Pasillo de dulces de cualquier gran superficie, zona dedicada al chocolate, decenas de opciones en torno a los productos relacionados con el cacao y, sin embargo, muy pocas con sus propiedades nutricionales intactas. Es más, los azúcares y otros añadidos provocan que cualquiera que pretenda llevar una alimentación equilibrada huya de esos lares.

La gran mayoría de los chocolates, bien sean con leche, blancos o con frutos secos, que se ofertan resultan ser productos ultraprocesados con una gran cantidad de azúcar añadido que acaba limitando la cantidad de cacao y, por ende, sus potenciales beneficios para la salud.

A más azúcar, menos cantidad de manteca de cacao
A más azúcar, menos cantidad de manteca de cacao

El cacao, pese a ser un alimento altamente calórico y cuya ingesta hay que controlar para no disparar el consumo de calorías, ha sido objeto de diferentes estudios que prueban que tiene diversos beneficios para la salud. Una investigación del año 2011 señalaba que este grano contiene más fenoles con efectos antioxidantes y antiinflamatorios que la mayoría de alimentos; reduce el riesgo de padecer diabetes; tiene efectos beneficiosos sobre la saciedad gracias a su alto contenido en fibra, y mejora las funciones cognitivas y el estado de ánimo. No obstante, estos beneficios se pierden cuando la industria alimentaria fabrica determinadas variedades de chocolate que incluyen una gran cantidad de azúcar y otros compuestos.

El azúcar añadido, el principal intruso

Una elevada proporción de azúcar añadido en chocolates los convierte en ultraprocesados que entrañan peligros para la salud como un aumento del riesgo de sufrir de diabetes u obesidad y agravar enfermedades cardiovasculares, de acuerdo con la propia opinión de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La presencia de estos azúcares contribuye, además, a que haya menor porcentaje de cacao en la composición y a que se pierdan los beneficios del mismo.

Este grano contiene más fenoles con efectos antioxidantes y antiinflamatorios que la mayoría de alimentos

En relación a esta cuestión, la OMS ya advirtió de que menos del 10% de las calorías diarias deberían provenir de azúcares libres en adultos y en niños como un patrón saludable. En un adulto que consuma 2.000 calorías esto serían 25 gramos. Observando la información nutricional de los chocolates con leche, blancos, con frutos secos o negros con poco porcentaje de cacao, una onza suele aportar unos 10 gramos de azúcares añadidos. Casi el 50% de lo recomendado diariamente en apenas un bocado. No obstante, esta cantidad varía levemente en función de las tipologías y sus composiciones.

- Chocolate con leche, el más común: es una de las elaboraciones más comunes que se encuentra en los supermercados al ser uno de los tipos de chocolate más fabricados y consumidos. Su principal problema es que el cacao no es el protagonista entre sus compuestos, sino que es el azúcar añadido el que ostenta esa posición. Estas tabletas no suelen poseer más de un 40% de cacao, mientras que la cantidad de azúcar suele superar los 50 gramos por cada 100 de producto.

- Chocolate blanco, el caballo de Troya del azúcar: compuesto en gran medida por azúcar, llegando a ser este casi un 60% de su composición con 59 gramos por cada 100 de producto, el chocolate blanco ha sido considerado durante muchos años no uno de los menos saludables, sino el peor. La elevada cantidad de este ingrediente contrarresta todavía más los beneficios del cacao, el cual suele conformar, de promedio, tan solo un 20% del producto total.

El chocolate blanco es el que más cantidad de azúcar tiene.
El chocolate blanco es el que más cantidad de azúcar tiene.

- Cacao puro y chocolate negro, los últimos bastiones del grano: el cacao puro y el chocolate negro con al menos un 85% de dicho grano en su composición son las opciones más saludables del mercado según diversos dietistas-nutricionistas como Lucía Martínez, autora del blog 'Dime qué comes' y escritora del libro 'Vegetarianos con ciencia', que los incluye como los dos únicos alimentos con cacao entre los procesados saludables que deberían formar parte de una dieta. El chocolate negro puede contener azúcar añadido entre sus ingredientes, pero al poseer un elevado porcentaje de cacao, la cantidad de azúcares libres es mucho menor que la que se puede encontrar en los productos previamente citados. También existen variedad que no incorporan azúcar para reducir más aún la ingesta de este añadido. Así, el cacao puro y estos chocolates negros mantienen sus beneficios para la salud y su alto contenido en fibra y antioxidantes.