Cada vez que ingieres un alimento todo tu organismo se pone en marcha para asimilar, transformar y aprovechar sus nutrientes, sustancias que te permiten vivir.

Aunque hay alimentos más completos que otros, ningún producto por sí solo puede aportarnos todos los nutrientes que necesita. Únicamente lo hará una alimentación saludable, variada y equilibrada.

Por ello, la clave para comer sano es variedad y equilibrio. Solo así se garantiza que se consuman todos los grupos de alimentos y las cantidades necesarias de nutrientes.

Tipos de nutrientes

Los nutrientes pueden ser esenciales (el cuerpo no puede sintetizarlos por sí solo y debemos adquirirlos a través de los alimentos) o no esenciales (nuestro organismo los produce a partir de otros componentes).

Según su proporción se dividen en macronutrientes o micronutrientes. Los primeros ocupan la mayor parte del alimento y se consumen en gramos. Son los hidratos de carbono o glúcidos (azúcar, pan, pasta, verduras, hortalizas, fruta, cereales, legumbres…); las proteínas (carne, pescado, huevo, leche, legumbres....), las grasas o lípidos (aceites, semillas, frutos secos, leche y derivados).

Los micronutrientes, por su parte, los tomamos en microgramos. En este grupo encontramos las vitaminas y los minerales. La fuente principal son las frutas, verduras y hortalizas, aunque también los adquirimos de la mayoría de los alimentos.,

Las verduras no pueden faltar en una dieta equilibrada. (iStock)
Las verduras no pueden faltar en una dieta equilibrada. (iStock)

El agua es otro nutriente esencial, sin el que no podríamos vivir y que ayuda a que todos los procesos fisiológicos del organismo tengan lugar. No solo hidrata, sino también regula la temperatura corporal, ayuda a que los nutrientes lleguen a las células o controla la tensión arterial.

¿Qué es la nutrición?

Es la ciencia que estudia todos aquellos procesos mediante los cuales el organismo recibe, utiliza, transforma y elimina las sustancias nutritivas que se encuentran en los alimentos.

Las finalidades básicas de la nutrición son:

  • Aportar la energía suficiente para vivir

  • Proporcionar al cuerpo los materiales necesarios para la formación, mantenimiento y reparación de los tejidos.

  • Suministrar las sustancias reguladoras necesarias para llevar todos los procesos necesarios.

Por ello, según su función los nutrientes se clasifican en:

-Nutrientes energéticos: proporcionan la energía que el organismo necesita para funcionar. Los macronutrientes son la principal fuente de energía. Dentro de estos se encuentran los hidratos de carbono y las grasas y en menor proporción las proteínas.

-Nutrientes plásticos: intervienen en la construcción de las estructuras corporales, mantenimiento y reparación de los tejidos. A este grupo pertenecen las proteínas y las sales minerales.

-Nutrientes reguladores: participan en los procesos de regulación del organismo. Son las vitaminas y los minerales.