Si pasada la novedad, la col kale o rizada empieza a aburrirte, pero no quieres perder las propiedades nutricionales de esta verdura, aquí llegan los refuerzos. Concretamente las kalettes, un híbrido que aúna lo mejor de la kale (prescinde del tallo que no suele gustar en exceso) con las coles de Bruselas. Una manera excepcional de dar una segunda oportunidad a esta última, pues muchos consumidores reconocen comérsela con cierto disgusto. Esta suele ser una mala relación fraguada durante la infancia y que llegada la edad adulta puede que todavía persista.

También si eres un devoto de las coles de Bruselas, quizás te apetezca probar esta vuelta de tuerca a la verdura que, para más inri, nos proporciona el doble de vitamina C y B6 que aquellas. Pero vamos a entrar en materia poniéndonos al tanto de su historia y en primer lugar empezaremos a analizar su nombre: kalettes. “El 'kale' del nombre se debe a que se cultiva la parte tierna del kale, el ‘ettes’ a que son pequeños”, explican en la web del producto. Aunque en su país de origen, Reino Unido, los llaman Flower Sprouts, mientras que en Estados Unidos han sido bautizadas como Brussel Kale. Importante apunte si resulta que andas por esas latitudes y no quieres perdértelas.

Es un alimento con un alto contenido en vitamina C, K y B6 además de ser rico en calcio y potasio

A pesar de que llevan dos décadas comercializándose en el resto de Europa, no debutaron en los mercados españoles hasta hace unos escasos años. Lo cierto es que las kalettes tienen dueño, concretamente pertenecen a la empresa de hortalizas británica Tozer Seeds, que las patentaron en 1995 tras ser obtenidas por el doctor Jamie Claxton.

Así, este cruce natural del kale y las coles de Bruselas es un alimento con un alto contenido en vitamina C, K y B6 además de ser rico en calcio, potasio, fósforo, magnesio y sodio. Las kalettes han sido posibles gracias de la técnica de los injertos y de la selección de semillas. Por lo tanto, su advenimiento al mundo no tiene nada que ver con la manipulación genética.

Por fin, en España

¿Y por qué han tardado tanto en llegar a España? Pues sus obtentores no la presentaron en España hasta la edición de Fruit Attraction en 2015 y recientemente acaban de convertirse en un producto 100% nacional gracias a la decidida apuesta por su cultivo que ha hecho la empresa Verdcamp Fruits.

Sin embargo, es muy probable que la gran acogida de la kale en nuestro país haya contribuido a que esta empresa tarraconense haya decidido jugársela con el cultivo de las kalettes, pues todo parece indicar que la suerte está de su lado. Por supuesto, también habrá favorecido su llegada a nuestro país el premio a la innovación que recibieron en 2015 en el Congreso Internacional Anual de Chefs que otorga la prestigiosa revista 'StarChefs'.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Así, desde hace muy poco verdean en los campos de Cambrils (Tarragona) las kalettes que desde noviembre a marzo pueden comprarse en supermercados. Según explica Pep Barrabeig, CEO de Carrefour, “el clima tan especial, suave y templado de la costa mediterránea ha demostrado ser idóneo para el cultivo de las Kalettes, que se han dado con una calidad excepcional”.

Todo un portento nutricional

Si la kale o col rizada ya nos tenía hechizados debido a sus excelentes cualidades nutricionales y es todo un éxito de ventas, las kalettes parecen destinadas a correr la misma suerte. En concreto, según nos detallan en la web del producto (que recordemos que está patentado), las kalettes “destacan por su sabor y alta versatilidad en la cocina –pueden cocinarse al vapor, en el microondas, salteadas, hervidas, escaldadas e incluso consumirse crudas–”. Aquí va parte del elenco nutricional de esta particular col: betacaroteno, vitamina C, varios flavonoides y polifenoles, gran cantidad de proteínas y hasta los cotizados omega 3, los ácidos grasos que normalmente solo se encuentran en el pescado graso. Por lo tanto, pueden convertirse en un indispensable en las dietas vegetarianas.

Pero ¿a qué saben las kalettes? Puesto que el sabor no es lo de menos, el comensal al degustarlas, según explican en la web, se topará con el "tierno sabor de la col rizada. Un sabor profundo, rico y terroso. Bueno, esto último, dado que se cultiva en la tierra tiene sentido. Pero también presentan el dulce sabor a nuez de las coles de Bruselas". De esta manera, la versatilidad no falta en esta verdura que vale tanto para un roto como para un descosido: acompañamiento de platos, batidos, verduras guisadas, pescados, carnes... Puestos a recomendar platos, desde la web de Kalettes nos aconsejan que nos pongamos en plan cocinillas con una receta muy particular y sencilla: un batido de kalettes, con lima y batido de leche de almendras.

Ingredientes:

  • 20 kalettes
  • 1 lima
  • Cáscara rallada de esa lima
  • 1/2 litro de leche de almendra
  • 10 hojas de menta
  • 1/2 azúcar

Su preparación es rápida y sencilla porque únicamente hemos de mezclarlo todo en el vaso de la batidora y añadir el zumo de lima. La pista de que está ya perfecto nos la proporcionará la textura suave y cremosa. Lo metemos en la nevera para que se refresque y en un par de horas a servir.