Según la ciencia avanza más y más, empezamos a confirmar propiedades de alimentos que intuíamos sanos y que formaban parte de la alimentación de miles de personas en zonas subdesarrolladas del planeta (como es el caso de la espirulina). Pues bien: ahora una nueva planta (aunque en realidad es muy pero que muy antigua) ha captado la atención de aquellos más preocupados por la calidad de su propia nutrición: la moringa.

También conocida como ben, la moringa es un árbol originario de la India, aunque se ha extendido ampliamente por muchas otras zonas del globo, como el resto de Asia, África y América. Es un árbol que puede llegar a medir hasta 10 metros, tiene una copa ancha y hojas grandes, que a su vez están divididas en folíolos (pequeñas hojas, como las del helecho). Es aquí donde reside su verdadero potencial.

"La moringa tiene más vitamina A que las zanahorias, más calcio que la leche y más vitamina C que las naranjas"

Estas hojas pueden comerse, y de muchas maneras. En el Libro 'El árbol al servicio del agricultor' de Frans Geilfus, se explica que tradicionalmente se comen cudas, como las hojas de espinaca, hervidas o secas, o también convertidas en polvo, lo que permite conservarlas durante largos periodos de tiempo sin que pierdan sus propiedades nutricionales. También se pueden consumir sus flores, pequeñas, blancas y olorosas, siempre hervidas. De sus semillas se extrae el 'aceite de ben' que es utilizado como lubricante alimentario.

Estas hojas han resultado ser una excelente fuente nutricional por su multitud de micronutrientes. Como explica el investigador Jed W. Fahey, de la Johns Hopkins School of Medicine, en Estados Unidos, en su trabajo acerca de esta planta, "multitud de estudios sobre las propiedades nutricionales de la moringa existen en el mundo científico. Gramo a gramo, las hojas de moringa tienen más vitamina A que las zanahorias, más calcio que la leche, más hierro que las espinacas, más vitamina C que las naranjas y más potasio que el plátano". Es por esto que, como apunta el experto, "el consumo de moringa en polvo es muy útil en situaciones en las que la inanición es un riesgo".

Otra forma de tomar la moringa: en infusión. (iStock)
Otra forma de tomar la moringa: en infusión. (iStock)

Y el investigador no se equivoca. Por ejemplo, según la base de datos nutricionales del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, 100 gramos de hojas de moringa crudas contienen el 252,1% de la cantidad diaria recomendada de vitamina A para un varón adulto. Una barbaridad, vamos...

Pero su enorme aporte de micronutrientes no es el único valor de este árbol. A lo largo de los siglos se ha utilizado ampliamente a manera de medicina. Como explica el investigador Anwarul Hassan Gilani y su equipo de la Universidad de Agricultura de Pakistán en un estudio, tradicionalmente se han usado las diferentes partes de este árbol como antifebril, estimulante para paralíticos, tónico circulatorio, laxante o como controlador de la glucosa en sangre. En un tono más científico y menos histórico, los investigadores definen las áreas médicas en las que esta planta podría estar jugando un papel fundamental. Destacan sus posibles efectos antitumorales, hipotensores y diuréticos, pero aclaran que "sería necesario analizar las partes del árbol por separado y la composición química de cada una".

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Aunque tal vez el uso más sorprendente de esta planta sea el que se le da tradicionalmente en zonas rurales de Sudán. Allí se utiliza el producto resultante de machacar semillas secas para purificar el agua. Según explica Frans Geilfus, "logran eliminar hasta el 99% de las impurezas y bacterias presentes en el agua contaminada".

Son estas grandes propiedades nutricionales y medicinales las que han puesto en primera línea la moringa como superalimento, y la industria lo aprovecha. Lo podemos comprar en herbolarios, algunas tiendas de alimentación e internet, pero a precios más que elevados. La moringa en polvo cuesta 64,9 € el kilo, los 'complejos vitamínicos' a base de moringa cuestan 56 € el kilo y por las hojas secas enteras podremos llegar a pagar hasta 118 € el kilo. La nutrición tiene un precio...