Caldo gallego, lacón con grelos, marisco, filloas… Podría pensarse que, a priori, muchos de los alimentos habituales de la dieta que se consume en Galicia y en el norte de Portugal no se consideran saludables. Sin embargo, el proyecto Galiat, premiado por la AECOSAN, adelanta un prometedor estudio científico cuyos datos preliminares apuntan que la denominada dieta atlántica consigue reducir la grasa y el colesterol.

Dirigido por la doctora María del Mar Calvo, facultativa especialista en análisis clínicos del Hospital Clínico de Santiago de Compostela, explica que esta dieta se basa en hortalizas, verduras y legumbres locales complementadas por frutas, pescados y crustáceos, con consumo moderado de carne de ternera, de cerdo y huevos. Se diferencia de la meditérranea, difundida ya por todo el mundo, en el consumo diario de lácteos y los mariscos, y comparte con ella las hortalizas, el aceite de oliva y las verduras.

La iniciativa del ensayo clínico surgió por un trabajo de la delegación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Pontevedra, que investigaba moléculas funcionales en productos autóctonos gallegos como las berzas, los grelos, las nabizas, los mirabeles (una variedad de ciruela), distintos tipos de vino, queso típico gallego, las habas o mejillones de la ría.

El pueblo de A Estrada sirvió de laboratorio para un ensayo nutricional que ha recibido ya varios premios

“Los resultados fueron publicados en revistas científicas, demostrando la existencia de estas moléculas funcionales diferentes que, por ejemplo, dan a los alimentos unas características de sabor distintas. Y pensamos que se podría probar en humanos, por lo que diseñamos un ensayo clínico”, explica la experta, que también es miembro del comité de comunicación de la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio.

Mariscada gallega. (iStock)
Mariscada gallega. (iStock)

La propuesta fue financiada con fondos europeos FEDER y canalizados a través del Ministerio de Economía. Involucró a especialistas del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela de análisis clínico, epidemiología clínica, nutrición pediátrica y al centro de atención primaria de A Estrada, en Pontevedra. “El centro de atención primaria de A Estrada ha sido galardonado como el mejor de España en los últimos cinco años, según los premios BiC. Sus 80 profesionales –médicos de cabecera, pediatras, enfermería– se involucraron en masa y actuaron como investigadores colaboradores. Fue un reto importantísimo, porque cambiamos su sistema de agendas para que les diera tiempo a investigar y no interferir en su rutina diaria”, recuerda.

Ciencia en la cola del supermercado

En total, participaron 720 personas de 250 familias, que se dividieron de manera aleatoria en dos grupos: 127 familias recibieron productos de la dieta atlántica y 123 siguieron con su alimentación habitual. Además, las familias del primer grupo participaron en una formación de educación nutricional y gastronómica y se les entregaron materiales de apoyo. Pero el aspecto más relevante fue la total implicación gratuita de la sociedad: desde el centro de salud a toda la comunidad, al alcalde y los concejales, empresas y restauradores. Incluso se contactó con la radio local del pueblo para que emitiera cuñas informativas, alentando a la ciudadanía a participar, y se colocaron carteles en el ayuntamiento, en el centro de salud y por las calles.

“Todas estas acciones lograron que, en poco tiempo, se hablara de nuestro ensayo clínico hasta en la cola del supermercado. Todo el pueblo lo sabía y la respuesta fue masiva, porque todo el mundo quiere comer bien y que sus hijos coman bien. Incluso una fábrica de muebles nos prestó una nave para almacenar los alimentos, una furgoneta y un conductor y llevábamos los alimentos a casa de las personas sin coche”, añade. Otro aspecto importante fue la involucración de seis empresas alimentarias gallegas, ya que los fondos europeos tenían como requisito que el proyecto causara una mejora en el tejido productivo local.

Caldo gallego. (iStock)
Caldo gallego. (iStock)

En total, el ensayo duró 20 meses aunque la intervención en la dieta duró seis meses. En este tiempo, se medía, pesaba y extraía sangre a los participantes para medir diferentes parámetros. Los resultados han demostrado que el papel del médico de familia es fundamental a la hora de proporcionar consejos nutricionales. Sin embargo, uno de los aspectos de mejora que se han detectado es que muchos de ellos no tienen formación nutricional, por lo que no pueden aconsejar. Otra barrera es que los programas de alimentación saludable se suelen centrar en personas con problemas de obesidad, colesterol elevado o hipertensión.

"No buscábamos una reducción de peso porque la dieta no era restrictiva, pero perdieron una media de 1,2 kg"

“Nuestro objetivo es prevenir la pandemia de obesidad, por eso nos centramos en familias de la población general que, en principio, seguían hábitos saludables. Y las familias que siguieron la dieta atlántica han tenido mejoras en las cifras totales de colesterol y de colesterol LDL, en el peso, en el porcentaje de masa grasa corporal y en el índice cintura/cadera”, destaca la doctora Calvo. Otra ventaja añadida fue el ‘efecto arrastre’, que permitió que las familias que no recibían alimentos también comenzaron a comer mejor.

Importancia de adelgazar en familia

“No buscábamos una reducción del peso, no era una dieta con restricción calórica. Era una dieta saludable. Y, sin embargo, la gente adelgazó una media de 1,2 kilos porque, sencillamente, comían bien. También vimos la importancia de hacer estas intervenciones en familia, porque la familia adelgaza junta y mejora junta sus cifras de colesterol. Estamos contentos con los resultados y ahora se imparte información nutricional tanto en las consultas de medicina de familia como de pediatría. Y A Estrada se ha convertido en uno de los 142 municipios españoles adheridos a la Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención del Gobierno de España. Lo más relevante del estudio han sido las repercusiones sociales, cuando no las estábamos buscando”, concluye.