Según el estudio Valores y Visiones 2030, realizado por Mirjam Hauser, el 52% de la población quiere saber lo que come y alimentarse sano. Por ello, no resulta extraño el resurgimiento de los mercados tradicionales –sobre todo en las grandes ciudades– y la creciente moda de los denominados superalimentos, tales como las ya de sobra conocidas semillas de chía, bayas de Goji o espirulina. La hierba de trigo, pasto de hierba o 'wheatgrass' es una de las últimas incorporaciones a este grupo cada vez más amplio.

A pesar de las reticencias que, de primeras y por nuestras latitudes, pueda provocar el hecho de beber hierba, en Estados Unidos es un hábito generalizado. Es más, se puso de moda incluso antes de que las celebrities comenzaran a pasearse con sus 'smoothies' –bebidas hechas a base de frutas y verduras– y de que en España cayéramos rendidos a sus encantos nutricionales, convirtiéndolos en un 'must' de nuestras dietas.

La hierba de trigo verde, también conocida como pasto verde, es en realidad el brote tierno procedente de la semilla de trigo, con una germinación de unos doce o trece días, que es cuando sus niveles nutritivos y minerales están más elevados. Teniendo en cuenta estas características, muchos la incluyen dentro del grupo de superalimentos, ya que este, según explica Carla Zaplana en su libro 'Superfoods', "es un grupo que tiene un valor nutricional muy denso. Esto se traduce en que nos aportan una considerable cantidad de micronutrientes y otros elementos como vitaminas, minerales, antioxidantes, aminoácidos, ácidos esenciales, enzimas activos, fitonutrientes, fibra..., entre otros, a la vez que aportan pocas calorías. Para proteger la supercalidad de sus nutrientes, los 'superfoods' deben ser orgánicos y crudos, y en algunas ocasiones estarán mínimamente procesados, como, por ejemplo, el cacao."

Hierba de trigo.
Hierba de trigo.

Qué propiedades aporta la hierba de trigo

El 'wheatgrass' es abundante en minerales, sobre todo de los más alcalinos. En el portal de salud de Mayo Clinic explican que tiene elevadas cantidades de magnesio, hierro y calcio. Esto lo convierte en un potente agente alcalinizante, coadyuvante de la disminución de los niveles de acidez y de toxinas en nuestro organismo, que tienden a ser elevados en dietas ricas en azúcares y alimentos refinados.

Incluso hay quien afirma que es un buen tratamiento para el cáncer y contra los efectos secundarios derivados de los tratamientos de quimioterapia. No obstante, los estudios sobre esta cuestión son limitados. Uno de los últimos es el realizado por el Instituto Investigador del Cáncer Netaji Subhash Chandra Bose, en India. Se basa en el análisis de los efectos del consumo de zumo de hierba de trigo en los pacientes con cáncer terminal. El documento concluye que ingerirlo mejora los niveles de hemoglobina en sangre, evitando la aparición de anemia asociada al cáncer. Por tanto, beber el zumo de hierba de trigo "es una alternativa efectiva de transfusión de sangre".

Una de las bondades que se le atribuyen a la hierba de trigo es la mejora del sistema inmunitario


También en el portal de Mayo Clinic hacen hincapié en la abundancia vitamínica del pasto de trigo. Es especialmente rico en vitaminas A, C y E. De hecho, dobla en vitamina A las zanahorias y supera en vitamina C a las naranjas. Por otra parte, constituye una fuente excepcional de clorofila, en torno al 70%, un compuesto que, además de ayudar a la fotosíntesis de las plantas, favorece la desintoxicación, la oxigenación y el transporte de la sangre.

Otra de las bondades que se le atribuyen a la hierba de trigo es la mejora del sistema inmunitario, en tanto que ayuda a la eliminación de las bacterias presentes en el sistema digestivo y a la recuperación de dolencias y enfermedades. Contiene también un buen número de enzimas esenciales –proteínas que nuestro organismo necesita para realizar la mayoría de los procesos biológicos y el desarrollo de las funciones celulares–, en especial proteasa, que ayuda a digerir las proteínas; amilasa, que es una gran facilitadora de la digestión, y citocromo oxidasa, que tiene efecto antioxidante.

No hay milagros

Eso sí, no todo son halagos en torno a este alimento. En la literatura sobre los beneficios de la hierba de trigo podemos encontrar otras opiniones. El doctor Chris Reynolds, conocido en el ámbito de la nutrición como D. Wheatgrass y especialista en terapias con hierba de trigo, asegura que esta proporciona más beneficios biológicos que nutricionales. Asegura que "hay un montón de pruebas que apoyan el papel de que el extracto de la hierba de trigo mejora las funciones biológicas, incluyendo un estudio preliminar publicado en el 'Journal of Experimental and Clinical Cancer Research', que sugieren que el extracto de hierba de trigo fermentado ejerce actividad antitumoral significativa."

Consumir pasto de trigo es seguro y saludable. Sin embargo, por sí solo no hace milagros y, como aconseja el Área de Nutrición de la Sociedad Española de Encodrinología y Nutrición (SEEN), tenemos que tener en cuenta que no es verdad que “si un alimento es bueno, cuanto más mejor”. Por tanto, el consumo de esta hierba debe ir necesariamente acompañada de una dieta sana, variada y equilibrada.