Las sardinas en lata tienen mucho calcio, debido a que sus espinas quedan lo suficientemente tiernas como para ser comestibles (31,4% de la cantidad diaria recomendada). Este elemento es muy importante para la salud de los huesos. Además, son una gran fuente de fósforo, que las células necesitan para transportar y almacenar energía.

Valores nutricionales (100 g)

Proteínas: 18,1 g

Fibra dietética: 0 g

Carbohidratos: 0 g

Grasas: 7,5 g

Calorías: 140 kcal

Tipos de sardina

Las más comunes en los supermercados son la sardina chilena (que allí conocen como sardina española), que habita en las corrientes del Pacífico; el arenque del Atlántico; la alacha en el Mediterráneo; el espadín en el norte de Europa y el sábalo que habita tanto el Mediterráneo como el Atlántico.

Banco de sardinas. (iStock)
Banco de sardinas. (iStock)

¿Cuál es la temporada de la sardina?

Las encontraremos recién pescadas de mayo a octubre.

Historia y curiosidades

-El tamaño mínimo permitido para su pesca y comercialización es 11 cm.

-Las conservas de sardina surgieron en Huelva y se popularizaron a finales del siglo XIX.

-Que el olor de las sardinas cocinadas sea tan intenso y reconocible es una de las razones por las que no las hagamos en casa tanto como nos gustaría. Para evitarlo, es recomendable hacerlas al horno y, justo después, meter durante cinco minutos más una taza de agua con zumo de limón, lo que hará el olor mucho menos intenso.