La patata es rica en multitud de micronutrientes, sobre todo si se consume con piel. Contiene más de un 30% de la cantidad diaria recomendada de vitamina C, que, además de ser un potente antioxidante, es importante para mantener la estructura de los vasos sanguíneos. La deficiencia de esta vitamina es la causa del escorbuto.

También contiene grandes cantidades de vitamina B6 y hierro, necesarios para la adecuada fabricación de anticuerpos y para la habilidad de nuestra sangre de transportar oxígeno. La patata, en concreto su piel, es una de las mayores fuentes de fibra, importantísima para un correcto funcionamiento del tracto intestinal.

Valores nutricionales (100 g)

Proteínas: 2,2 g

Fibra dietética: 1,7 g

Carbohidratos: 15,2 g

Grasas: 0,2 g

Calorías: 73 kcal

Tipos de patata

Se pueden clasificar teniendo en cuenta su época de recolección o su especie. Por su época pueden ser tempranas, de piel fina y que se asan y se hacen al vapor con facilidad al ser más tiernas; de estación, que son más grandes y sirven para todo, y tardías, que son las que más tiempo aguantan, van cubiertas de tierra y son ideales para guisos.

Si tenemos en cuenta su especie, las podremos encontrar de muchas clases: kennebec (gallega o alavesa), spunta, baraca, agria, bintje o nagore.

Plato a base de patatas. (iStock)
Plato a base de patatas. (iStock)


¿Cuál es la temporada de la patata?

De abril a junio podremos encontrar las tempranas, de junio a septiembre las de estación y de septiembre a enero las tardías.

Historia y curiosidades

-Empezaron a cultivarse hace 8.000 años en el Altiplano andino.

-Los conquistadores españoles las introdujeron en Europa, aunque no por sus tubérculos, sino como curiosidad botánica. En España su consumo no se popularizó hasta el siglo XVIII.

-Crea sus tubérculos (lo que conocemos como patata) para almacenar alimento y recursos para soportar el invierno.