Kale y remolacha, perfecta combinación (iStock)

Los alimentos que te ayudan a adelgazar (y son típicos del otoño)

La naturaleza es sabia y el frío nos trae alimentos de temporada que nos ayudan a combatir las bajas temperaturas y a hacer frente a los virus que empiezan a proliferar... como setas. Además, muchos de estos productos son fantásticos aliados del control de peso y podemos utilizarlos en nuestras dietas para beneficiarnos de sus vitaminas y minerales y evitar, al mismo tiempo, que la báscula se dispare; lo que siempre es buena idea sobre todo teniendo en cuenta que las comilonas de Navidad están a la vuelta de la esquina. Distintos estudios científicos avalan a estos nueve alimentos como muy saludables y propicios para combatir el peso que nos sobra. 

Cangrejos
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Cangrejos

En los meses con 'r', los mariscos están mejor que nunca, según cuenta la tradición. Y los cangrejos son una gran opción a la hora de controlar el peso, ya que proporcionan proteínas de gran calidad, vitaminas del grupo B, fósforo y potasio, todo ello en cantidad. Su contenido en sodio y en grasas saturadas es, sin embargo, mínimo. Según la nutricionista Ranya Batayneh, 110 gramos de carne de cangrejo aporta solo 95 calorías y menos de dos gramos de grasas; y al ser rica en cromo ayuda a nuestro organismo a metabolizar el azúcar, manteniendo estables los niveles de glucosa en sangre.

Canela
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Canela

En la última década, varios estudios han hablado del poder antiobesidad de esta especia tan aromática. El último, publicado en la revista 'Metabolism', lo ha realizado la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan y en él los investigadores se han centrado en el cinamaldehído, un compuesto oleico de la canela (precisamente el que le otorga su aroma tan característico); y han descubierto que actúa sobre las células grasas del organismo, induciéndolas a gastar energía mediante la termogénesis. Esto convierte a la canela en un 'activador' natural del metabolismo.

Calabaza (y sus pipas)
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Calabaza (y sus pipas)

Uno de los alimentos del otoño por excelencia. Su gran baza es que es muy rica en fibra (7 gramos por taza) y en antioxidantes y a la vez muy baja en calorías. Hace un par de años la Facultad de Ciencias de la Alimentación de la Universidad coreana de Konkuk realizó un interesante experimento: cambiar un porcentaje de la grasa de las salchichas de Frankfurt por fibra procedente de la calabaza; y comprobaron sus fantásticas propiedades dietéticas. Un mínimo porcentaje de esta fibra convertía las salchichas en un alimento mucho más saludable. 

En cuanto a las semillas de la calabaza, son ricas en magnesio, manganeso y fósforo, así como en antioxidantes. Además ofrecen una interesante cantidad de fibra (1,1 g por cada 20 g de pipas) y como han demostrado distintos estudios, como el realizado por la Universidad de Kentucky, las dietas altas en fibra tienen una relación inversa con el riesgo de obesidad (y con el de padecer diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares y coronarias). Además, es muy fácil añadirlas a las recetas, pues combinan a la perfección, por ejemplo, con multitud de ensaladas.

Coles de Bruselas
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Coles de Bruselas

Esta hortaliza clásica en los meses de frío y que se consume guisada, cocida, a la brasa o en menestra, tiene un gran aporte de fibra y de vitaminas, A, C y sobre todo K. Y la insuficiencia de esta última vitamina se ha asociado con un mayor riesgo de padecer sobrepeso y obesidad en mujeres y hombres adultos, según constató una investigación de la Universidad de Tufts publicada en 'The Journal of Nutrition'. Es recomendable cocinar las coles lo justo, precisamente para que no se pierda en la cocción una parte importante de estos micronutrientes. 

Persimón
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Persimón

Su temporada es limitadísima, de octubre a diciembre, y merece la pena aprovechar estos meses para incorporar a nuestra alimentación este tipo de caqui, con alto contenido en fibra, vitaminas A, C, E y K y licopeno, un antioxidante que mantiene a raya el colesterol 'malo'. Se ha demostrado el efecto positivo de un consumo alto de vitamina C sobre la inflamación y distintos marcadores metabólicos en personas obesas.

Podemos tomar esta fruta exótica como postre, desayuno o merienda saludable. Troceada y añadida al yogur (previamente pelada) o simplemente cortada en láminas y regada con zumo de limón nos podemos beneficiar de su sabor y de todas sus propiedades. 

Kale
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Kale

Es el superalimento de moda y para que nos hagamos una idea de su poderío basta decir que 100 gramos de kale contienen diez veces más de la cantidad diaria recomendada de vitamina K. Por ese motivo (y porque es rico en fibra y muy bajo en calorías) es un ingrediente interesante para las dietas de control de peso. 

Fibra, vitaminas K y C (la cantidad diaria recomendada de esta última la alcanzamos con 100 gramos de kale), antioxidantes, proteínas vegetales... Lo tiene todo para ser un aliado contra el exceso de kilos.

Remolacha
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Remolacha

Aporta 45 calorías por cada 100 gramos, es rica en ácido fólico (vitamina B9), en vitamina C y en fósforo, hierro y yodo. Diversos estudios han recomendado el jugo de remolacha, por contener nitratos que, una vez consumidos, se convierten en óxido nítrico, que abre los vasos sanguíneos y permite que los músculos que trabajan se oxigenen mejor. Optimiza así la actividad física, según indicó un trabajo del Instituto de Investigación Médica Hunter (HMRI), de Newcastle, Australia.

 

Cúrcuma
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Cúrcuma

El polvo dorado de esta raíz adereza guisos, batidos y sopas y tiene interesantes propiedades nutricionales. Estimula la actividad intelectual, trabaja contra el estrés oxidativo y, sí, es buena idea incluirla en la dieta si queremos adelgazar. La Universidad de Panjab, en India, ya demostró en una investigación su capacidad antiinflamatoria; y otra, realizada por la Universidad de Tufts, concluyó que su efecto sobre el metabolismo de las grasas es tal que puede considerarse una ayuda para prevenir la obesidad.

Setas
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Setas

Este alimento tan otoñal también es un ingrediente recomendado en las dietas de control de peso. Son muy ligeras, tienen un alto contenido en agua y muy pocas calorías. Contienen beta-glucano y quitina, dos tipos de fibra insoluble, que aumentan la sensación de saciedad y evitan que comamos más de la cuenta. Además, son una fuente excelente de vitamina D cuando han estado expuestas al sol; y se ha hallado un efecto positivo de esta vitamina sobre el exceso de grasa corporal. Así lo comprobó la Universidad de Teherán, que realizó un estudio sobre un grupo de mujeres con sobrepeso y obesidad y constató que un suplemento de vitamina D durante doce semanas contribuyó a la reducción de su índice de masa corporal

Níscalos, boletus y champiñones son las más comunes, pero existen cientos de variedades comestibles que merece la pena descubrir. Una buena idea es emplearlas como guarnición, sustituyendo a las patatas fritas, mucho menos saludables y más calóricas. 

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