Es innegable. El aguacate es la fruta del momento, la estrella de las dietas 'healthy' y la que más luce en Instagram. Por ello, no extraña que sus ventas se hayan disparado un 60% en nuestro país, donde la producción se concentra principalmente en Málaga y Granada. No en vano, esta variedad, a la que también se le conoce como palto o aguacatero, es de lo más versátil, pues prácticamente puede incluirse en cualquier tipo de receta, además de disfrutar de sus bondades en solitario. También constituye un filón de nutrientes, a pesar de que tiene menor porcentaje de agua que otros parientes y, por lo tanto, mayor poder calórico.

Según la Fundación Española de la Nutrición (FEN), "las grasas que contiene son en su mayor parte monoinsaturadas, destacando en particular el elevado contenido en ácido oleico. En cuanto a su composición vitamínica, es una gran fuente de vitaminas E, a diferencia del resto de las frutas que apenas la contienen, C y B6. De esta última, uno con un peso medio de 200 gramos aporta el 33% de las ingestas recomendadas para un hombre de 20 a 39 años con actividad física moderada y el 38% en el caso de la mujer con las mismas características. Además, es rico en potasio, el cual contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y los músculos; y luteína, un carotenoide que ayuda al mantenimiento de la salud visual. De hecho, se la conoce como la 'vitamina de la vista'.

El aguacate es rico en grasas monoinsaturadas, ácido oleico, vitaminas E, C y B6, y potasio

Es, por lo tanto, una fruta que no conviene excluir de nuestras mesas. Además, como ventaja añadida, es posible encontrarla durante todos los días del calendario, si bien es cierto que su época de máximo esplendor va desde enero a mayo. A esto se añade que tenemos la posibilidad de elegir entre distintas variedades, cada una de las cuales regala sus propias características organolépticas y, por lo tanto, diferentes alegrías culinarias. Veamos cuáles son.

5 tipos de aguacate

  • Hass. Esta variedad, que surgió en un huerto de California, pero hoy se cultiva principalmente en México y Andalucía, es la que más se pasea por la frutería. Podemos reconocerla porque luce una piel rugosa, oscura y verde, que se torna púrpura cuando alcanza el grado de maduración. Su pulpa amarilla proporciona una textura cremosa y un gusto a frutos seco, que lo hacen ideal para consumir sobre una tostada de pan, incluirlo en sándwiches, ensalada o elaboraciones de pasta. También es conocida como la 'fruta del corazón' por su silueta similar a este órgano del cuerpo y porque los aceites contenidos en la misma "son benéficos para reducir el colesterol y proteger el sistema cardio-circulatorio", tal y como nos explica la Organización Mundial del Aguacate (WAO).

Foto: iStock.
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  • Bacon. Tiene menor porcentaje de grasas, una textura menos mantecosa y un gusto más suave que sus homólogos, que lo convierten en un ingrediente muy bienvenido del guacamole. Procede de California y es la variedad más temprana, de modo que desde octubre ya podemos verla en el mercado. Se distingue de otras por su piel lisa y verde brillante.
  • Cocktail. Proveniente de los mismos árboles que la variedad Fuerte, es la más particular de todas, ya que presenta un tamaño muy pequeño (de ahí que también se la conozca bajo la denominación de dátil) y alargado que recuerda a los dedos de la mano; y la más sorprendente, pues su piel es comestible y, además, carece de hueso central. Presenta un color similar a la mantequilla, lo que la hace ideal para untar sobre pan, incluir en canapés o ensaladas, e incluso como topping de salsas como el alioli.
  • Fuerte. Junto con la variedad hass, es una de las más consumidas, cuyo cultivo se centra en Israel y España. Además, es muy reconocible porque luce una piel de color verde intenso y muy lisa, como si estuviese curtida, con manchas claras. Tiene mayor contenido de ácido oleico que otras variedades, lo que conlleva que sea la predilecta de los comensales más preocupados por su dieta. Además, proporciona una textura sumamente mantecosa y un sabor fino con matices a nuez, que casa a las mil maravillas con las sopas, las cremas o los batidos.
  • Pinkerton. Presenta un aspecto similar a la variedad hass, por cuanto tiene una silueta alargada y una piel gruesa y rugosa de color verde oscuro. La carne de su interior es bastante cremosa, por lo que se presta muy bien para la elaboración de postres, sopas, cremas, rellenos e incluso ensaladas. A diferencia de sus parientes, que hacen su aparición estelar en el otoño, esta únicamente está disponible durante los meses de febrero y marzo, por lo que hay que andar avispados si queremos disfrutar de sus bondades.

Tips para escogerlos y conservarlos

Foto: iStock.
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Independientemente de la variedad, a la hora de escogerla en su óptimo grado de maduración, la Organización Mundial del Aguacate (WAO) aconseja "seleccionar una que ceda ante una suave presión. Si, por el contrario, tenemos la intención de consumirla "en el curso de una semana, debemos optar por la más firme". En caso de querer acelerar el proceso de maduración, "podemos colocar la fruta en una bolsa de papel y mantenerla a temperatura ambiente hasta que esté lista para consumir. Un buen truco es ponerlo en la bolsa junto con una manzana, pues también propicia dicho proceso".

Habitualmente, son piezas muy grandes, por lo que no solemos consumirlo en una única ocasión. Para evitar la oxidación y decoloración de la fruta una vez pelada, "solo hay que rociar la superficie con un poco de jugo de limón, lima o vinagre blanco".