El perejil es el gran ignorado de nuestros platos. Prácticamente queda relegado a mero consorte de carnes, pescados o mariscos. Para algunos incluso el perejil es esa molesta ramita verde que se apresuran a retirar antes de empezar el ágape. Sin embargo, debemos reconocer que muchos platos de nuestra gastronomía -principalmente la vasca- le tributan un especial cariño y lo convierten en el ingrediente estelar de recetas como la salsa verde. También en los últimos años está cobrando mayor importancia gracias a los batidos de verduras desintoxicantes -más conocidos como smoothies-, en cuyo listado de ingredientes no suele faltar el perejil.

Si sois de los que lleváis años ninguneando a esta hierba aromática, ya es hora de desagraviarla. De hecho, es probable que empecéis a mirarla con otros ojos cuando sepáis todos los beneficios que nos puede reportar su consumo. Así, recientes estudios prometen catapultarla hasta un glorioso primer plano en nuestra cesta de la compra pues, al parecer, es capaz de prevenir la diabetes tipo 2 en un 26%. Todo ello gracias a la miricetina, un flavonoide del que contiene, aproximadamente, 8 miligramos por cada 100 gramos de producto. Por supuesto, hay muchas más frutas que nos suministran miricetina, como las fresas o los arándanos.

Conviene recordar que la OMS ha alertado sobre el crecimiento de diabéticos en los últimos 34 años, un problema que ha llegado a tachar de pandemia. Resulta muy ilustrativo un último informe de este organismo. Así, en 1980, un total de 108 millones de personas padecían esta enfermedad. Sin embargo, en 2014, ya hablábamos de 422 millones de adultos. La cifra amenaza con ir creciendo año tras año y no parece que haya tocado techo. Tampoco podemos olvidar que la diabetes puede provocar complicaciones en muchas áreas de nuestro organismo, además de incrementar el riesgo de muerte prematura. En definitiva, no estaría mal que, además de seguir una alimentación saludable, reservemos al perejil un papel en nuestra cocina, aunque sea pequeño.

Nada que envidiar a la naranja

Foto: iStock.
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El modesto perejil es todo un portento que premia a los que confían en él con todo un rosario de beneficios que, poco a poco, van saliendo a la luz gracias al trabajo de los investigadores. Sin ir más lejos, muchos consideran la naranja el colmo de la vitamina C, pero el perejil le aventaja en este aspecto. Así, tras comer 100 gramos de perejil obtenemos 133 miligramos de ácido ascórbico. En cambio, la naranja nos aporta, en término medio, 53 miligramos de esta vitamina por cada ración de 100 gramos. Aunque, como es obvio, resulta mucho más sencillo alcanzar esta cifra consumiendo naranja que perejil.

De minerales también anda bien surtido, ya que nos brinda calcio, potasio, fósforo y hierro. Este último incluso es más abundante en el perejil que en la mismísima y afamada espinaca, considerada por muchos como una de las verduras con más hierro; siempre en términos proporcionales. Por supuesto, aunque podemos encontrarlo en especieros, siempre es mejor decantarse por el perejil fresco, pues nos garantiza un mayor aporte nutricional.

En los últimos años, el estudio del perejil ha deparado bastantes sorpresas a la comunidad científica. Por ejemplo, una investigación de la Universidad de Missouri, en Estados Unidos, ha descubierto que un compuesto del perejil, presente también en ciertas frutas y en los frutos secos, podría frenar la multiplicación y el crecimiento de las células malignas de uno de los cánceres más habituales, el de mama.

El perejil podría prevenir la diabetes tipo 2 gracias a la miricetina, un flavonoide de suma importancia

El compuesto en cuestión es la apigenina y lo encontramos también en el apio y la manzanilla, entre otros muchos frutos y vegetales. "Esta sustancia es capaz de alterar un paso específico en la regulación de un gen de las células cancerígenas, reeducándolas hacia células normales, que acaban muriendo (por apoptosis/suicidio celular) en lugar de dividirse sin control como sucede en el cáncer", sostienen los investigadores. "Comer apio o perejil no implica que matemos a las células cancerigenas, sino que ahora conocemos las propiedades de esta molécula encontrada en dichos alimentos y podemos potenciar su efecto a modo de fármaco", añaden.

Una manera de conseguir este tipo de dieta sería mediante suplementos, aseguran los investigadores, pero aún no se conoce a ciencia cierta el metabolismo de la apigenina para determinar una dosis adecuada. Solo queda esperar nuevas investigaciones al respecto.

El perejil ayuda a aliviar el cansancio

Al excelente cuadro de beneficios del perejil, sumamos uno más: combate el cansancio. No en vano, la fatiga crónica es muy habitual en esta sociedad, donde las obligaciones laborales y domésticas nos asedian. Sin embargo, esta pequeña hierba puede ayudarnos gracias a las altas cantidades de hierro y fósforo que encontramos en su composición. De hecho, el perejil también es un gran aliado de las embarazadas que necesitan un plus de hierro para evitar las frecuentes anemias o déficits de hierro que padecen muchas gestantes.