También conocida como maracuyá, la fruta de la pasión es un alimento tropical con unas propiedades muy saludables en forma de antioxidantes y un sabor muy particular, ligeramente ácido. Aunque no es muy común en España, se puede encontrar en algunos locales gourmets e incluso en cultivos de la costa tropical de Málaga y Granada, donde se producen algunas frutas exóticas. Por su aporte nutricional, es un ingrediente a tener en cuenta para quienes llevan un estilo de vida saludable. Además, como ocurre con otras frutas, admite muchas maneras de incorporarla a la dieta. Por ello, en Alimente vamos a profundizar en todas sus cualidades.

Rica en vitaminas y fibra

Foto: iStock.
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La fruta de la pasión destaca por ser un alimento rico en nutrientes a cambio de aportar pocas calorías, como suele ocurrir con la gran mayoría de las frutas. Así, descubrimos que por cada porción de 100 gramos podemos obtener los siguientes compuestos, según la información nutricional extraída de la base de datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos:

  • Energía: 97 calorías
  • Grasa: 0,7 gramos
  • Proteína: 2,2 gramos
  • Hidratos de carbono: 23,4 gramos
  • Fibra: 10,4 gramos

Y entre sus micronutrientes...

  • Vitamina C: un 33% de la cantidad diaria recomendada.
  • Vitamina A: un 42% de la cantidad diaria recomendada.

Observando estos aportes, es fácil comprobar que se trata de una fruta que puede aportarnos mucha fibra en raciones pequeñas, algo muy beneficioso para favorecer la salud intestinal, la sensación de saciedad y mantener estables los niveles de glucosa en sangre.

No obstante, sus bondades no acaban aquí, pues uno de sus aspectos más destacados es que es una fruta con muchos antioxidantes, en forma de carotenoides y polifenoles. De hecho, posee un mayor contenido en comparación con otras frutas tropicales como la piña, el plátano, el mango, la papaya y el lichi, como reveló un estudio publicado en el año 2016 en la revista científica 'Food Chemistry'. Así, por su elevado aporte de los citados antioxidantes, es uno de los alimentos más saludables que se pueden tomar para proteger al organismo contra enfermedades cardiovasculares, inflamaciones e incluso algunos tipos de cáncer.

Cómo tomarla

Foto: iStock.
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A la hora de probar esta fruta, basta con cortarla por la mitad para poder extraer las semillas comestibles que conforman la pulpa. Se puede comer cruda con la cáscara, pero la capa blanca que hay entre esta y la pulpa tiene un gusto amargo que no suele agradar a todos los paladares. Gastronómicamente hablando, ofrece diversas posibilidades para degustarla. A continuación, recopilamos algunas de las mejores opciones culinarias.

  • En salsas para carnes y pescados. Con la fruta de la pasión se puede preparar un aderezo para platos salados. Basta con extraer la pulpa y cocerla en agua con otros elementos que le vayan a dar sabor como la miel, el zumo de limón o la vainilla, por ejemplo. Así ofrecerá un contraste con la carne y el pescado aportándoles un toque ácido. Ideal para recetas agridulces.
  • En ensaladas. Por la textura y la condición de su pulpa, las semillas de esta fruta se pueden añadir a una ensalada para dar un toque dulce y ligeramente ácido. Además, pueden hacer que sea más jugosa y tenga un contraste interesante gracias al punto crujiente que poseen las mismas.

La fruta de la pasión proporciona casi la mitad de la cantidad diaria recomendada de vitaminas C y A

  • Como mousse. Usando maracuyá se puede preparar uno de los postres más típicos de la gastronomía brasileña. Básicamente, se mezcla el zumo de esta fruta con nata y leche condensada para crear un bocado que, aunque es bastante calórico, resulta muy sabroso y dulce.
  • En batidos y smoothies. Como ocurre con todas las frutas, una buena manera de aprovechar sus propiedades es mezclándola con un poco de leche y otras frutas para crear batidos, zumos y smoothies de lo más saludables. Si lo combinas con plátano y mango, podrás crear una elaboración muy refrescante y con un sabor muy tropical.
  • Con yogur. Otra manera sencilla de incorporar más fruta y fibra a la dieta es añadir fruta de la pasión a un yogur, una elaboración más completa a nivel nutricional. Además, el toque crujiente de las semillas puede combinar muy bien con la cremosidad del yogur.