Fármacos anorexígenos con riesgos cardiovasculares, antidepresivos, viagra, laxantes, esteroides... La lista de sustancias ocultas en la tabla de ingredientes de una gran cantidad de suplementos dietéticos que se venden en EEUU es preocupante. Más del 60% son para perder peso o ganar músculo y contienen medicamentos que en algunos casos fueron retirados hace casi una década por la FDA -Food and Drug Administration-, el organismo estadounidense que vela por la seguridad alimentaria y los fármacos.

Un 25% de los productos contienen ingredientes ocultos como fármacos retirados hace ya una década

Un estudio llevado a cabo por Jenna Tucker, Tessa Fischer y Laurence Upjohn, investigadores del Departamento de Sanidad del estado de California y publicado la semana pasada por la revista 'JAMA' -Journal of American Medical Association-, alerta de que el 25% de los suplementos analizados y actualmente a la venta, contienen incluso fármacos prohibidos por la FDA, lo que no ha impedido que se sigan comercializando, a pesar de haber obtenido los datos del propio organismo.

Normas y organismos inútiles

Los investigadores han desatado una tormenta sobre los complementos al constatar que si bien estos contienen vitaminas, minerales, extractos de plantas y otras sustancias que pueden tener efectos adversos para la salud, están exentos de los estrictos controles que son necesarios para comercializar fármacos ya que son considerados exclusivamente alimentos. Es uno de los puntos claves de la investigación de los expertos de California, que señala que en EEUU más del 50% de los adultos consumen este tipo de productos. “El problema reside en que la FDA estima que estos suplementos no están destinados a tratar o curar enfermedades, lo que les deja fuera, según la legislación de 1994, del control farmacéutico al ser considerados alimentos y, por tanto, no estar obligados a seguir el protocolo de seguridad de estudios de epidemiología que sí requieren los medicamentos”, señala el reciente estudio.

En los adelgazantes se ha detectado la sibutramina, un anorexígeno que causa riesgo de enfermedad cardiovascular

Entre las sustancias más preocupantes detectadas se encuentra la sibutramina, un fármaco anorexígeno utilizado inicialmente para tratar la obesidad y que fue prohibido tanto por los organismos estadounidenses como por los europeos en 2010 debido a su potencial riesgo para la salud cardiovascular. En España, la sibutramina, comercializada con el nombre de Reductil, fue prohibida en 2010 por la AEMPS -Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios- después de las recomendaciones realizadas por la EMA -Agencia Europea de Medicamentos-, que esgrimió las misma razones que sus homólogos de EEUU: un aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares asociado a su consumo.

Foto: iStock.
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Junto a la sibutramina y sus análogos, que se detectaron en 269 de los 317 suplementos para perder peso adulterados, también se halló el laxante fenolftaleína -75 de los 317-, retirado en 1999 por considerarse un potencial cancerígeno. Para contrarrestar los efectos de la sibutramina, que aumenta significativamente la presión arterial y el pulso, algunos incluyen sildenafil, que produce el efecto contrario. Las contraindicaciones y los efectos adversos de usar estos fármacos solos o combinados se ignoran por completo, al estar totalmente ocultos.

Para adelgazar también se incluyeron sin avisar al consumidor antidepresivos como la fluoxetina, que no está prohibido, pero que como todos los medicamentos del grupo SSRI -inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina-, conlleva una serie de efectos secundarios y en ocasiones adversos, que tendrían que ser valorados por un especialista. Más aún si se trata de una medicación que se está administrando sin el conocimiento del paciente y que podría interactuar con otros medicamentos que ya estuviera tomando, lo que podría potenciar los efectos adversos asociados, como pensamientos suicidas o hemorragias, al desconocer por completo la historia clínica del consumidor.

Músculo y sexo: más problemas

El estudio publicado ahora por 'JAMA' desvela que en los casos analizados por los investigadores de California, entre 2006 y 2017, los suplementos contenían estas sustancias prohibidas, que no estaban incluidas como ingredientes en el etiquetado, lo que significa que con ello habrían estado engañando a los consumidores, además de haber puesto en entredicho la eficacia de la FDA, que a pesar de estar al corriente de su uso, ha sido incapaz de tomar las medidas necesarias para detener su consumo.

“La salud de los consumidores está en riesgo por la incapacidad de la agencia para imponer medidas agresivas"

Es más, los investigadores, que utilizaron la base de datos de la propia FDA, informaron que de 776 suplementos que contienen ingredientes ocultos y en ocasiones prohibidos, tan solo 334, menos de la mitad, recibieron una notificación del organismo, lo que ha suscitado un debate sobre su papel. “La salud de muchos de los consumidores está en riesgo debido a la incapacidad de la agencia de seguridad para imponer medidas agresivas que acaben en la retirada de estos productos del mercado”, explicó el Dr. Pieter Cohen al diario británico 'The Independent', en la línea del propio estudio de Jenna Tucker, Tessa Fischer y Laurence Upjohn.

Entre las otras sustancias consideradas peligrosas se encuentra también una familia de esteroides para ganar músculo, también retirados del mercado, así como una serie de sustancias detectadas entre los dedicados a mejorar el comportamiento sexual -como la viagra-, que es el grupo de suplementos que contiene más irregularidades, un 45%, frente al 41% de los destinados a adelgazar y el 12% de los que pretenden mejorar el rendimiento y la ganancia de músculo.