Los cambios que experimenta una persona cuando se hace vegetariana
  1. Nutrición
¿Tendencia al alza?

Los cambios que experimenta una persona cuando se hace vegetariana

Carencias nutricionales, falta de fuerza y dificultades para encontrar alimentos aptos suelen ser algunos de los temores más comunes de las personas que han probado las dietas sin productos de origen animal

Foto: La comida vegetariana está considerada una de las más sanas. (iStock)
La comida vegetariana está considerada una de las más sanas. (iStock)

Muchas personas han dicho adiós a la carne, al pescado y a los productos de origen animal en España. Así lo relataba el informe del año 2017 de The Green Revolution, por el cual en nuestro país en torno a un 8% de la población ha adoptado dietas vegetarianas y veganas. Un número que asciende a un 6% aproximadamente cada año, bien sea por cuestiones éticas a favor de los animales, medioambientales o por motivos de salud. Ante esta situación siempre afloran ciertas cuestiones como “¿qué cambios experimentará mi organismo?”, “¿voy a perder fuerza?” o ”¿mi salud se va a resentir?”

Para dar respuesta a estas preguntas, Alimente ha acudido a profesionales de la salud y la ciencia y a personas que han vivido en su piel este cambio de dieta.

La salud puede hasta mejorar

Dejar de un lado la carne y el pescado, dos baluartes de la gastronomía y la comida tradicional, supone un gran cambio que genera inquietud y hace que más de una persona se plantee si su salud puede empeorar a causa de anemias u otros déficits nutricionales. En este sentido, la única carencia que hay que cubrir es la de la famosa vitamina B12, como recomiendan los profesionales de la salud. Esta se encuentra principalmente en alimentos de origen animal o, en el caso de los individuos que siguen estas dietas basadas en vegetales, en suplementos y productos enriquecidos con ella.

En estas dietas también se consume grasa vegetal y proteína, incluso en veganos

La dietista-nutricionista María Casas, en palabras a Alimente, ha explicado que “se tiene la creencia de que este tipo de dietas puedan ser deficitarias pero no tienen por qué”. De hecho, la experta en la materia se muestra partidaria de ellas, ya que “fomentan el consumo de frutas, verduras y hortalizas”, fuentes de fibra y antioxidantes que resultan cruciales para el organismo. Según Casas, “se cree que estas dietas se reducen a estos alimentos, pero también se consume grasa vegetal y proteína, incluso en veganos”. E insiste en que los vegetarianos tienen más fácil que no haya riesgo alguno pues “incluso tienen el aporte nutricional de los huevos y la leche, y siguen pudiendo tener todos los nutrientes que ellos necesitan”. Por todo, ello, Casas sentencia que “no hay peligro. Ni de anemia, ya que hay muchas fuentes de hierro que no sean carne”.

La soja es uno de los alimentos más comunes en dietas vegetarianas.
La soja es uno de los alimentos más comunes en dietas vegetarianas.

Nutricionalmente adecuadas

Una institución como la Asociación Norteamericana de Dietética también manifestó su postura al respecto tiempo atrás en un comunicado oficial: este tipo de dietas, siempre que estén bien planificadas y organizadas, son “nutricionalmente adecuadas y pueden proporcionar beneficios para la salud” en personas de todas las edades. También ha habido estudios científicos que las asocian a un posible descenso de la mortalidad.

Laura Carretero, una joven de 24 años de edad, comenzó siendo ovolactovegetariana (consumiendo huevos y lácteos) y ahora es vegana. Ha pasado un año y medio desde que decidió cambiar su dieta. La información es lo primero que ha señalado que no se debe dejar de lado para evitar mitos y no caer en malentendidos. Así, ha citado las obras y publicaciones de nutricionistas como Victoria Lozada o Lucía Martínez, autora esta última de 'Vegetarianos con ciencia'. En su caso, ha explicado que le costó dejar de consumir huevo, pero que la harina de garbanzo le supuso una gran solución. “Si soy sincera, hice un cambio mental tan grande que no noté la ausencia de la carne y el pescado en mis platos. Creo que al final lo más difícil del cambio no es comer, sino todas las explicaciones que tienes que dar a tu alrededor”.

Según la Asociación Norteamericana de Dietética, estas dietas “pueden proporcionar beneficios para la salud”

Carretero también ha señalado que habló con su médico de cabecera, del que recibió información de la vitamina B12 y quien le encomendó una analítica a los seis meses. Los resultados fueron positivos: “No solamente estaba sana, sino que en algunos aspectos había mejorado. Por temas hormonales mi cuerpo tiene tendencia a tener niveles altos de ‘colesterol malo’ y con la dieta vegana conseguí que estos bajaran muchísimo”, ha añadido la joven para sentenciar que “no ha tenido problemas en encontrar las proteínas necesarias” y que “todo es informarse y llevar una alimentación sana y consciente” para evitar cualquier problema. Eso sí, debe quedar claro que este tipo de dietas no garantizan un estado saludable si no se sigue una alimentación adecuada, como ocurre con cualquiera.

No hay debilidad ni falta de fuerza

La proteína es el nutriente encargado de crear masa muscular y mantener esta en un estado saludable. Sin ella el cuerpo se sentirá débil y sin estas fibras la salud se puede resentir. Los productos de origen animal suelen tener un gran aporte proteico, pero también hay opciones vegetales que pueden proveer de este nutriente.

José Miguel Martín Rosales es entrenador personal y el creador de Lifting With Science, un portal dedicado a la divulgación científica de nociones del entrenamiento y la actividad física. Tiene 24 años, lleva dos siendo vegetariano, consumiendo lácteos y huevos, y ha competido profesionalmente en powerlifting, un deporte de fuerza primo-hermano de la halterofilia. En declaraciones a Alimente ha apuntado lo siguiente: “El rendimiento en mí no ha bajado, de hecho ahora mismo estoy en el mejor estado de fuerza levantando kilos”. “Para mejorar tu fuerza o ganar masa muscular no es necesario comer carne ni pescado”, ha asegurado y ha puesto como ejemplo que sigue aumentando sus marcas con el cambio de dieta como hacía cuando comía productos animales, llegando a mover recientemente 245 kilogramos en sentadilla profunda.

En su caso, Martín ha señalado que cambió su dieta por una cuestión de empatía animal. “Si sabes combinar los alimentos y jugar con ellos al final puedes conseguir los mismos resultados y hay muchas opciones que no vienen de animales que son de mucha calidad”. Entre sus favoritos cita las legumbres, los cereales y los frutos secos, aunque su principal fuente de proteína sigue siendo la proteína de suero de leche.

Un bol de lentejas.
Un bol de lentejas.

La práctica de un deporte de alta intensidad no fue una excusa para no cambiar su alimentación, aunque ha asegurado que es mucho más fácil con opciones de origen animal. “Fue más tener un poco de fuerza de voluntad, sobre todo los primeros días porque te sientes avasallado por la gran oferta de carne que siempre hay en torno a ti, pero al final te acostumbras y descubres que hay muchas alternativas válidas”, ha sentenciado este entrenador personal.

Al final, las dietas vegetarianas y veganas son una opción más para muchas personas y pueden ser adoptadas sin alterar demasiado los hábitos de vida. No garantizan que sean más o menos saludables que las omnívoras, pues cualquier tipo de alimentación puede resultar beneficiosa o perjudicial en función de cómo se planifiquen.

Carne Verduras Comida sana
El redactor recomienda