Como es bien sabido, la naturaleza nos brinda toda una variedad de ingredientes beneficiosos para nuestra salud, en especial plantas y hierbas con propiedades medicinales para toda clase de enfermedades y trastornos. La digestión, es decir, ese proceso por el cual un alimento es transformado en una sustancia que el organismo asimila; es una de las funciones más sensibles y que da lugar a síntomas tan frecuentes como gases y flatulencias, vómitos, acidez estomacal, distensión abdominal, cansancio o estreñimiento.

La mayoría de estos signos suelen aparecer tras disfrutar de una comida demasiado fuerte y copiosa, motivo por el cual muchos recurren a las infusiones digestivas para sentirse más ligeros y no forzar el estómago. Y es que la mayoría de ellas poseen propiedades digestivas y depurativas que nos ayudan a reducir el malestar, regular el tránsito intestinal y eliminar las toxinas que habitan en nuestro cuerpo. Bajo esta premisa, ¿qué infusiones digestivas no pueden faltar en la despensa para la sobremesa?

Hierba luisa

Esta planta originaria de Sudamérica se utiliza mucho como tonificante digestivo, además de para aliviar el ardor de estómago, los gases e incluso el mal aliento, gracias a su aroma a limón. Otras de sus funciones son evitar la aparición de cólicos, despertar el apetito, calmar los espasmos gastrointestinales o combatir el estrés y la ansiedad. Para aprovechar todas sus propiedades, se recomienda consumir como máximo dos tazas al día después de las comidas, mientras que las hojas secas deben reposar en el agua caliente durante cinco minutos.

Manzanilla

Foto: iStock.
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Esta es posiblemente la infusión digestiva más popular, tanto que está disponible en multitud de supermercados y establecimientos especializados. ¿El motivo? Se trata de un estimulante digestivo de lo más poderoso y elimina los síntomas propios de las digestiones más pesadas. La manzanilla o camomila común también disminuye la hiperactividad, alivia los mareos, reduce el dolor de garganta y trata las úlceras de estómago. Para potenciar aún más sus propiedades, algunas personas combinan dicha infusión con miel, menta piperita o anís verde.

Regaliz

Aunque la mayoría de personas lo conozcan como un dulce o un caramelo, lo cierto es que el regaliz también compone una de las infusiones más beneficiosas para el sistema digestivo, sobre todo en casos de acidez o gastritis. Su sabor dulzón es ideal para aquellos que no son muy devotos de esta bebida. La glicirricina, un compuesto que incluye la raíz de la planta, aporta a la mezcla propiedades que controlan el estrés y la fatiga, mejoran la circulación y reducen el nivel de colesterol. No obstante, para evitar efectos secundarios, la dosis no debe superar los cinco gramos por vaso.

Hinojo

Foto: iStock.
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El hinojo es carminativo. ¿Esto qué significa? Que favorece la digestión disminuyendo la hinchazón y ayudando a expulsar los gases generados. Además, los expertos lo recomiendan encarecidamente en casos de saciedad, trastornos gastrointestinales o cólicos. Afortunadamente, y a diferencia de otras infusiones, “el hinojo es una de las plantas más suaves que hay dentro del grupo de las digestivas, por lo que su uso resulta muy seguro en niños con cólicos”, explican desde el portal Vida Naturalia, aunque para los bebés es mejor consultar antes a un médico. Al igual que ocurre con la manzanilla, sus beneficios se multiplican si se combina con el comino o el anís.

Anís

Aunque este sea el compañero ideal de un sinfín de hierbas, la infusión hecha a base de anís en exclusiva también resulta de lo más beneficiosa. Tanto el anís estrellado como el anís verde son un remedio magnífico contra la gastritis, los cólicos y las flatulencias. Gracias a su sabor, dulce y suave, es muy apreciado por los niños y los bebés, que suelen padecer a menudo los síntomas expuestos. También es muy útil en los tratamientos de gripe y resfriados, pues los expertos lo consideran una planta expectorante, y a modo de tónico facial para prevenir el acné. Lo ideal es consumirlo tres veces al día.

Tomillo

Foto: iStock.
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Este ingrediente, que se suele utilizar en la cocina como especia, se usa desde hace siglos para mejorar la digestión gracias a sus propiedades antiespasmódicas y carminativas, que mejoran los vómitos, los gases y los cólicos. Además, sirve para limpiar heridas superficiales, mejorar el sistema circulatorio o reducir el dolor de cabeza. No obstante, uno de sus usos más socorridos suele estar relacionado con las dietas de adelgazamiento y las enfermedades asociadas al sobrepeso, pues resulta de gran ayuda para reducir el colesterol.

Boldo

El boldo es un árbol o arbusto del que se extrae un compuesto llamado boldina, que se suele utilizar en Europa y América con fines gastronómicos y medicinales. “Es sumamente beneficioso para aliviar el estreñimiento, gracias a su cualidad de laxante suave, su acción principal radica en modificar las propiedades fisicoquímicas de la bilis, poniéndola fluida y menos viscosa, siendo capaz también de disminuir el colesterol a través de éstos procesos”, explican desde el portal Top Infusiones. También alivia la hinchazón de estómago, la acidez, fomenta la expulsión de gases y combate las afecciones hepáticas.