Mont Bar: el bar con alma de restaurante gastronómico
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Mont Bar: el bar con alma de restaurante gastronómico

Fran Agudo y Jaume Marambio (El Barri) retoman los fogones de uno de los favoritos de la Ciudad Condal. En esta nueva etapa, este establecimiento sigue conquistando con sus recetas de producto y pensada elaboración tras la aparente simplicidad

placeholder Foto: Interior de Mont Bar.
Interior de Mont Bar.

Es el bar de la esquina. Pero esconde mucho más. La esquina es la que forman las calles Diputació y Aribau. El bar, Mont Bar, el sueño de Iván Castro, descendiente de hosteleros de la localidad del Valle de Arán que nombra a un establecimiento camino de cumplir una década de éxitos. Castro, propietario también del contiguo e igualmente reconocido Mediamanga (Aribau, 13), se apoya ahora, tras haber contado con grandes profesionales siempre en los fogones, en dos figurones de Grupo El Barri: Fran Agudo y Jaume Marambio. Juntos comienzan esta nueva etapa.

Este "gastrobar bistronómico", como nos lo definen sus chefs, es una continua sorpresa

Si ya había motivos para sentarse en sus escasas mesitas en el interior de un coqueto aunque elegantón espacio, entre cuidada taberna y almacén de vinos con una bonita terraza acondicionada con estufas, ahora los hay más aún. Este “gastrobar bistronómico”, como nos lo definen los propios chefs en nuestra visita, es una continua sorpresa.

placeholder Terraza de Mont Bar.
Terraza de Mont Bar.

En una mesa exterior y con un entusiasta y joven servicio que resta formalidad a la velada, porque nunca la pretenden aunque la cocina la merezca, se nos ofrece una carta que, explican, “juega con la temporada manteniendo algunos clásicos. El resto cambia a menudo”. De producto va la cosa, excepcional, fresco, orgánico. Mucho de las propias granjas de la propiedad. Nos ponemos en sus manos.

Entrantes con mucha técnica

La carta se abre con snacks que son, en realidad, el apartado fundamental, como buen bar que es. Entre ellos brilla la rosa de remolacha sobre blini de patata y cubierta con crema ahumada de anguila y caviar (10,80 €). La jugosa ostra, de Montpellier, con escabeche de zanahoria, mandarina y miel en rama y hojita de oxalis (5,50 €), es el aperitivo diez para refrescar y abrir boca, deliciosa.

Uno de los grandes platos de este almuerzo, si no el mayor, está, asimismo, dentro de esta lista de entrantes que hacen las veces de principales. Es el sándwich de piel de pollo y tartar de calamar (4,90 €) con un corte y una textura que casi puede untarse, un ejemplo gráfico más de que, bajo la aparente sencillez de los enunciados en el menú ('canapé de pollo y calamar'), aquí hay mucha técnica y conocimiento.

placeholder Sándwich de piel de pollo.
Sándwich de piel de pollo.

Continuamos con la hoja crujiente de shisho con erizo y tosazu (vinagre con notas cítricas) que, en el caso de quien esto escribe, sustituyeron por la misma hoja con gamba blanca y un velo de papada ibérica (6,90 €). Las habitas a la menta (7,20 €), en tartaleta con butifarra negra acompañada de un vasito de caldo de pollo caliente aromatizado con las hojas de la propia menta, se recuerda por tiempo igual que no se olvida, ya en el área 'Del Pirineo al Mediterráneo', el flan caliente de queso comté y trufa negra (18,50 €), una explosión de sabor que se apura con un buen brioche.

Un nivel más

En esta época, la trufa corona y baña también, en un fondo de verduras, la flor de alcachofa (19,20 €). 'Del mar al plato' aterriza una de las estrellas de la casa, las espardeñas a la carbonara (36,90 €). La papada ibérica, la trufa y el parmesano ahogan su esencia.

placeholder Alcachofa con trufa.
Alcachofa con trufa.

Vuelve a subir el nivel con la raya a la 'beurre blanc' de esturión (28,90 €) y, entre las carnes, con el lomo bajo de wagyu y setas portobello con una salsa de estas y ajito (100 g / 22,50 €). Buen subidón son también los postres, como su curiosa tarta de zanahoria 'abriochada' y 'por capas'. No nos fuimos sin probar la gallarda tartaleta de masa sablé con espuma de soja, piñón frito y helado de chocolate 'avinao' (9 €), lo que me lleva a decir: ¡qué vinos! En Mont Bar se enorgullecen de una muestra de alrededor de 250 referencias de España, Francia y el mundo. Se pueden pasar varios minutos gozando su lectura, entre clásicos y otros más minoritarios como el acento reciente de los naturales.

En conclusión, oigan, una gozada, uno de esos almuerzos que recomendarán a allegados y que se desean repetir pronto si es que aún no se conoce. A pesar de su nombre, emplazamiento y formato, Mont Bar es un restaurantazo de aúpa. De lo mejorcito de la Ciudad Condal.

MONT BAR

Diputación, 220. Barcelona

Horario actual: de lunes a domingo de 13 a 17 h

Precio medio: 60 euros

Teléfono: 933 23 95 90

www.montbar.com


 

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