De entre todas las sustancias que nuestro cuerpo necesita para funcionar correctamente, la melatonina es una de las que más se han dejado oír. Es la hormona encargada de regular nuestro reloj interno y su carencia se relaciona con diversos problemas de salud, sobre todo en personas de avanzada edad, que suelen ser las que más carencia tienen de ella. Cada día se venden más suplementos alimentarios de esta molécula y ahora la nueva moda es buscar alimentos que la contengan. ¿Pero realmente sirve consumirla de esta forma?

Según el catedrático de Fisiología y director del Instituto Internacional de la Melatonina, Darío Acuña, “en este asunto se parte de bases erróneas. La mayor parte de la melatonina no se produce en la glándula pineal, como antes se creía, sino en células de todo el cuerpo. Uno de los órganos que más melatonina producen es el intestino. Él solo contiene mayor cantidad de esta molécula que cualquier alimento. La melatonina que podemos tomar con la comida es prácticamente inservible para el organismo”.

"Tomar melatonina a horas que el cuerpo no está acostumbrado provocará confusión a la hora de sincronizar el organismo”

Que se haya puesto de moda esta sustancia y que los ‘foodies’ más saludables la incluyan en su dieta no es casualidad. La melatonina es la reguladora del reloj biológico del cuerpo. Según Darío Acuña, “su carencia provoca la alteración del sueño, que es lo más conocido porque es lo que más notamos, pero no lo más importante. La carencia de esta sustancia altera nuestro reloj biológico y todos los patrones y ciclos de nuestro organismo, como la segregación de neurotransmisores o la función mitocondrial (la generación de energía de cada célula de nuestro cuerpo), o nuestros ritmos metabólicos”.

Por otro lado, en farmacias, herbolarios y parafarmacias podemos encontrar suplementos alimentarios que la contienen, pero siempre en cantidades inferiores a los 2 mg, porque “desde 2007, la Agencia Europea del Medicamento considera que más de dos miligramos de melatonina constituyen un fármaco”, explica el especialista. Ahora bien, hay que tener en cuenta que no todo el mundo consume correctamente estos suplementos. “Hay gente extrañada porque toma melatonina un par de horas antes de acostarse y aun así tiene insomnio. Esto se debe a que segregamos picos de esta sustancia en determinados momentos de nuestro ciclo del sueño. Si nuestro mayor pico tiene lugar a las 4 de la madrugada, tomar la melatonina a las 10 de la noche confundirá a nuestro reloj interno, que no sabrá a qué señal tiene que hacer caso para sincronizar sus funciones”.

"La melatonina que podemos tomar con la comida es prácticamente inservible para el organismo”

De todos modos, como decíamos al principio, nuestro organismo es capaz de producirla por su cuenta sintetizando un aminoácido llamado triptófano (a todos nos suenan anuncios de complementos milagrosos a base de este elemento). Dado que se trata de un aminoácido, se encuentra en las proteínas, por lo que alimentos muy proteicos como las carnes, huevos, lácteos, frutos secos o las legumbres suministrarán a nuestro organismo todo el triptófano que necesita, sin necesidad de ‘extras’.

Así que alguien que no quiera tomar suplementos creados en laboratorio y aun así desee consumir melatonina, siempre podrá recurrir a los alimentos que la contienen, aunque sea en muy pequeñas cantidades. Estos son, además de los ya mencionados, las guindas, el arroz, las almendras, el pimiento morrón naranja y las bayas de goji. Ya sea por un pequeño efecto melatonínico o por hacer de placebo (vaya, te lo acabamos de arruinar diciéndotelo), algunos afortunados podrán convertir su reloj interno en uno suizo.