Son alimentos excelentes para la salud que cuando se abusa de ellos en la dieta pueden convertirse en un riesgo grave. Parece sorprendente, pero la realidad es que hay una serie de químicos y metales pesados presentes en los pescados, las nueces de Brasil y el arroz integral cuya ingesta diaria podría elevar los niveles en el cuerpo hasta provocar complicaciones en el cerebro, el corazón, la pérdida de cabello, erupciones cutáneas o alteraciones en el sistema nervisoso.

El contenido de arsénico del arroz es lo suficientemente elevado para que la UE regulara su ingesta diaria

El atún, por ejemplo, como muchos pescados, acumula mercurio. Más concretamente en forma de metilmercurio. En una dieta normal su toxicidad es inexistente, pero si abusamos de sus propiedades benefeciosas, como los ácidos omega 3 y su excelente fuente de proteínas sin grasas, podemos llegar a absorber este compuesto, que tiene más riesgos en el caso de las mujeres embarazadas ya que puede afectar a la formación del cerebro del embrión y a los niños hasta la pubertad. La exposición al mercurio puede generar además cefaleas, dificultad para dormir e incluso pérdida de memoria.

Nueces de Brasil. (iStock)
Nueces de Brasil. (iStock)

Si además lo acomapñáramos de arroz integral, que es un cereal que suelen recomendar los nutricionistas por su mayor contenido en fibra que el arroz blanco, añadiríamos arsénico. Obviamente, un plato de arroz integral, al igual que el atún, contiene unos niveles totalmente seguros, pero es cierto que desde hace una década se ha estudiado la presencia del químico para limitar su ingesta por cuestiones de seguridad alimentaria.

Lavar los cereales

La Agencia para la Seguridad Alimentaria Europea -EFSA- alertó ya en 2014 que mientras en el caso de otros cereales como el trigo, la presencia de arsénico se debía a una gran ingesta, en el caso del arroz había que vigilar los máximos diarios por su alto contenido. El motivo es que la planta absorbe una gran cantidad de arsénico del suelo y el agua. Aunque un consumo moderado de arroz evitará cualquier problema, se puede poner en remojo o lavarlo con agua como medida para eliminar gran parte del arsénico que acumula.

Las nueces de Brasil o amazónica, unas semillas que a veces se confunden con los frutos secos por su aspecto y el propio nombre, contienen una considerable cantidad de selenio. Su consumo en España es mucho menos habitual que el del arroz, por lo que las complicaciones derivadas de su ingesta son menores. En pequeñas dosis es un buen antioxidante, contiene grasas saludables y fibra, además de potasio, zinc y calcio, pero si se abusa, puede provocar una intoxicación cuyos efectos varían, pero que incluyen la pérdida de cabello o las erupciones cutáneas.