Si sigues una dieta equilibrada, con suficientes lípidos, proteínas e hidratos de carbono, consumes verduras y frutas, grasas beneficiosas como las omega 3, pero aún así tu sistema digestivo no funciona todo lo bien que debería, puede que tengas una deficiencia de las enzimas del páncreas. ¿A qué se debe? Para poder asimilar los nutrientes de los alimentos el cuerpo necesita, además de la digestión y la absorción en el intestino delgado, para lo que es importante la microbiota, unas enzimas que produce el páncreas y que se encargan de 'romper' los alimentos en los diferentes elementos que absorbe nuestro cuerpo.

La lipasa, las amilasas y las proteasas extraen las grasas, los hidratos y las proteínas respectivamente

Según la Universidad de Harvard, se trata de tres tipos: la lipasa, las amilasas y las proteasas y péptidos. Aunque tanto durante la masticación como la digestión intervienen enzimas presentes en la boca, el intestino delgado y el estómago, las más importantes son estas tres, que produce el páncreas. Es lo que ha provocado que florezca toda una industria de suplementos de enzimas cuyas ventas podrían alcanzar los 1,6 billones de dólares en 2020, según la Universidad de Harvard, que explica además que "algunas son claramente beneficiosas en determinadas circunstancias, pero también se venden suplementos que se usan en casos en los que no existe evidencia alguna de que sirvan para una buena salud del páncreas”.

Patologías y malos hábitos

Al margen de enfermedades que revelan un problema pancreático, claramente identificadas, como son la enfermedad de Crohn, la amiloidosis, la pancreatitis o la fibrosis cística, que indican problemas en la producción de las enzimas lipasa, las amilasas y las proteasas, lo cierto es que sin llegar a una patología, hay niveles bajos provocados por estrés, envejecimiento o bajos nieveles de ácido en el estómago, que pueden influir en su producción, dificultar la absorción de nutrientes y provocar una mala digestión en general.

Modelos de páncreas donde se producen las enzimas. (iStock)
Modelos de páncreas donde se producen las enzimas. (iStock)

La lipasa rompe las grasas; las amilasas, los carbohidratos; y las proteasas, las proteínas. Si te sientes hinchado, tienes flatulencia, diarrea o estreñimiento y diversas molestias digestivas, a pesar de seguir una buena alimentación, es posible que las enzimas no estén haciendo su trabajo, más allá de los posibles problemas de la microbiota intestinal.

El estrés crónico, medicamentos como los antiácidos, el azúcar y las comidas procesadas lo empeoran

La autora Kim Barnouin ha publicado estos días que las siguientes causas y síntomas pueden indicar algún problema, a pesar de la posición mas cauta de los científicos de la Universidad de Harvard. Entre ellas están:

  • Estrés crónico. Se produce un mecanismo por el cual el organismo tiende a desplazar el flujo sanguíneo de los órganos encargados de la digestión hacia las extremidades. Algo así como una respuesta para correr o luchar que se produce de forma instintiva para la supervivencia. Si se vuelve crónica, tu cuerpo no estará lo suficientemente relajado para retomar un adecuado funcionamiento.
  • Envejecimiento. Con los años se reduce la cantidad de las enzimas. No está claro si se debe al propio proceso de desgaste o al estilo de vida que hayamos seguido, como fumar o beber alcohol. En cualquier caso, cuantos más años cumplas, más fácil es que tengas algunos problemas digestivos.
  • Niveles de ácido bajos en el estómago. Una de las razones es el consumo de algunos de los medicamentos más prescritos, como el Gaviscón u otros antiácidos, pero existen otras muchas causas.
  • Inflamación en el tracto digestivo inferior. Se debe principalmente a infecciones, alergias o intolerancias, el exceso de azúcar y la comida procesada.

Como consecuencia, los síntomas que podemos encontrar a pesar de seguir una buena dieta son los siguientes:

  • Sentirse hinchado durante algunos días.
  • Flatulencia crónica.
  • Dolor abdominal.
  • Diarrea o estreñimiento.
  • Sensación de saciedad con pocas cantidades
  • Alergias e intolerancias

Obviamente, esta serie de síntomas pueden referirse a muchas paotologías diferentes, como las citadas por la Universidad de Harvard u otras, pero también pueden significar una baja producción de enzimas. La solución aparece en forma de pequeñas píldoras de suplementos para ayudar a nuestro organismo, la parte más controvertida desde el punto de vista científico, ya que aunque la mayor parte no las considera dañinas, sí pueden ser en ocasiones totalmente inútiles. Reconocen, eso sí, que en determinadas situaciones pueden servir, por lo que su popularidad, junto al creciente interés por la microbiota, es muy probable que se extienda en los próximos años.

Al margen de los suplementos, es beneficioso consumir plátanos, miel y kéfir entre otros alimentos

Al margen del debate sobre los suplementos, hay una serie de alimentos que faciltan las producción de enzimas en el páncreas, por lo que no es mala idea incluirlos en nuestra dieta, mientras que otros en cambio la dificultan y habría que limitarlos si no queremos sufrir algunas de las molestias digestivas. Entre los primeros se encuentran frutas como la piña, el mango, la papaya, los plátanos y los aguacates, el kéfir, el chucrut -repollo fermentado de la gastronomía alemana-, productos como la miel y el jengibre o el miso japonés. En el otro extremo, las comidas que conviene evitar son la carne roja, lo alimentos fritos, la mayonesa, la margarina y la mantequilla, además de las bebidas azucaradas; es decir, muchos de los sospechosos habituales de una alimentación deficiente.