Hay varias sombras que siempre sobrevuelan sobre la soja. Temores, medias verdades y afirmaciones negativas. Esta legumbre con una proteína vegetal completa suele formar parte de la dieta de aquellas personas que siguen una alimentación basada en plantas, aunque cualquiera tiende a consumirla ocasionalmente. A ella se le han asociado una serie de consecuencias y efectos que pueden no ser del todo ciertos. Mitos que la comunidad científica se ha encargado de desmentir o de demostrar que no tienen por qué ser así.

Afecta a la fertilidad

La soja contiene isoflavonas, unos compuestos similares al estrógeno, la hormona sexual responsable de la aparición de los caracteres sexuales secundarios femeninos. Estos están presentes en todos los seres humanos, con mayor concentración, obviamente, en mujeres. Por esta característica de la soja, muchas personas han llegado a temer que pueda afectar a su fertilidad como algunos estudios apuntaron en el pasado de manera no concluyente. Por ejemplo, en 2009, un meta análisis (investigación que recopila la información de diversos estudios), determinó que había una “débil evidencia” de que la soja y las isoflavonas podrían reducir, en mujeres premenopausicas que consumieran dicho alimento, la presencia de dos hormonas relacionadas con la fertilidad (la hormona foliculoestimulante y la luteinizante).

Otro estudio que arroja luz sobre este aspecto es el Nurses’ Health Study II. Esta es una de las mayores investigaciones realizadas para explorar los efectos a largo plazo de la nutrición, las hormonas y el medio ambiente en la salud de las personas realizado por científicos de prestigiosas instituciones como Harvard. Tras estudiar a 116.000 mujeres, los investigadores concluyeron que, de hecho, la ingesta de elevadas cantidades de proteína animal podía provocar infertilidad y que el consumo de alubias, guisantes y soja protege contra dicho problema.

Soja.
Soja.

Provoca el aumento del pecho

La presencia de las citadas isoflavonas ha provocado que haya quien se preocupe por que pueda disminuir la testosterona en hombres y aumente la concentración de estrógenos. El temor es que esto provoque unos efectos feminizantes en el cuerpo de hombres y aumenten los pechos. No obstante, solo hay dos casos reportados de hombres que hayan experimentado esto. Y precisamente se debe a un consumo excesivo que podría no ser el único motivo.

Uno de ellos fue un joven de 19 años que tomaba de entre 12 y 20 raciones de soja al día. El otro un hombre de 60 años que bebía 3 litros de leche de soja diariamente. Casos apuntados como inusuales por la comunidad científica, que señalaron que uno de ellos incluso padecía diabetes tipo 1.

De hecho, un estudio clínico de 2010 que analizó más de 30 reportes no encontró evidencia alguna de que el consumo de soja alterase los niveles de hormonas en los hombres a consecuencia de las isaflovonas mientras no se realizasen ingestas excesivas como las citadas. Además, otro estudio publicado en el American Journal of Nutrition señalaba que el consumo de soja en hombres puede contribuir a disminuir el riesgo de padecer cáncer de próstata.

El tofu está elaborado con soja.
El tofu está elaborado con soja.

Causa cáncer de mama

El mayor temor que surge respecto al consumo de soja es la posibilidad de que aumente el riesgo de sufrir cáncer de mama. Esto se debe a que este padecimiento está relacionado con los estrógenos y estos tienen cierta correlación con la soja. Pero la ciencia no ha amparado esta afirmación.

En 1998 se desató el pánico en relación a este tema cuando un estudio realizado en ratones determinaba que las isoflavonas actuaban de manera similar a las hormonas estrógenas y provocaban la aparición de cáncer de mama. Esto provocó a la comunidad científica. Con el tiempo se vio que no era así porque dichos roedores no metabolizan igual la soja que los seres humanos. Y de hecho, se observó que esta legumbre podía tener efectos positivos. Sin ir más lejos, un meta análisis realizado en 2006 y apoyado por los estadounidenses National Cancer Institute y American Institute for Cancer Research, que investigaba a más de 11.000 personas que superaron este cáncer, reveló que el consumo de soja reducía la mortalidad.

Las investigaciones actuales evidencian que el consumo de soja es seguro y puede ser hasta beneficioso

Además, la Sociedad Americana del Cáncer y el American Institute for Cancer Research afirmaron en 2014 que, aunque es necesario estudiar más a fondo esta relación entre soja y riesgo de padecer cáncer, las investigaciones actuales evidencian que su consumo es seguro y puede ser hasta beneficioso.

¿Es entonces peligroso el consumo de soja? Como muestran los estudios científicos aquí citados: no, especialmente si se consume de manera moderada y no se abusa en exceso de dicha proteína vegetal.