La jalea real es uno de los productos procedentes de la naturaleza más alabados. Esta sustancia, utilizada originariamente por las abejas para alimentar a sus larvas, es el único alimento que estas consumen antes de llegar a ser abeja reina. Tal vez su fama venga de aquí, pero, nutricionalmente hablando, la jalea real tiene una composición muy atractiva: agua, antioxidantes, hidratos de carbono, proteínas, minerales y vitaminas. Un buen equipo para aportar energía y mejorar las defensas.

Es frecuente encontrar suplementos de jalea real en las farmacias y consumirlos con el objetivo de reforzar el sistema inmunológico o incluso mejorar ciertas patologías, como la artritis, la ansiedad o la bronquitis, pero, como todo, también puede tener ciertas contraindicaciones que es importante que conozcamos antes de lanzarnos a incluir la jalea real en nuestro día a día.

Principales contraindicaciones de la jalea real

  • Alergia. Las personas alérgicas al polen pueden mostrar cierta sensibilidad a productos procedentes de las abejas, como la miel o la propia jalea real. No es una ecuación matemática segura y depende de nuestra sensibilidad a estas sustancias, pero, de cualquier modo, si ya tenemos diagnosticada una alergia al polen, sería interesante que, antes de consumirla, lo pusiésemos en conocimiento de nuestro médico para que realice las pruebas oportunas. De este modo sabremos si podemos tomarla sin problemas o si debemos buscar una alternativa.
  • Hipertensión y taquicardia. Las personas con hipertensión o ciertos problemas de corazón (como taquicardias) deberían evitar el consumo de jalea real o, al menos, solicitar la aprobación médica. Esto se justifica en que esta sustancia puede influir en la tensión arterial.
  • Migrañas. Suele desaconsejarse su consumo en aquellas personas que son propensas a sufrir migrañas o en casos en que, tras iniciar un tratamiento con jalea real, se experimentan dolores de cabeza frecuentes y relativamente intensos.

La jalea real está contraindicada en pacientes con migrañas y para quienes padecen diabetes

  • Diabetes. La jalea real es uno de los productos que no son adecuados para diabéticos debido a las elevadas dosis de azúcar que contiene. Precisamente para este público existen en el mercado algunos tipos de jalea edulcoradas con stevia en lugar de con azúcares refinados. Debe estar claramente indicado en el envase pero, si somos diabéticos, ante la duda es mejor evitar su consumo.

Foto: iStock.
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  • Obesidad. Una de las virtudes de la jalea real es que abre el apetito y es una buena aliada en períodos de anemia, deficiencia vitamínica… Este es el principal motivo por el que se desaconseja en casos de obesidad o si estamos siguiendo alguna dieta para adelgazar. En esa situación, debemos seguir una alimentación rica en alimentos saciantes y evitar aquellos que abran el apetito.
  • Asma. Si tenemos asma es preferible no optar por este producto ya que puede ocasionar problemas para respirar. No sucede en todos los casos y, de hecho, suele ser una sustancia recomendada en ciertos casos relacionados (como bronquitis), pero precisamente por su influencia en el sistema respiratorio y en los pulmones, no se recomienda en casos de asma.
  • Enfermedad de Addison. La enfermedad de Addison se define como una insuficiencia crónica de las glándulas suprarrenales, provocada por la disminución de cortisol. La jalea real actúa sobre estas glándulas, por lo que es importante eliminar su consumo si padecemos esta enfermedad.

Otras contraindicaciones de la jalea real

La jalea real ha llegado hasta nuestros días como un producto casi milagroso, sin embargo, como ya hemos visto, tiene una serie de contraindicaciones que debemos conocer antes de iniciar un tratamiento con ella, especialmente si no estamos sometidos a un seguimiento médico que tenga en cuenta nuestro historial clínico.

No está demostrado que la jalea real pueda ser perjudicial en el embarazo, pero se recomienda comentarlo con el doctor si estamos pensando tomar algún suplemento basado en ella, para descartar posibles incompatibilidades. Lo mismo sucede con el período de lactancia. Son momentos delicados en los que debemos asegurarnos que todo lo que consumimos es positivo tanto para la madre como para el bebé.

También se debe vigilar su ingesta en pacientes con dermatitis u otros problemas cutáneos, debido a las irritaciones en la piel que puede provocar en algunos casos.

Foto: iStock.
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La jalea real no es un producto peligroso por sí mismo, de hecho, tiene muchos más beneficios que contraindicaciones. Siempre que no exista una incompatibilidad y que no excedamos la dosis diaria recomendada, es un alimento que puede darnos energía a la vez que protege nuestras defensas, mejora la circulación sanguínea, repara los tejidos de la piel, aporta acción antiséptica o reduce la ansiedad, entre otros muchos beneficios.

Dosis diaria recomendada de jalea real

De forma genérica, no se recomienda consumir más de 500 mg por día en adultos, aunque debemos consultar el prospecto del fabricante que compremos para valorar cuál es la dosis que nos recomienda, además del tiempo máximo que podemos tomarla sin descanso. Como norma general, suele ser aproximadamente 20 días. En el caso de los niños debemos tener especial cuidado y buscar aquellas composiciones aptas para ellos, además de no exceder tampoco la dosis, que suele fijarse en este caso en 200 mg por día.

La forma más habitual de tomarla es a modo de cápsula o de ampollas y puede ser pura o combinada con otros ingredientes como polen, ginseng, vitaminas… Aunque los suplementos vitamínicos son habitualmente de venta libre, no debemos abusar de ellos. Asimismo, un consumo excesivo de jalea real (o cualquier otra sustancia) puede ser contraproducente y provocar efectos secundarios indeseados.