Detrás del precio de los alimentos hay mucho más que el coste de producción: tendencias, estatus, costes inflados por la distribución, prejuicios sobre sus propiedades o, simplemente, una mayor demanda puntual son factores igualmente determinantes para nuestro bolsillo.

¿Comer barato significa comer mal? En casos concretos como la carne, la explotación intensiva de las reses frente a la extensiva, así como la alimentación suministrada al ganado condicionan de manera inevitable tanto los valores nutricionales como los costes. Como cuenta el periodista gastronómico Michael Pollan en su libro 'Saber comer' los herbívoros que tienen acceso a pastos se encuentran en mejores condiciones que los que se alimentan de pienso, y los productos que obtenemos de ellos contienen mejores ácidos grasos (más omega 3 y menos omega 6), además de unos niveles superiores de vitaminas y antioxidantes.

Si se están tomando ciertos medicamentos, el consumo de pomelos debe consultarse con un especialista

En las hortalizas, las frutas, las verduras o los cereales, la variedad presente en el mercado da, por el contrario, mucho juego. Ante las fluctuaciones en los precios, echar la vista a aquellos productos que están devaluados por cuestiones ajenas a su calidad, se convierte en una actitud inteligente para el ahorro.

Naranjas en vez de pomelos

En la batalla entre pomelos y naranjas no existen vencedores ni vencidos. Ambos tienen pocas calorías y carecen de grasas. Las naranjas poseen algo más de azúcar, pero ofrecen mayores cantidades de vitamina C, tiamina y ácido fólico. El pomelo, tan de actualidad hoy por la moda los zumos detox, sale, sin embargo, ganando por sus cantidades de vitamina A.

Foto: iStock.
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Además del precio, que puede duplicar al de la naranja, el pomelo presenta un importante inconveniente: aquellas personas que siguen un tratamiento contra el colesterol, la hipertensión o toman psicofármacos deben consultar a su especialista, ya que el consumo de este cítrico puede potenciar los efectos de ciertos medicamentos. Lo mismo ocurre con dos variedades de naranjas: la Sevilla y la tangelo.

Comparativa

Precio

Naranjas: 0,99 €/kg / Pomelo: 1,99 €/kg

 

Valores nutricionales destacados en 100 gramos

Energía: 38 kcal frente a 26 kcal

Grasas: trazas frente 0,1 g

Fibra dietética: 2 g frente a 1,3 g

Carbohidratos: 8,6 g frente a 5,4 g

Vitamina A: 46 ug frente a 218 ug

Vitamina C: 50 mg frente a 37 mg

Tiamina (B1): 0,1 mg frente a 0,04 mg

Folato: 37 ug frente a 14 ug

Lentejas en vez de quinoa

La quinoa y las lentejas tienen diferentes propiedades, pero ambas son particularmente apropiadas para cumplir con las dosis diarias recomendadas de algunos nutrientes. Se trata, en realidad, de dos alimentos con un origen muy distinto, la lenteja es una legumbre, mientras que la quinoa es un pseudocereal. Ambas son una importante fuente de proteínas para aquellos que renuncian a los productos de origen animal y es corriente emplearlas en platos como las ensaladas.

Ricas en Omega-3, las sardinas son buenas aliadas para la prevención de enfermedades cardiovasculares

Respecto a los carbohidratos y las calorías sendos alimentos presentan valores similares. Las lentejas ganan por lo que se refiere a la fibra dietética. La cantidad de proteínas es mayor en la legumbre, pero la quinoa contiene todos los aminoácidos esenciales, por lo que se puede decir que las proteínas de este alimento de moda son más completas desde un punto de vista nutricional. Las lentejas deberían combinarse, por ello, con un alimento como el arroz integral. Ambas son una fuente destacada de vitaminas del grupo B, como la tiamina, la riboflavina y el ácido fólico. Por lo que respecta a los minerales, las cantidades de hierro corren parejas, si bien, la quinoa gana por poco en este apartado.

Comparativa

Precio

Lentejas: 1,50 €/kg / quinoa: 6,50 €/kg

 

Valores nutricionales destacados en 100 gramos

Energía: 310 kcal frente a 306 kcal

- Grasas: 1,17 g frente a 5,55 g

- Proteínas: 24,76 g frente a 13,8 g

- Fibra dietética: 9,69 g frente a 7,9 g

- Carbohidratos: 48,69 g frente a 49 g

- Folato: 117 ug frente a 30 ug

- Tiamina: 0,62 mg frente a 0,2 mg

- Riboflamina: 0,39 mg frente a 0,4 mg

- Hierro: 6,9 mg frente a 7,8 mg

Berza en vez de kale

Desde algunos medios se ha vendido que la kale es la berza de toda la vida. La confusión se debe a que nombres como "col" y "berza" se usan indistintamente para referirse a un tipo de verdura que posee muchas variedades. Originarias de Europa, estas plantas se cruzan con facilidad dando lugar a muchos tipos de híbridos. La moda del kale se mantiene desde hace años y se debe a tendencias relacionadas con vida sana y dietas detox.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

¿Diferencias nutricionales entre una y otra? Se ensalza del kale su bajo aporte calórico, su riqueza en minerales como el calcio, el hierro, el potasio y el zinc, sus cantidades de vitamina A, C, E y K y un importante contenido en proteínas. Comparando los valores, se observa que, dependiendo de la categoría, a veces sale ganando una u otra.

Precio

Berza: 2,50 €/kg / Kale: 5,70 €/kg

 

Valores nutricionales destacados en 100 gramos

Energía: 32 kcal frente a 49

Grasas: 0,61 g frente a 0,93 g

Proteínas: 3 g frente a 4,28 g

Fibra dietética: 4 g frente a 3,6 g

Carbohidratos: 5,42 g frente a 8,75 g

Calcio: 232 mg frente a 150 mg

Hierro: 0,47 mg frente a 1,47 mg

Potasio: 213 mg frente a 491 mg

Vitamina A: 251 ug frente a 500 ug

Vitamina C: 35 mg frente a 120 mg

Vitamina E: 2,26 mg frente a 1,54 mg

Vitamina K: 437,1 ug frente a 705 ug

Sardinas en vez de salmón

Sus reducidas dimensiones engañan, primero porque la sardina contiene más calorías que otros pescados, segundo porque a veces las cosas buenas vienen en formatos pequeños. Ricas en Omega-3, las sardinas aumentan el llamado colesterol "bueno" HDL y rebajan los triglicéridos, siendo unas óptimas aliadas en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

El debate entre sardinas o salmón es recurrente. Desde 'The New York Times', se defiende el consumo del más pequeño de los dos pescados. La mayor parte del salmón proviene hoy de piscifactoría y la alimentación de estos animales es a base de piensos que acaban reduciendo el Omega-3 tan preciado de su carne.

Precio

Sardinas: 6,50 €/kg / Salmón: a 8,50 €/kg

 

Valores nutricionales destacados en 100 gramos

Energía: 140 kcal frente a 182 kcal

Grasas: 7,5 g frente a 12 g

Proteínas: 18,1 g frente a 18,4 g

Grasas monoinsaturadas: 1,8 g frente a 5,43 g

Grasas poliinsaturadas: 2,28 g frente a 2,16 g

Grasas saturadas: 2,64 g frente a 2,16 g