Como otros muchos alimentos milagro, algunos productores y distribuidores que comercializan el aceite de coco se han encargado de atribuirle toda clase de propiedades. Excelentes para la salud obviamente. La burbuja ha estallado estos días cuando la epidemióloga de la Universidad de Harvard Karin Michels arremetió, durante una conferencia en la Universidad de Friburgo, Alemania, contra el aceite vegetal calificándolo directamente de veneno y de ser “la peor comida que puedes ingerir”.

El vídeo se hizo viral, algo inusual para una conferencia médica en alemán de 50 minutos

El vídeo se ha hecho viral, con más de un millón de visitas, lo que resulta poco común, ya que se trata de una conferencia en alemán de 50 minutos sobre aspectos médicos y nutricionales. Puede que algo esté cambiando o que sea un gota en el océano. El caso es que ha generado una controversia que ha repercutido en otra secuela de vídeos en la red: a favor y en contra. Michels, que ha llamado además la atención de la prensa mundial, se refería específicamente a los datos de un estudio de la Asociación Americana del Corazón -AHA por sus siglas en inglés- titulado 'Dietary fat and cardiovascular disease', en el que analizan no solo el aceite de coco, sino otras fuentes de ácidos grasos y en el que desaconsejan su consumo.

Ahora, el cardiólogo del National Health Service, Aseem Malhotra, ha contestado a la especialista instándola a que rectifique y se disculpe por las declaraciones de su conferencia, que considera "totalmente falsas", tal y como ha publicado el 'Daily Mail', generando a su vez otro vídeo con miles de visitas. Malhotra ha defendido en varias ocasiones que las grasas saturadas no incrementan necesariamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares y argumenta que precisamente la reducción de estas ha hecho aumentar el consumo de hidratos y azúcares, lo que provoca un aumento de la obesidad y, por tanto, también de otros riesgos.

El estudio original

Las críticas del cardiólogo a la conferencia de Michels, sin embargo, no valoran el estudio que las motivó. Michels ha puesto el foco en la elevada proporción de grasas saturadas que contiene, tal y como explicaba el estudio publicado en la revista científica del AHA, en el que se relaciona directamente con el aumento del colesterol y los riesgos de enfermedades cardiovasculares.

Según la investigación, las mayores fuentes de ácidos grasos saturados que es necesario reducir se encuentran en la mantequilla, la grasa del cerdo, la ternera, el aceite de palma, el de kernel y el de coco, y los contrapone a fuentes más saludables de grasas monosaturadas como el aceite de oliva, los aguacates y los frutos secos, como las nueces o las almendras.

Una encuesta en EEUU arrojó que un 72% lo consideraba saludable frente a un 37% de los nutricionistas

Lo más llamativo es que, según la asociación médica de EEUU, “una reciente encuesta llevada a cabo en EEUU arrojó que un 72% de los estadounidenses consideraban el aceite de coco como saludable frente a un 37% de los nutricionistas”. El dato es llamativo no tanto por la percepción de los encuestados, que puede responder a intensas campañas de marketing, sino a la controversia entre los propios especialistas ya que la diferencia entre expertos y público general aunque es grande no es abismal. Por otra parte, los resultados arrojaban que en comparación con otras grasas, el aceite de coco elevaba el nivel del colesterol considerado malo -el LDL- en todos los casos, por lo que recomendaban encarecidamente evitar su consumo.

Las reflexiones de Michels han tenido un amplio eco en la prensa internacional, llegando incluso a las páginas del 'New York Times' y la propia prensa inglesa. En un artículo del diario 'The Guardian' citaban, además del estudio de la revista AHA, a la British Nutrition Foundation, que aseguraba que "no existe ninguna evidencia científica de que el aceite de coco aporte ningún beneficio para la salud derivado de su consumo", apoyando la visión de la experta y las observaciones de los especialistas de la asociación americana del corazón.