La alimentación influye en muchos factores del día a día. Es un hábito que puede determinar nuestras rutinas y nuestro ánimo. Esto se puede ver reflejado, por ejemplo, en que incluso afecta al rendimiento escolar de los niños. Así lo han determinado diversos estudios que afirman que los más pequeños que seguían dietas saludables mejoraban sus notas en el colegio, además de disfrutar más del mismo. Pero ¿en qué consisten estas pautas alimenticias?

En Alimente explicamos cómo debe ser la alimentación de los niños, basándonos en estudios e investigaciones, para que así obtengan mejores resultados. De cara a la vuelta al cole, muchos padres y madres seguramente querrán que sus hijos aprendan y disfruten lo máximo posible en las clases escolares al tiempo que siguen una vida sana.

Alimentación y rendimiento

Un estudio publicado en junio de 2018 por el V Observatorio Nestlé elaborado con entrevistas online y a partir de un diario de consumo familiar en hijos de 3 a 12 años, arrojó datos reveladores: el 46% de los niños españoles que siguen dietas saludables obtienen sobresalientes en lenguas y/o ciencias frente a un 32%, que también consiguen estas notas, pero que no se alimentan de la misma manera.

Pero los datos de esta investigación van más allá, mostrando que una alimentación saludable mejora la actitud que los niños tienen hacia el colegio. Entre los que siguen dietas adecuadas, 6 de cada 10 están satisfechos con su rendimiento y un 42% está muy contento con sus tareas escolares. En el caso de otro tipo de alimentación, son 4 de cada 10 y un 28% respectivamente.

Un programa de desayunos implantado en un colegio mejoró el rendimiento académico en matemáticas

Tiempo atrás, una investigación del año 2002 publicada en 'Annuals of Nutrition & Metabolism', realizada por expertos de diferentes organismos científicos y sanitarios de Estados Unidos, determinó que un programa de desayunos implantado en un colegio mejoró la ingesta de nutrientes y fue asociado con mejoras significativas en el rendimiento académico en matemáticas, en el funcionamiento psicosocial y en la disminución del hambre.

¿Qué debe tener una dieta saludable para niños?

Un niño estudiando.
Un niño estudiando.

Con los datos expuestos llega el momento de comprender qué es una dieta saludable. Para el reciente estudio de junio de 2018 que Nestlé realizó, el más actualizado, el criterio que tomaron en cuenta para determinar qué era una buena alimentación fue que su dieta incorpore los siguientes elementos:

  • Fruta natural (3 raciones) y verduras frescas (2 raciones) de manera diaria
  • Legumbres, pescados y frutos secos al menos una vez a la semana
  • Aceite de oliva como aliño habitual
  • Agua como bebida principal

Con estas recomendaciones se puede observar que los niños pueden obtener una buena dosis de fibra y nutrientes que les ayudan a saciarse con pocas calorías a través de las frutas y las verduras. Estos contribuyen así a regular el hambre y evitar que se coma de más manteniendo los niveles de glucosa bajos.

Las grasas saludables están presentes a través de frutos secos, pescados y el aceite, las cuales son muy positivas para el cerebro. Además, de esta manera tienen fuentes proteicas variadas como las legumbres. Uno de los puntos más destacados es la presencia de agua como principal bebida, dejando así de lado los refrescos con azúcares añadidos o los zumos y batidos que pueden aumentar las calorías de las mismas de manera considerable, al tiempo que dicho aporte de azúcar puede implicar diversos efectos negativos para la salud de los más pequeños. Tampoco hay ultraprocesados como las galletas, los cereales comerciales o la bollería industrial, alimentos que los nutricionistas y dietistas recomiendan encarecidamente que se eviten pues están relacionados con la diabetes, la obesidad y otras complicaciones.

Otros factores

No obstante, no todo se resume en la dieta (que puede ser un elemento importante, como se ha reflejado), sino que se trata de un compendio de factores a tener en cuenta como aseguraban desde el mismo informe que publicaba Nestlé España: “En este estudio se observa que unas buenas pautas alimentarias son clave para un mayor bienestar que, sin duda, se refleja en las diferentes esferas de la vida. Así, los alumnos que obtienen mejores notas son los niños que además de seguir una alimentación equilibrada, son también los que suelen hacer actividad física regularmente, los que tienen unas buenas rutinas de descanso, mejor actitud, etc. En definitiva, un estilo de vida saludable se corresponde con un bienestar físico, social e intelectual”. Y ese estilo de vida puede comenzar desde que son pequeños, momento en que lo asimilarán mejor.