El durián es el fruto del durio, un árbol presente en casi todo el sudeste asiático y que provoca un sentimiento encontrado en quienes lo prueban: adoran su sabor o lo aborrecen. Aunque hay que algo que ambas sensaciones comparten: el olor de esta fruta es insoportable cuando se abre.

Sin embargo, los amantes del durián son multitud en Asia, tanto es así que buscan los mejores ejemplares de esta fruta allá donde estén. Por eso, un psicólogo indonesio de 32 años llamado Aka ha creado una nueva variedad cruzando dos especies superiores que se dan en diferentes puntos del país. Con ellas ha creado la ‘J-Queen’ o ‘J-Reina’ en español, y la vende a un precio nada módico: 900 euros la pieza.

No es de extrañar que el supermercado que tiene esas frutas a la venta reciba cada día la visita de decenas de clientes deseosos de hacerse una fotografía con el durián. Máxime teniendo en cuenta que los 14 millones de rupias que cuesta cada pieza es más del triple del salario medio de una persona en Indonesia.

Da frutos cada tres años

En declaraciones que recoge The Guardian, el creador de la especie asegura que su peculiar árbol sólo produce frutos una vez cada tres años y que su intención es “mejorar el bienestar de los agricultores creando duriáns superiores".

No piensan de la misma manera los agricultores de la isla de Java, que aseguran que nunca han oído hablar de esa variedad “supuestamente única”. Los duriáns indonesios más caros pertenecen a las variedades Montong y Kumbokarno y se venden normalmente por 200.000 rupias, unos 12 euros.

Los medios de comunicación indonesios aseguran que se han vendido dos piezas de durián "J-Queen" desde que se pusieron a la venta en el centro comercial Asia Plaza el pasado fin de semana.