Carlos Ríos: "Comer sano no es caro. Y además es una inversión"
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ENTREVISTA

Carlos Ríos: "Comer sano no es caro. Y además es una inversión"

Es uno de los nutricionistas más mediáticos del momento y nos da las claves y los trucos para conseguir que los niños (y también nosotros) aprendamos a alimentarnos mejor

Foto: El nutricionista Carlos Ríos, hoy en Madrid.
El nutricionista Carlos Ríos, hoy en Madrid.

El 94% de los padres y las madres de nuestro país opina que la alimentación en los comedores escolares necesita mejorar. Es la principal y contundente conclusión del estudio 'Valoración de los padres sobre la alimentación escolar en España', realizado por Kantar para Plátano de Canarias y presentado hoy en Madrid junto al nutricionista Carlos Ríos.

Otros datos relevantes de este trabajo, realizado sobre una muestra de 2.000 padres y madres de todas las comunidades, a excepción de Ceuta y de Melilla, son que nueve de cada diez demandan que sus hijos coman más piezas de fruta en el comedor escolar. Esta es su principal crítica, pero hay más: el 56% reclama que se incluya en el menú de los colegios una mayor presencia de frutas y verduras de temporada con buen sabor (algo esto último importantísimo para ayudar a adquirir buenos hábitos alimenticios), el 46% quiere que se reduzcan los ingredientes grasos y el 40% que baje también la cantidad de azúcares de los platos.

Solo el 12% de los padres tiene en cuenta el comedor escolar a la hora de elegir colegio para sus hijos

A pesar de estas reclamaciones, según este estudio, solo el 12% de los padres valora el comedor escolar a la hora de elegir el colegio para sus hijos... Tras estos resultados, Plátano de Canarias ha lanzado una campaña de firmas en Change.org en la que se pide que en todas las comunidades autónomas se dé más protagonismo a la labor de los colegios en la adquisición de hábitos saludables por parte de los niños.

Hemos hablado en exclusiva con Carlos Ríos, impulsor del movimiento Realfooding (que aboga por consumir productos naturales y evitar los ultraprocesados) sobre cómo comemos los españoles y qué podemos hacer para mejorar la alimentación de nuestros niños:

PREGUNTA: ¿Cómo promover un cambio de hábitos con el fin de que los niños coman mejor en el comedor escolar?

CARLOS RÍOS: El cambio empieza con la conciencia. Se acabará produciendo por la motivación de estos padres, que presionarán para que los comedores mejoren su oferta, igual que los supermercados están cambiando gracias a los consumidores. Hay intereses para que la población coma mal, por parte de empresas que comercializan productos poco saludables. Los niños no prefieren de serie los dulces a la fruta. Pero no podemos competir con el sabor de unos productos diseñados para que sean casi adictivos. Después de tomarlos, cuando esos niños prueban la fruta les sabe mal. Hay que reeducar ese paladar desde pequeñitos, para que se acostumbren al sabor real de los alimentos. No se trata de obligar al niño a comer fruta o verdura, hay que presentarle la comida sana de forma apetitosa, combinando por ejemplo la fruta con yogur natural o con un poquito de canela y bien presentada. Es la forma de combatir los ultraprocesados. La importancia de tomar frutas y verduras es capital, porque supone una mejora para la salud a largo plazo, además de un ahorro sanitario.

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Foto: iStock.

P. Tiene una gran repercusión en redes sociales. Bajo su punto de vista y el feedback que recibe, ¿los españoles en general sabemos comer bien?

R. Cuando yo hablo de 'matrix', que es la metáfora con la que quiero decir que tenemos un entorno que nos lleva a consumir estos ultraprocesados, mi percepción es que la población no es consciente de cuáles son los alimentos saludables y cuáles no lo son; ni de la importancia y el impacto que tienen en su salud a largo plazo. Si se ha disminuido en los últimos 50 años el consumo de tabaco es porque ha aumentado esa percepción del riesgo que supone, y entre otras cosas también gracias a regulaciones políticas. ¿Cómo conseguir que crezca la alimentación saludable y disminuya la no saludable? Va todo en la misma línea, aumentando esa concienciación social. Mi valoración es que la población realmente sabe poco y percibe poco la importancia de comer bien.

"Siempre se delega la alimentación a la familia y también deben ser partícipes las instituciones educativas"


P. A la hora de mejorar la alimentación de los niños, ¿no habría que empezar por educar a los padres en este tema?

R. ¿Y cómo lo hacemos? Yo en redes divulgo y voy haciéndolo. También se podría hacer desde el colegio, reuniendo a los padres en los centros para concienciar de la alimentación saludable que los niños van a recibir allí y hacerla extrapolable a los hogares. Siempre se ha delegado la alimentación al entorno familiar y hoy creo que de esa responsabilidad también deben ser partícipes las instituciones educativas.

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Foto: iStock.

P. ¿Dónde falla más la alimentación que reciben los niños? ¿Qué habría que cambiar en primer lugar?

R. Las comidas más sensibles son los desayunos, las meriendas y los tentempiés de los recreos, que es donde aparecen más estos productos ultraprocesados, que van asociados con un marketing brutal para la alimentación infantil, sea en bollería, en galletas, en lácteos azucarados, en postres, en comida para llevar... Como la comida y la cena suelen ser más culinarias, esto es, interviene en mayor medida la cocina, es un apoyo al plato saludable, porque cuando hay que cocinar es más fácil y más probable hacerlo con ingredientes sanos.

P. ¿Qué alternativas saludables podríamos ofrecer para estas comidas más sensibles?

R. Las frutas, por su accesibilidad de consumo, son una buena herramienta para tomar en estas comidas de entre horas. Es importante presentarla bien, en macedonia, troceada, incluso con alguna receta, por ejemplo una rebanada de pan integral con un poco de crema de frutos secos y plátano. Es una idea para mejorar el sabor de las preparaciones, inventarnos los desayunos y las meriendas para hacérselas sabrosas a los niños.

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Foto: iStock.

P. ¿Comer bien a día de hoy es caro o se puede comer bien con un presupuesto familiar medio?

R. Claro que se puede comer bien con un presupuesto normal. Hay unos productos ultraprocesados listos para consumir que tienen una primera percepción de que son más baratos, aunque realmente si midiéramos el precio por kilo igual no tanto. ¿Las legumbres y las patatas son caras? No. El kilo de fruta o de verdura sale más barato que, por ejemplo, una barrita de cereales azucarados. Pero esta te la comes individualmente y cuenta como merienda y piensas que es barata. Contestando a la pregunta, no es caro comer saludable. Y sobre todo más que un gasto es una inversión. Pero como faltan herramientas para ayudar a la gente a comer saludable, esas personas sin esa concienciación van a terminar fácilmente comiendo ultraprocesados y ahí puede surgir ese desequilibrio.

P. Una vez que cambias tu forma de vida y empiezas a comer de forma más saludable, ¿tu cuerpo lo nota en seguida o le lleva un tiempo?

R. La gente que viene comiendo muy mal, esto es, que tiene un alto porcentaje de ultraprocesados en su dieta y que hace un cambio radical hacia la comida saludable lo nota de forma instantánea, posiblemente en semanas. No hablamos solo de físico, también de bienestar. Por ejemplo, el plátano tiene un alto contenido en triptófanos, lo que está asociado con un mayor nivel de felicidad por así decirlo. Eso pasa con el plátano, pero también con un patrón de alimentación saludable. No te hablo solo del peso, sino también del bienestar emocional y el cambio se puede notar en semanas. En cuanto a la prevención, hablamos de décadas. Y ese es el problema, que como la gente no detecta cómo va deteriorándose su salud, no le pone remedio. Si para generarte una diabetes necesitas años, tú no lo detectas, pero al final se cumple. Y aparece cada vez antes, con 30, 40 o 50 años. Hay que empezar ya a alimentarse bien.

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