Es una hortaliza muy común en la cocina por lo polivalente que resulta para hacer todo tipo de recetas, como los típicos y básicos sofritos. Nos referimos a las cebollas, las cuales, además de sus propiedades gastronómicas, son uno de los alimentos más saludables e importantes para una vida sana, como diversos estudios científicos han demostrado. ¿Sabéis todo lo que aporta al organismo este vegetal?

Beneficios de las cebollas para la salud

Las cebollas han demostrado tener una gran capacidad antioxidante, lo que ayuda a reducir la inflamación y acabar con microorganismos peligrosos para el cuerpo, como han demostrado distintas investigaciones -como esta del año 2013 o esta de 2007-. Además, pueden ayudar a controlar los niveles de glucosa en sangre, como se ve en un estudio publicado en 2010 en la revista internacional 'Environmental Health Insights', que mostró que consumir 100 gramos al día de esta hortaliza contribuye a ello en individuos que padecen diabetes. Este factor puede ayudar así a controlar el apetito, convirtiéndose también en un gran aliado cuando se sigue una dieta para perder peso.

Entre otros posibles beneficios, las cebollas pueden mejorar la salud de los huesos, aumentando la densidad ósea y luchando contra el deterioro, como revelaron investigaciones en animales y un estudio observacional en mujeres de más de 50 años realizado en 2009. Además, el consumo de cebollas también se ha visto relacionado con un menor riesgo de padecer cánceres de colon, próstata, mama y estomacal. Por todo lo aquí expuesto, las cebollas son uno de los alimentos a tener en cuenta para que el organismo se encuentre en buen estado.

Recetas originales con cebolla

Para disfrutar de su sabor y sus propiedades, la cebolla se puede degustar de diversas maneras. Es muy típico utilizarla en sofritos, usarla cruda en las ensaladas o añadirla a la pizza, pero hay algunas recetas en las que adquiere todo el protagonismo.

Sopa de cebolla francesa

Foto: iStock
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Esta receta tan típica de Francia es una manera muy sabrosa y diferente de disfrutar de la cebolla. Se elabora de forma sencilla y es ideal como entrante o primer plato. Para hacerla se utilizan ingredientes básicos:

  • 4 cebollas grandes y dulces
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 40 gr de mantequilla
  • 2 cucharadas de harina de trigo
  • 1 diente de ajo
  • Brandy, vino blanco o coñac
  • 1 litro de caldo de carne o de verdura
  • 8 rebanadas de pan
  • 2 cucharadas de harina de trigo
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 50 gr de queso rallado gruyère

Echamos el aceite y la mantequilla en una cazuela y, cuando se haya derretido, vertemos la cebolla cortada en juliana, el ajo picado, la sal y la pimienta. Removemos todo a fuego lento durante 20 o 30 minutos hasta que la cebolla quede transparente. Posteriormente, incorporamos la harina y mezclamos para que se integre, vertemos 10 mililitros de vino blanco, brandy o coñac, y esperamos dos minutos más hasta que se evapore. Añadimos el caldo de carne o de verduras, lo llevamos a ebullición y lo dejamos 20 minutos a fuego lento. Por último, vertemos la sopa en una cazuela de barro individual, colocamos dos rebanadas de pan, echamos queso rallado por encima y horneamos 5 minutos a 200 grados para que se gratine.

Tostas de cebolla caramelizada

La cebolla caramelizada tiene un toque dulce que combina muy bien con el pan tostado y otros ingredientes como el queso de cabra o el foie. Para ello, basta con cortarla en juliana y echarla en una sartén con aceite de oliva, donde tendrá que cocinarse a fuego lento durante 40 minutos para que, poco a poco, comience a dorarse. Hay que evitar que se queme y no añadir sal o azúcar. Cuando haya obtenido un color marrón y se haya producido la reacción de Maillard, habrá logrado el sabor dulce. Se puede utilizar así e incluso añadir un par de cucharadas de agua para que se vuelva más cremosa.

Cebollas rellenas

Foto: iStock
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Para saborear las cebollas en todo su esplendor, se puede utilizar esta receta para rellenarlas con todo tipo de ingredientes. Para ello se vacían, dejando varias capas en su exterior, y se utiliza la parte interna para hacer un sofrito con carne o pescado, que posteriormente se empleará como relleno. Este se coloca en el interior de las cebollas vaciadas, al que también se puede echar bacon, jamón o huevo, para acabar coronándolas con queso rallado. Tras esto, horneamos durante 10 minutos a 200 grados para culminar la receta.

Aros de cebolla

Los aros de cebolla son una manera sencilla de disfrutar del sabor de esta hortaliza con un toque crujiente y una textura diferente a cuando se encuentran crudas. Es tan simple como cortarlas en aros finos y pasarlas por huevo y harina. Otra opción es utilizar pan rallado para empanarlas. Posteriormente, se fríen o incluso se pueden hornear para que no resulten tan grasientos.