Más de 19 millones de personas en España tienen el colesterol alto, aunque la mitad no lo sabe y menos de la cuarta parte de los afectados sigue un tratamiento, advierte la Sociedad Española de Cardiología. La importancia de controlar la hipercolesterolemia está en que es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares, que, como recoge la OMS, son la primera causa de muerte en el mundo. Además, una dieta inadecuada y la falta de actividad física está en el origen del problema en buena parte de los casos.

Conociendo estos datos, se comprende bien el interés por encontrar tratamientos efectivos, y no solo los procedentes de la industria farmacéutica, también los que llegan desde la industria de la alimentación (y alimentos naturales sin procesar). Existen preparados lácteos y margarinas bien conocidos que contienen fitoesteroles (el colesterol vegetal) que pueden ayudar en la tarea de mantener las cifras de colesterol en unos niveles saludables.

Los extractos se podrían tomar como suplementos o como ingredientes de nuevos alimentos terapéuticos

La oferta no se para aquí, y se están explorando nuevas fuentes de agentes hipolipemiantes (reductores del colesterol), como son las especias, que son ricas en componentes antioxidantes y antiinflamatorios y ofrecen sabor y salud.

Resultados en tres semanas

Un equipo de investigadores de diferentes universidades de India han encontrado que un extracto de semillas de mostaza amarilla y de cardamomo reduce, a las tres semanas, un 49% las cifras de colesterol. "Estos extractos podrían consumirse per se como suplementos hipocolesterolémicos o podrían ser ingredientes de nuevos alimentos terapéuticos a base de especias", proponen los autores en el artículo publicado en 'Journal of Nutritional Science'.

Foto: iStock.
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Los investigadores compararon los efectos de los extractos de la mostaza amarilla y del cardamomo con los conseguidos por la atorvastatina (un fármaco muy habitual para tratar la hipercolesterolemia) y encontraron que eran muy similares, por lo que, en teoría, los primeros podrían ser un remedio más natural. Pero, por ahora, el beneficio solo se ha podido comprobar en las ratas en las que se han desarrollado las investigaciones, así es que habrá que esperar a que los ensayos se trasladen a los humanos.

Esta no es el único hipotético beneficio de la mostaza amarilla. También podría ser un potente agente antimicrobiano contra peligrosas bacterias, como Pseudomonas aeruginosa y Staphylococcus aureus, que la OMS tiene incluidas en su lista de patógenos prioritarios resistentes a los antibióticos.

Otros usos

Un estudio firmado por James Melrose, investigador de la Universidad de Sídney (Australia), explica los posibles usos de la mostaza amarilla, y además de su potencial antibiótico, apunta a su capacidad como agente anticancerígeno, un efecto que procede de los glucosinolatos, un compuesto presente en la mostaza.

Además, los glucosinolatos también se han aplicado en la tecnología de envasado de alimentos para prevenir el deterioro provocado por bacterias y hongos, y así mejorar la vida útil de estos productos.

El cardamomo es una semilla muy utilizada en la medicina tradicional. Entre sus propiedades destaca la de bajar la tensión arterial gracias a su actividad antioxidante y su efecto diurético. También es un protector del estómago, incluso frente a la infección por Helicobacter pylori, el mal aliento y como suplemento en el tratamiento de la obesidad.