Una pegatina que se adhiere a la fruta y a la verdura y que favorece que esta se conserve fresca y en óptimas condiciones para su consumo durante mucho más tiempo. Eso es lo que propone StixFresh que, sin duda, podría convertirse en el arma definitiva contra el desperdicio alimentario.

“Solo en los Estados Unidos, desde la granja hasta la nevera, el 52% de las frutas y verduras frescas se desperdician. Eso es una pérdida anual de decenas de miles de millones de dólares. Es hora de StixFresh, la forma totalmente natural de extender de manera segura y fácil la vida útil de la fruta hasta 14 días”, destacan en la web de Stixfresh.

De esta manera, la famosa pegatina que lucen infinidad de frutas y que recibe innumerables críticas desde los ámbitos más comprometidos con el plástico por considerarla totalmente innecesaria tendría -por fin- una razón de ser. “Se pueden colocar pegatinas StixFresh en manzanas, peras, aguacates, frutas de dragón, kiwis, mangos, naranjas y otras frutas cítricas para ayudar a mantenerlos firmes, dulces y jugosos”, destacan en la web del producto.

Una solución 100% natural

Pero, ¿cómo lo hace posible? Muchos pensarán irremediablemente en los químicos como sustancia que lo hace posible. Sin embargo, esto no es así. En concreto, según aseguran sus creadores, es 100% natural y, por lo tanto, no encontramos ni un ápice de químicos que tantos recelos despiertan entre un creciente sector de consumidores.

Las frutas tratadas con el adhesivo StixFresh presentan mayor dulzor

“Está compuesto de cera de origen especial y otros ingredientes naturales con las que se crea una capa protectora alrededor de la fruta”, resaltan. De esta manera se logra ralentizar el proceso de maduración de la fruta. Pero no solo eso, sino que estos mismos estudios han demostrado que las frutas tratadas con el adhesivo StixFresh presentan mayor dulzor e incluso retienen más la humedad.

Foto, IStock
Foto, IStock

Así, aunque empieza a ganar terreno la tecnología que ofrece tatuar estos productos frescos con el logotipo del productor y así ahorrarnos este plástico innecesario, quizás convenga replantearse la idoneidad de esta medida dado que acaba de inventarse una pegatina (como bien explicamos en este artículo) capaz de acabar con el deterioro de infinidad de productos que acaban impepinablemente en la basura.

El germen del que brotó StixFresh

Los orígenes de esta invención los hallamos en una comunidad rural situada a una hora al sur de Kuala Lumpur (Malasia) Allí, Zhafri Zainudin trató de solucionar un problema recurrente entre sus amigos y vecinos que se quejaban de la cantidad de fruta que se veían obligados a desechar tras malograrse el producto. “Uno de esos amigos era el propietario de un puesto de frutas tropicales que estaba frustrado con la abundante mercancía que acababa estropeándose. Zhafri quería encontrar una solución que fuera simple. Como casi todas las frutas ya tienen una etiqueta, se preguntó cómo podía usarla para su solución. De esta manera, su solución no agregaría un paso adicional o requeriría una gran inversión de capital para implementar. Simplemente sería mejorar lo que ya existía”.

Aunque su invención no se obtuvo de la noche a la mañana, tras unas cuantas tentativas, consiguió el resultado ansiado. Más tarde, en un encuentro profesional celebrado en Dubai, Zainudin se topó causalmente con Moody Soliman y Steve Hulteng. Estos dos estadounidenses estaban muy interesados en encontrar soluciones con los que salir al paso de los grandes retos a los que se enfrenta la humanidad y, desde luego, el desperdicio alimentario era uno de ellos.

Foto: iStock
Foto: iStock

Pero esta etiqueta llamada a hacer carrera en el mundo de la conservación de la fruta no solo sirve para alargar su frescura, sino que también ha demostrado su eficacia para inhibir el crecimiento bacteriano, disminuir el posible deterioro y los riesgos de una maduración excesiva.

Solo para un catálogo concreto de frutas

Sin embargo, StixFresh todavía no funciona con todas las frutas, pues únicamente ha sido contrastada en manzanas, peras, aguacates, frutas de dragón, kiwis, mangos, naranjas y otros productos cítricos. Aunque sus creadores reconocen que están trabajando con ahínco para agregar más miembros a esta todavía exigua familia. Incluso animan a los consumidores a que prueben los adhesivos StixFresh en su hogar y que comuniquen a la empresa sus hallazgos.

Semejante invención podría venirnos de perlas para acabar con el problema del desperdicio alimentario que afecta a los países desarrollados. En este sentido, España es el séptimo país europeo que más alimentos tira a la basura. En concreto, 7,7 millones de toneladas al año, tras el Reino Unido, Alemania, Holanda, Francia, Polonia e Italia. Este derroche de comida es especialmente sangrante en el caso de las frutas, a las que siguen las verduras, las hortalizas y el pan.