Es la primera comida del día y, posiblemente, la más importante. Lo sabemos, y seguramente por eso siempre tenemos en mente el propósito de organizarnos bien para podernos preparar con calma un buen desayuno. Ahora que estamos en verano y disponemos de más tiempo, es el momento perfecto para, hacer pequeños cambios en nuestro desayuno.

Te proponemos varios consejos para ir introduciendo nuevos ingredientes para desayunos sanos y diferentes cada día. Como hay desde bebidas, a pan y hasta legumbres, además de fruta y verdura, puedes ahorrar tiempo en la compra si acudes a un gran establecimiento con gran variedad de productos, como los Supermercados El Corte Inglés. Aquí tienes la garantía de que son de máxima calidad y, en el caso de los productos frescos, que están en su punto perfecto para su consumo, conservando todos sus nutrientes. No olvides que también está su opción de compra online, para hacer la compra desde casa.

1. Sí a la bebida vegetal

Puedes alternar la leche con bebidas vegetales durante el desayuno. Las hay de todo tipo. Desde soja, arroz, avena y almendra hasta sésamo, nueces o coco. Cada una tiene un sabor característico y podrás elegir la que mejor se adapte a ti. La leche de almendras, por ejemplo, es rica en fibra; la leche de soja contiene isoflavonas, sustancia beneficiosa para la menopausia; y la leche de coco contiene selenio y vitamina C. Puede ser un complemento a tus desayunos pero no olvides que las bebidas vegetales no pueden sustituir a la leche, que aportan además de calcio, vitamina D. Recuerda consumir al menos tres raciones al día de lácteos.

2. Kéfir: un lácteo diferente

Podemos sustituir el yogur por este otro fermentado tan de moda. Está elaborado a base de leche fermentada y ha irrumpido con fuerza en nuestros hogares gracias a los millones de beneficiosas bacterias que contiene, que ayudan a equilibrar nuestra microbiota, presente en nuestro intestino. Es un probiótico que puedes encontrar de leche de cabra, oveja y vaca. Además, se puede hacer en casa y dura todo lo que quieras: con una pequeña porción de kéfir inicial es suficiente para producirla. Y recuerda que puedes añadirle tanto frutas -perfectos los frutos rojos- como cereales, nueces y semillas.

Kéfir (iStock)
Kéfir (iStock)

3. ¿Has probado la leche fresca?

Seguro que has visto en los lineales refrigerados del supermercado botellas llenas de leche. Y puede que te hayas preguntado por qué necesitan estar en frío y qué les diferencia de los clásicos tetrabriks que compras habitualmente. Se trata de leche fresca y eso significa que en lugar de estar uperizada está pasteurizada. Es decir, se le ha sometido a un tratamiento térmico más suave manteniendo el sabor y el aroma de la leche original. Podrás tenerla en la nevera unos 20 días, aunque si la abres deberás consumirla en unos 48 horas.

4.Batidos: la fruta más completa

Seguro que has oído que para una dieta sana y equilibrada, deberías consumir diariamente cinco piezas de fruta y verdura. Una ayuda para alcanzar ese objetivo es incorporarlo a nuestro menú en forma de batido. Y hacerlo ya desde el desayuno es una forma estupenda de empezar el día. Pero recuerda: hablamos de batidos, no de zumos. Eso significa que los ingredientes estarán triturados, no licuados, lo que permitirá que conserven íntegras todas sus vitaminas y demás micronutrientes. Un apunte más: puedes incluir tanto frutas como verduras. Lograr una textura más o menos fina dependerá de la potencia del procesador que utilices, así como de la velocidad y del tiempo que marques, pero ten en cuenta que puede ser muy agradable encontrar pequeños trocitos de fruta. Si te gustan los licuados, mejor opta por las modernas máquinas de presión en frío, que evitan que se pierdan tantas propiedades como las licuadoras convencionales. Empieza con esta receta de cerezas, almendra y jengibre.

Con tu batidora de vaso podrás preparar un rico batido de fresa en segundos (Foto: Pixabay)
Con tu batidora de vaso podrás preparar un rico batido de fresa en segundos (Foto: Pixabay)

5. Anímate con los copos

Si eres amante de los cereales, dales una vuelta. Los copos de avena son una opción muy habitual en los desayunos anglosajones pero hasta hace muy poco tiempo no han comenzado a popularizarse entre nosotros. La avena es un alimento muy rico en fibra y minerales y facilita la sensación de saciedad. Puedes probar a hacerte el típico ‘porridge’ británico con leche, copos y fruta, tanto fresca como deshidratada. También puedes probar el muy nutritivo y saciante muesli, que reúne todas las cualidades exigibles a un desayuno: cereales integrales, frutos secos y frutas deshidratadas que puedes comprar ya hecha o hacértela según tus gustos.

6. Tostas, tostadas y bocatas

Preparar un desayuno sano no implica que te tengas que olvidar del pan; de hecho, si apuestas por los integrales te aprovecharás de su gran cantidad de fibra, además es el complemento ideal para acompañar alimentos saludables. Puedes prepararte tostas con aguacate y salmón o con jamón ibérico y tomate. Si te van las tostadas, puedes untar encima queso fresco, apostar por lonchas de pavo o incluso huevos revueltos. Y el día que necesitas una dosis extra no lo dudes y prepárate un pequeño bocata. ¿Con qué? Mira tu nevera y elige las verduras que más te gusten para hacerte un vegetal aliñado con salsa ligera de yogur.

7. El huevo, poché

No somos demasiado dados en España a comer huevos en el desayuno salvo cuando toca desayunar en el bufé del hotel. ¿Por qué no hacerlo en casa? Champiñón, cebolla, queso, jamón, ajetes, espárragos, calabacín… El revuelto, como la tortilla, admite muchísimos ingredientes. Si queremos darle un punto de sofisticación, una gran idea es hacer el huevo poché: basta con escalfarlo en agua hirviendo con un chorrito de vinagre durante seis minutos, dejar que la clara se cuaje y envuelva una yema que quedará líquida y deliciosa. Perfecto sobre una tosta. Si lo aromatizas con polvo de trufa le darás un toque sofisticado.

8. Los otros hidratos

En estas nuevas ideas de nuevos desayunos, ¿te has planteado desayunar arrozf? En algunos países asiáticos es muy común y seguro que alguna vez has apostado por barritas energéticas o arroz inflado como cereales. Puedes hacer una crema de arroz, poniendo a remojo el arroz varias horas y cociéndolo el día de antes. Será una especie de papilla a la que podrás añadir pasas, fruta, etc. E incluso puedes incorporarle canela o un poco de leche. También puedes desayunar legumbres, bien lo saben los mexicanos con sus frijoles o los británicos con sus ‘beans’. Lo puedes hacer en forma de hummus -de garbanzos o lentejas…-, y también en nutritivas ensaladas.

Si quieres conocer más ideas y consejos para preparar tu verano, aquí podrás descubrir información actualizada todas las semanas.

*El Confidencial, en colaboración con el Supermercado de El Corte Inglés, te presenta una serie de artículos con los que aprenderás a reconocer los mejores productos frescos de temporada, de proximidad y de la máxima calidad. También recetas saludables para poder llevar una dieta rica, nutritiva y llena de sabor.