aroma de naranja. Es un plato muy sencillo y sabroso perfecto para un momento especial.

​Para cuatro raciones, tan solo necesitas:

  • 400 g de Spaghetti Garofalo (n.9).
  • 16 gambas frescas.
  • Una naranja y una chalota.
  • Medio vaso de vermú.
  • Dos dientes de ajo.
  • AOVE.
  • Cebollino, pimentón cayena, pimienta negra y sal.

​​Mientras que se calienta el agua en la cacerola, pelamos y lavamos las gambas, que cocinaremos con aceite de oliva en una sartén durante dos minutos. Añadimos una cuchara sopera de vermú y esperamos a que reduzca para sazonar con una pizca de sal, pimentón de cayena y pimienta. Salteamos una última vez y reservamos el salteado en un bol. Es importante no tirar las cabezas de las gambas, ya que las usaremos más adelante.

Receta de 'spaghetti' con gambas y vermú al aroma de naranja. (Cortesía)
Receta de 'spaghetti' con gambas y vermú al aroma de naranja. (Cortesía)

A su vez, en la misma sartén, pochamos la chalota junto a los dos dientes de ajo a fuego lento. Pasados cinco minutos, añadimos las cabezas que habíamos reservado previamente y el vermú restante. Vamos a ir aplastando las cabezas poco a poco, con el objetivo de que suelten su jugo. Dejaremos cocer diez minutos, retiramos las cabezas y rallamos la cáscara de naranja sobre la salsa.

Cuando el agua comience a hervir, añadimos un puñadito de sal gorda y los espaguetis, que coceremos los minutos que indique el paquete. De esta forma, conseguirás que la pasta esté al dente y no se te pase. Una vez cocida, la versamos en la sartén con la salsa y el salteado de gambas y damos un toque de sartén con un chorro de aceite de oliva, sal y pimienta. ¡Y listo! El cebollino y la cáscara de naranja cortada nos servirán para presentar el plato.

Si quieres seguir sorprendiendo como un verdadero chef italiano, Pasta Garofalo te invita a que experimentes con los más de 100 cortes que tiene la firma. Además, en su web, encontrarás distintas recetas y consejos para disfrutar del placer de cocinar y tus creaciones.