Cuando el hambre arrecia entre horas, son muchas las personas que recurren a aperitivos saludables para calmar el estómago y, además, cuidar la línea de manera equilibrada. Pepinillos, macedonias de frutas, chips vegetales, frutos secos, palomitas de maíz caseras… Las opciones son infinitas, incluso cuando se trata de alimentos ricos y saludables. Sin embargo, en una época en la que la vida sana se ha convertido en un estilo de vida imperante en la sociedad, un nuevo bocado ha salido a relucir como el alma de la fiesta. ¿Habéis probado alguna vez las crudités de verduras?

Un aperitivo muy francés

Este tipo de elaboración supone una alternativa de lo más refrescante a las tradicionales ensaladas o menestras de verduras. Un aperitivo sano, delicioso y muy sencillo y rápido de preparar. Para aquellos que todavía no lo sepan, las crudités están compuestas de verduras u hortalizas frescas “que se comen crudas, cortadas normalmente en forma de bastón o en rodajas, y que se sirven acompañadas de salsas variadas, vinagretas u otro tipo de aderezos. En nuestra cocina no han tenido un gran protagonismo hasta ahora, pero en Francia, sin ir más lejos, no hay restaurante, ya sea bistró o de ‘alto standing’ que no incluya las crudités en su carta”, explican desde The Cooksters.

Hay que escoger verduras que al morderlas sean más crujientes y que no se oxiden una vez cortadas

Lo más importante es escoger verduras y hortalizas de calidad: “Es mejor decantarse por aquellas que al morderlas sean más crujientes y que no se oxiden una vez cortadas”, añaden. Entre las opciones más recomendadas destacan la zanahoria, el apio, el calabacín, el pimiento, el pepino, los espárragos verdes, los tomates cherry, los champiñones, el brócoli o la coliflor. Mientras que otros vegetales como la calabaza, las alcachofas, las berenjenas o las judías verdes nada tienen que aportar al resultado final del plato por ser demasiado duras. También se aceptan otros alimentos complementarios como el huevo duro, unos taquitos de queso o atún en conserva.

Baba ganoush. (iStock)
Baba ganoush. (iStock)

A la hora de ponerse manos a la obra con la presentación, las crudités de verdura se sirven en forma de bastoncillo o rodajas, según la pieza seleccionada, y se suele jugar bastante con los colores y sabores de los distintos alimentos. Por ejemplo, resulta muy interesante mezcla el dulzor de la zanahoria con la intensidad de los espárragos. Todo depende de los gustos del comensal. No obstante, aunque la variedad de las verduras y el emplatado ocupen gran parte del protagonismo, falta un elemento estrella que aporta un toque distintivo y que procede de la versión estadounidense del plato: las salsas.

3 salsas para acompañar la crudité de verduras

Es cierto que, en la mayoría de ocasiones, las salsas suelen estar vinculadas a un tipo de alimentación demasiado grasienta y artificial. Sin embargo, en este caso solo se admite la compañía de aquellos aderezos con un valor nutricional adecuado y saludable. Nada de mayonesa, mostaza o kétchup procesados; lo mejor es preparar la salsa desde la comodidad de vuestra propia cocina, asegurando así sus propiedades y beneficios para la salud. El hummus, la salsa ranchera o de queso y los patés vegetales son algunas alternativas, pero ¿qué otras opciones destacan entre la multitud?

Baba ganoush

  • 2 berenjenas grandes
  • 1 cucharada de tahini
  • 1 cucharada de aceite de sésamo
  • Zumo de 1-2 limones
  • 2 dientes de ajo
  • Comino
  • Sal
  • Aceite de oliva

Para elaborar esta salsa árabe solo hay que hornear las berenjenas a 180ºC alrededor de una hora o hasta que estén tiernas. Después, dejamos que se enfríen, las pelamos y las desmenuzamos con las manos. Para finalizar, las mezclamos con el resto de ingredientes y añadimos el aceite de oliva poco a poco para evitar que quede demasiado líquida. Dejamos que enfríe de nuevo un par de horas y la acompañamos con la crudité de verduras y pan de pita.

Tapenade de aceitunas negras

  • 200 g de aceitunas negras sin hueso
  • 6 anchoas en salazón
  • 1 cucharada de alcaparras
  • 1 limón
  • 25 ml de aceite de oliva
  • Tomillo fresco
  • 1 diente de ajo

Antes de mezclar todos los ingredientes, debemos desalar los filetes de anchoa y pelar el diente de ajo. Después, añadimos las aceitunas negras en un recipiente donde las picaremos con la batidora junto a las anchoas, las alcaparras, el aceite de oliva, el tomillo, la mitad del diente de ajo y un poco de zumo de limón. También se puede realizar este paso con la ayuda de un mortero. Una vez que esté listo, se reserva en el frigorífico hasta su consumo.

Tzatziki

  • 2 yogures griegos
  • 1 pepino
  • ½ cebolleta
  • ¼ de diente de ajo
  • 2 cucharadas de vinagre dulce
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • Sal y pimienta

Tsatsiki. (iStock)
Tsatsiki. (iStock)

Para elaborar esta típica salsa griega, pelamos y rallamos el pepino, y lo colocamos sobre un colador para que suelte todo el agua. Mientras tanto, mezclamos el yogur, la cebolleta y el ajo bien picados. Después incorporamos el pepino ya escurrido y aliñamos el conjunto con el vinagre, el aceite, la sal y la pimienta. No hace falta batirlo, con remover y unir bien todos los ingredientes es más que suficiente.