Chiringuito Blue, viaje de sabores mediterráneos en W Ibiza
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De costa a costa

Chiringuito Blue, viaje de sabores mediterráneos en W Ibiza

El televisivo chef Haim Cohen mezcla el exotismo de Oriente Medio con sabores locales de este lado del mar. Lo hace en un chiringuito de nivel en el marco del flamante hotel W Ibiza y la playa de Santa Eulalia

placeholder Foto: W Ibiza. (Lutz Varderwübecke)
W Ibiza. (Lutz Varderwübecke)

Es un restaurante mediterráneo con todas las letras en la animadísima ubicación de un hotel, W Ibiza, que es ya referencia en la isla y que estaba tardando en aterrizar en ella porque le va al pelo. Chiringuito Blue aúna en un solo espacio, un cuidado local al borde del mar del que se abastece, con un diseño a caballo entre lo casual y lo sofisticado, entre la tradición y las tendencias, una propuesta global que viaja de costa a costa, desde Ibiza hasta Israel, lugar de origen de su chef, el televisivo Haim Cohen.

Situado en la muy recomendable playa de Santa Eulalia, de arena blanca y aguas cristalinas a pesar de ser urbana, y a las puertas del citado hotel, que cumple dos temporadas siendo pionero en su idea de aunar música, moda, diseño, deporte y estilo de vida saludable (lo que llaman “detox, retox, repeat”), es una de las direcciones obligatorias para apurar el verano balear.

Es la parada idónea para disfrutar de un almuerzo y una jornada de sol sobre la arena, en sus hamacas y después en sus mesas

Tanto si se está alojado en una de las 162 habitaciones o 37 suites de W, que destilan energía pitiusa en cada esquina con un interiorismo moderno que toma como base los arraigados colores de allí, o antes de tomar uno de sus famosos cócteles en Glow, su bar en la azotea en el que agitarse al atardecer a ritmo de destacados DJ, Chiringuito Blue, a sus pies, es la parada idónea para disfrutar de un almuerzo y una jornada de sol sobre la arena, en sus hamacas y después en sus mesas. Conviene reservar, eso sí, la demanda es altísima.

Sostenibilidad y proximidad

“De las especias del este a las profundidades del oeste del Mediterráneo, nos inspiramos en este viaje para descubrir nuestro patrimonio y hacerlo actual”, explican. Haim Cohen prioriza la sostenibilidad y el producto de proximidad con sabores puros, pero brinda esta experiencia atando cabos que unen culturas. Por eso no es raro comenzar con un pan pita, o unas berenjenas asadas con tahini y salsa verde (9 euros), o con un shakshuka, el guiso de tomate servido con el mismo pan de pita y el yahini y con dos huevos cocinados en él (19 euros). Tampoco es extraño, a la vez, tomar un exquisito carpaccio de gamba ibicenca (31 euros) o hasta unos calamares a la andaluza (24 euros). Incluso, entrando en tierra, unas cremosas croquetas de jamón ibérico (14 euros).

placeholder Shakshuka.
Shakshuka.

Del interior, asimismo, llama la atención entre los platos principales el pollo payés entero al carbón con limón ibicenco y ajos confitados, mínimo para dos personas (23 euros). Gusta tanto guiño regional y con tanto sentido en un sitio que se presupone de moda y que lo es, sin descuidar una propuesta gastro armada decentemente. Llama la atención el pollo, sí, entre algunas pastas muy para todos los públicos cumpliendo con la consabida y necesaria oferta internacional. Hay hamburguesa, claro, de ternera gallega, presumen, pero los ojos se van al pescado del día, al peso (10 euros por 100 gramos) con guarniciones que van desde la patata ibicenca con zanahoria caramelizada a la coliflor a la parrilla al curry. Los 8 euros por acompañamiento, desorbitados. La dorada al carbón con limón ibicenco y ajos confitados, un fijo, se antoja imprescindible (36 euros).

Selección bodeguera

Dicen que “una comida sin vino es como una vida sin amor”, así que es sorprendente la selección bodeguera española con algunos grandes vinos “del antiguo y del nuevo mundo”. Brillantes representantes de las principales denominaciones peninsulares brillan. Se echan de menos referencias menores y alguna más de la zona, pero cumple y se encuentran algunos a precio razonable, cosa no muy habitual en este tipo de 'spots'. Una estupenda propuesta de casi dos decenas de cócteles (en torno a los 14 euros) alargan la sobremesa después de unos postres caros y que dejan frío, exceptuando la 'gracieta' del sándwich de helado de toda la vida (13 euros), de chocolate vegano con crujiente de kikos.

Pronto cae el sol y se goza aquí o dejándose mimar en los más de 300 metros cuadrados de spa del hotel antes de alistarse para una noche que, en Ibiza, aquí o allá, siempre es joven. Aun con restricciones, queda verano para experimentarla. También con niños, por cierto. Tanto el restaurante como el hotel ofrecen espacios para los más pequeños.

Chiringuito Blue, W Ibiza

Paseo Marítimo, 15. Santa Eulalia (Ibiza)

Precio medio: 60 euros

Horario: todos los días de 12 h a 23 h

Tel. 971 331 331

www.chiringuitoblueibiza.es

 

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