Al igual que el chocolate, las pipas de calabaza son una importante fuente de triptofano, un aminoácido que estimula la producción de serotonina.

La cucurbitacina o cucurbitina paraliza a los parásitos del intestino, como las tenias (solitaria) y los áscaris. Una vez inmovilizados y sueltos de la pared intestinal a la que se adhieren, resulta fácil expulsarlos tomando un laxante.

Son ricas en proteínas y fibra dietética. A pesar de su alto nivel en grasas, por su perfil, la mayoría de ellas son saludables.

60 gramos de pipas de calabaza aportan la cantidad diaria recomendada de magnesio que nuestro cuerpo necesita, una sustancia muy relevante para nuestro sistema inmunitario y para reforzar la densidad de nuestros huesos.

Valores nutricionales (100g):

Calorías: 603 kcal

Carbohidratos: 10,71 g

Grasas: 47,33 g

Proteínas: 30,23 g

Fibra dietética: 6 g

Foto: iStock.
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Historia y curiosidades

Las evidencias sobre los primeros cultivos de calabaza datan de hace 8.000 años. Junto con el maíz y el frijol, esta cucurbitacea forma parte del así llamado sistema de "las tres hermanas" por el que las tres semillas se explotan conjuntamente en una misma tierra en relación de simbiosis.