La canela figura en nuestro repertorio gastronómico, sobre todo cuando toca lanzarse a la repostería y endulzar unas natillas, aromatizar un bizcocho o lo que se tercie, pues puede con casi todo. Algunos también la degustan en forma de relajante té. No obstante, pocos dirían al verla que estamos ante la corteza interna del árbol canelo desecada, cuyas propiedades antisépticas, bactericidas y antiparasitarias hace que tengamos a la canela en muy alta estima. Y si no es así, deberíamos.

La corteza se deja secar durante unos cuatro o cinco días a la sombra. Pasado este tiempo observaremos que adquiere una apariencia abarquillada y parda. Dicho árbol se cultiva en Sri Lanka, y también en la India, sur de China, Brasil y Madagascar. Desde esos trópicos acaba en dulce cóctel en nuestros postres.

¿Tratamiento para la diabetes tipo 2?

Aunque sus virtudes son muchas, la campanada la dieron las numerosas investigaciones que afirman que esta especia puede ser fundamental para los diabéticos. En concreto, desde que diversos estudios revelaran que la ingesta de canela podía ayudar a reducir los niveles de azúcar en sangre de los pacientes con diabetes tipo 2 o prediabéticos, mucho se ha discutido acerca de si podría llegar a convertirse en un tratamiento eficaz para tales dolencias.

Uno de estos estudios, publicado en la revista 'Annals of Family Medicine', evidencia que los pacientes con diabetes tipo 2 pueden mejorar no solo su glucosa, sino también sus niveles de colesterol al tomar canela en forma de píldoras.

Foto: iStock.
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No obstante, la comunidad científica no es unánime a este respecto pues existen estudios contradictorios. Así, la conclusión alcanzada, a la luz de los estudios disponibles, es que factores como la raza, el estilo de vida, el índice de masa corporal, los tipos de medicamentos del paciente y la duración del tratamiento pueden influir en los efectos de la canela en los sujetos estudiados. Por lo tanto, pasado el alboroto inicial, cabe aguardar nuevos estudios y evidencias que confirmen los resultados. También los investigadores no pasan por alto que el proceso de elaboración de la canela resulta crucial pues en su cultivo pueden perderse ingredientes activos.

Otros posibles inconvenientes son los efectos secundarios derivados de la elevada dosis de canela que puede incluso comportar casos de toxicidad (hepatoxicidad), disminución del recuento de plaquetas, aumento del riesgo de sangrado e incluso hipersensibilidad a la especia, tal y como explica el doctor Solano, especialista en cirugía de diabetes, en su web profesional.

¿La canela nos hace más listos?

Por supuesto, la canela tiene más beneficios insospechados, como reveló en 2016 un grupo de investigadores de la Rush University Medical Center, pues su ingesta, al parecer, puede mejorar nuestras cualidades intelectuales. "Este sería una de los métodos más seguros y más rápidos de convertir a los malos estudiantes en buenos”, comentó en su día Kalipada Pahan, uno de los investigadores principales del estudio.

La canela de Sri Lanka o canela de Ceilán es, a día de hoy, la de mejor calidad en todo el mundo

Los integrantes del equipo apostaron por alimentar a los ratones con canela. Según explican, cuando se metaboliza la especia, se convierte en benzoato de sodio, un fármaco común que se utiliza para reparar el daño cerebral. Pero la cosa no acaba ahí, pues también se apreció mejoría en aquellos ratones que presentaban párkinson.

En este sentido, debemos citar un estudio de la Universidad Jesuita de Wheeling, en Virginia (EEUU) que dio a masticar un chicle normal a unos sujetos y otro con sabor a canela, menta o jazmín a otros. La prueba arrojó un dato bastante esclarecedor, pues el procesamiento cognitivo de los que recibieron el chicle de canela se vio impulsado al máximo y aceleró sus respuestas visuales y motrices e incluso su atención.

Un básico de nuestra gastronomía

Por supuesto, esta especia es todo un básico en nuestra gastronomía. Incluso la encontramos en embutidos como la morcilla de Aranda, en la que se mezcla la canela junto con comino y pimienta negra. Pero, como en todo, hay que hablar de calidades. En este sentido, la canela de Sri Lanka o canela de Ceilán es, a día de hoy, la de mejor calidad. También se han popularizado la canela de Padang, la canela de Saigón o de Ammán, la canela regina, la canela de Goa, la canela de Malabar, la canela de Java y la canela de Cayena.

Foto: iStock.
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Pero conviene que como consumidores estemos muy atentos a la casia o canela de China que, dadas sus semejanzas con la canela, podemos llegar a comprar sin saber que su aroma difiere de la canela auténtica. Toda una decepción si somos de los que disfrutamos de tan intenso olor.

Canela con carne

Como de recetas de repostería con canela ya andamos sobradamente informados, vamos a ver qué tal se cocina una carne con esta especia:

Ingredientes:

  • Una cinta de lomo de cerdo ibérico
  • Canela en rama
  • Vino fino de Montilla-Moriles
  • Hojas de laurel
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta

Preparación:

Se ata el lomo, pues así nos resultará más fácil trincharlo. Vertemos el aceite de oliva en la sartén y se añade el lomo, la canela, el laurel, la pimienta y la sal. Se cubre la mitad de vino y se deja cocer a fuego medio hasta que el lomo está tierno. Cuando el vino se evapore, se pincha con un cuchillo o una aguja de brocheta para comprobar que la carne esté hecha, pero tierna. Si la notamos dura, podemos añadir un poco de agua, siempre que no esté fría para terminar la cocción.