A la lista de nuevos lácteos de nombre estrafalario como el skyr se suma ahora el kvarg. Este lácteo procedente de Suecia se acaba de afincar en la sección de yogures y postres de muchos de nuestros supermercados. Aunque es posible que nuestro paladar haya tenido ya algún encuentro con el kvarg ya que, en realidad, estamos ante una versión del famoso queso quark pero en formato bebible o en cuchara; lo que, sin duda, favorece su consumo pues nos simplifica el trámite de deleitarnos con su sabor y sus propiedades.

Según explican en la web Sweedish Food (comida sueca), el kvarg (quark) es un tipo de queso cuajado ampliamente utilizado en la cocina sueca. Pero no hay que olvidar que el origen de este queso es alemán. De hecho, 'quark' en alemán significa 'cuajada'. “Su sabor es ligero y presenta una textura suave, y puede elaborarse con leche pasteurizada entera, desnatada o semidesnatada o incluso con suero de leche. Es como un cruce entre yogur y queso fresco y debe tener un sabor a limón fresco”, detallan en la web citada con anterioridad.

En Suecia, el quark por lo general se vende en tinas de 250 gramos y está disponible en prácticamente todos los supermercados en dos versiones: normal y liviana. Esta última es la más popular. Tiene un contenido de grasa de menos del 1%. Los suecos lo emplean con profusión en la cocción y se agrega a menudo a las masas y pasteles, especialmente en recetas patrias como los lussebullar (bollos de azafrán). “Cuando se agrega a la masa, esta se vuelve más liviana, más húmeda y se mantiene mejor unida. Se dice que el pan hecho con quark es más saludable y se mantiene mejor”, explican en esta misma fuente.

¿Qué nos aporta?

Además de por su singular sabor, razones de índole nutricional nos animan a conceder una oportunidad a este lácteo sueco empeñado en ganarse un hueco en nuestra dieta. En concreto, posee un elevado contenido en proteínas, entre las que destaca la caseína, crucial para el desarrollo muscular. Además, es bajo en grasa y azúcar. Tampoco hay que perder de vista la vitamina B, que nos ayuda a tener el sistema inmunológico a pleno rendimiento y, cómo no, es una fuente indiscutible de calcio. Eso sí, su sabor es algo más agrio, pues tiene una elaboración semejante a la del queso.

Los suecos lo emplean con profusión en la cocción y se agrega a menudo a las masas y pasteles

Aunque a veces es difícil encontrar un producto idéntico en otros países, al parecer en España tenemos sumamente fácil el antojo con la irrupción del kvarg de la marca de Nestlé Lindahls, que nos pone a tiro de supermercado nuevos productos ricos en proteína hechos con, afirman desde este gigante de la alimentación, "auténtico quark sueco”.

Foto: iStock.
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“Lindahls Kvarg es completamente delicioso con una textura cremosa, similar al yogur griego, creado para ayudarte a llevar un estilo de vida equilibrado y saludable”, destacan en la web oficial de la marca.

Nestlé debutó en el mercado británico el año pasado con este producto. Aunque en este país su oferta es mayor, pues ofrece seis referencias de cuchara diferentes y tres bebibles, mientras que en España, la apuesta ha sido más modesta con dos bebibles y dos de cuchara. Los primeros se ofrecen con los sabores de fresa y melocotón-maracuyá, mientras que los de cuchara son tarrinas con variedades de fresa y stracciatella. Su versatilidad permite no solo que lo disfrutemos en desayunos y meriendas, sino que también los incluyamos en la elaboración de recetas como ya hacen los suecos.

Alternativas similares

En cualquier caso, y si no tenemos cerca la opción del kvarg o un queso quark cerca, podemos recurrir a productos similares como el queso de resma, el queso cuajado, el friso de queso, el ricotta o el queso de granja. Aunque hemos de dejar claro que a pesar de parecidos al paladar, no son lo mismo.

Foto: iStock.
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“Si no puede encontrar quark, sustituya uno de los otros con el contenido de grasa más cercano al de la receta original. Por ejemplo, como no puedo encontrar un 10% de quark en el Reino Unido, probaría a partir de frais, ya que tiene un 8% de contenido de grasa”, nos aconsejan desde Sweedish Food.

Los datos apuntan a que estamos ante unos años muy prósperos para el negocio de los yogures, pues han mejorado las ventas y asistimos a constantes lanzamientos de productos destinados a cubrir nuevos nichos de gran tirón como los proteínicos, los sin lactosa, los ecológicos o los elaborados a partir de bebidas vegetales.