Desde su aparición en el mercado como alternativa predilecta a los alimentos de gran aporte calórico, los productos dietéticos han sido perseguidos por la comunidad médica y científica que rechaza los supuestos beneficios que les acompañan. Y es que la mayoría de ellos realmente no ayudan a seguir una dieta sana y equilibrada, de hecho, siguen estando relacionados con el incremento del riesgo de padecer obesidad. ¿Cómo es eso posible?

Amparados por un nombre que rechaza la presencia de calorías o azúcares añadidos, este es justo su rasgo más destacado: no incluir más compuestos de la cuenta. Lo que no significa que no mantengan el azúcar de la bebida original o una gran cantidad de calorías vacías, asociadas desde hace años al temido sobrepeso. No obstante, y en paralelo al resto de inconvenientes que les caracterizan, un nuevo estudio muestra por primera vez el perfil bueno de este tipo de productos, al parecer, una herramienta de gran utilidad contra el cáncer de colon avanzado.

Refrescos ‘light’, una medicina frente al cáncer

Foto: iStock.
Foto: iStock.

El cáncer de colon es la enfermedad oncológica más común de nuestro país, incluyendo ambos sexos, con un total de 34.331 casos solo en 2017. Un cáncer que además ostenta el dudoso título de ser el segundo tipo de tumor más letal, solo por detrás del cáncer de pulmón. Hablamos de cáncer de colon avanzado cuando este ya se encuentra en fase 4, lo que se traduce en una diseminación desde el intestino a otras partes del cuerpo. Es aquí donde radica su principal armamento contra el cuerpo humano: su increíble capacidad para expandirse a otros órganos, un crecimiento que suele ir acompañado de la consabida metástasis.

Este diagnóstico podría haber encontrado un 'antídoto' inesperado. Según un estudio realizado por el Centro Oncológico de la Universidad de Yale, el consumo de una o más latas diarias de refrescos ‘zero’ o ‘light’ puede reducir hasta en un 46% el riesgo de reaparición o muerte en los pacientes que sufren cáncer de colon avanzado. “Las bebidas artificialmente edulcoradas tienen una muy mala reputación entre el público debido a unos supuestos riesgos para la salud que, en realidad, nunca se han demostrado en los estudios. Y en este contexto, nuestro trabajo muestra de forma muy clara que pueden ayudar a evitar la recurrencia y el deceso en pacientes que han recibido tratamiento para el cáncer de colon avanzado. Un resultado que es ciertamente interesante”, explica el director de la investigación, Charles S. Fuchs.

Los refrescos ‘light’ podrían reducir hasta un 46% el riesgo de reaparición o muerte por cáncer de colon

El estudio en cuestión ha recurrido a una muestra de 1.018 pacientes con cáncer de colon en estadio III, que consumieron productos dietéticos durante y después del tratamiento de quimioterapia, a lo largo de siete años. Tras el experimento, los científicos observaron que aquellos que bebían refrescos edulcorados presentaban una mejora en comparación con los que no tomaban este tipo de bebidas.

Bajo esta premisa, “cada vez hay más evidencias de que los hábitos dietéticos poco saludables, como sería el consumo elevado de bebidas azucaradas, puede incrementar el riesgo de recurrencia y de mortalidad en el cáncer de colon. Para los pacientes que tienen problemas para abstenerse de tomar bebidas azucaradas, la elección de alternativas artificialmente edulcoradas podría conllevar la evitación de estas complicaciones para la salud”, explica Brendan J. Guercio, coautor del estudio, dejando en evidencia la importancia de eliminar el azúcar de cualquier dieta. Sin embargo, a pesar de este increíble descubrimiento, la comunidad médica sigue alertando del impacto de las bebidas edulcoradas en pacientes con otras dolencias de suma importancia.

No olvides sus otros efectos

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Aunque las bebidas ‘zero’ y ‘light’ sean un gran aliado contra el cáncer de colon avanzado, no significa que tengan el mismo efecto sobre otras enfermedades como la obesidad o la diabetes. Por ejemplo, un estudio llevado a cabo por la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, en Estados Unidos, demostró que las personas que consumen a diario este tipo de productos tienen un riesgo tres veces superior de desarrollar la enfermedad de Alzheimer o sufrir un ictus. “Más concretamente, de sufrir un ictus isquémico, en el que los vasos sanguíneos cerebrales se ven obstruidos”, especifica el responsable del estudio, Matthew Pase.

Otro trabajo en la materia desveló este mismo año un efecto que hasta entonces desconocíamos de los refrescos sin azúcar. Tal y como publicó el Colegio Médico de Wisconsin, en colaboración con la Universidad Marquette en Milwaukee, estos productos también son perjudiciales para el metabolismo. Las conclusiones defienden que los edulcorantes artificiales alteran la forma en la que se procesan las grasas y la energía. En especial, la culpa recae sobre el acesulfamo-k, una de las sustancias más empleadas en la industria alimentaria, que también provoca graves daños en las células de los vasos sanguíneos. Así que, ante la duda, recurre a bebidas naturales y exentas de aditivos, en lugar de las bebidas dietéticas que permanecen cubiertas por un halo de sospecha.