¿Quién no ha dudado alguna vez de si la comida que ha adquirido lleva en realidad lo que aparece en la etiqueta? Los quesos, concretamente los elaborados con mezclas de distintas leches, son los que se encuentran ahora, por una cuestión como esta, en el punto de mira de las autoridades.

El Mapama (Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente) ha solicitado a los Servicios de Control de la Calidad y Defensa contra Fraudes de las comunidades autónomas que, dentro de las inspecciones programadas para este año 2018, se aumenten los controles a estos productos para verificar si los porcentajes en las leches empleadas se corresponden con los que figuran en las listas de ingredientes.

El consumidor lo tiene difícil para saber qué le están vendiendo con estos quesos

Diferentes asociaciones agrícolas llevan tiempo denunciando el supuesto fraude a gran escala que podría estar sucediendo. Las acusaciones señalan que en estos lácteos se están elevando los porcentajes de leche de vaca, al tiempo que se rebajan los de cabra y oveja de forma significativa. Esta práctica permite a los productores aumentar el margen de beneficio ante el desplome de los precios de la materia prima obtenida del ganado vacuno.

La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) es uno de los grupos que llevan anunciando este fraude desde hace tiempo: "Los consumidores quieren pagar por lo que compran, pero es complicado saber lo que te están vendiendo con estos quesos. No digamos ya acertar, a través de la percepción, qué porcentajes de cada tipo de leche hay en cada uno de ellos", nos comenta Florencio Rodríguez, vicepresidente regional de la asociación en Castilla-La Mancha.

La polémica al detalle

Asaja valora positivamente las medidas propuestas desde el ministerio. Afirma Rodríguez que "las competencias en control y fraude las tienen las comunidades autónomas y no todas están llevando a cabo la misma labor. Las administraciones no pueden hacer una dejación de funciones. Deben exigir siempre el cumplimiento de garantías en los productos alimentarios".

Foto: iStock.
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La organización señala, sin embargo, que la detección a través del análisis no es un procedimiento sencillo. De hecho, el ministerio, que propone llevar a cabo el programa de controles directamente en los puntos de venta, está participando asimismo en proyectos para avanzar en técnicas que permitan cuantificar, de manera fiable, el porcentaje de cada especie que se utiliza en los quesos de mezcla.

El fraude podría tener un alcance aún mayor y afectar también a algunos quesos puros de cabra y de oveja

Los ganaderos solicitan, por ello, medidas que vayan más allá de tales test. Entre ellas, se encuentran el endurecimiento legal en asuntos como la delimitación de porcentajes mínimos y máximos en los tipos de leche, así como un mayor control de la trazabilidad de las materias primas, una cuestión esta última que, para Rodríguez, "es la asignatura pendiente de los productos agroalimentarios en España".

También en los quesos puros

Según otras asociaciones, como la Unión de Productores del Caprino (Uniproca), el fraude podría tener un alcance aún mayor y afectar a algunos quesos que se venden como 100% de oveja o de cabra: "Se está permitiendo el fraude y mirando para otro lado", subrayó en su día a la agencia EFE su presidente, José Manuel Sanz.

Foto: iStock.
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"No tenemos los datos, pero las dudas están ahí. Lo que pedimos es que se verifique si esto está ocurriendo", apunta, por su parte, Florencio Rodríguez. Si las sospechas se confirmaran, habría que considerar que se podría estar incurriendo en un problema sanitario, ya que algunas personas que presentan alergias a ciertas proteínas de la leche de vaca optan, precisamente, por lácteos con un origen animal distinto.