Regalos, ilusión, alegría… y roscón. En la noche más mágica del año no puede faltar esta dulce tradición con la que celebramos la llegada de los Reyes Magos, el delicioso cierre a las fiestas navideñas. Las raíces del roscón se remontan a las Saturnales, fiestas paganas en las que se celebraba el solsticio de diciembre. En ellas se preparaba una torta hecha a base de miel en la que se introducían frutos secos, higos y dátiles. Se cree que fue hacia el siglo III cuando comenzó a introducirse una haba, que en aquel momento era símbolo de abundancia y fortuna.

Aunque al imponerse el cristianismo las celebraciones paganas fueron desapareciendo, se mantuvo la tradición de tomar la torta -a la que se le dio forma de rosca- con el haba dentro. Esta costumbre fue popular entre la aristocracia francesa. En el siglo XVIII, un cocinero de la Corte gala tuvo la idea de introducir una moneda de oro en el roscón del pequeño rey Luis XV, y esta idea fue 'copiada' por su tío, Felipe V, quien se la trajo a España. Desde entonces, la moneda era el premio y el haba el ‘castigo’. De ahí surge también la palabra ‘tontolaba’.

El Roscón se reinventa

Mucho tiempo ha transcurrido desde aquellas primeras tortas hechas a base de miel y, como es natural, con el paso de los siglos la receta ha ido evolucionado. En nuestros días, la fórmula tradicional consiste en una masa tipo brioche elaborada con harina, mantequilla, huevos, ralladura de naranja o limón, vainilla y agua de azahar, que le da ese sabor tan característico. En la cobertura, azúcar glaseado, fruta confitada y almendra rallada. ¿El secreto para un sabor excepcional? Materias primas de primera calidad, un proceso de fermentación muy lento de la masa, de un día y medio, y un buen obrador.

Aunque la receta básica no ha cambiado, en los últimos años el Roscón de Reyes se ha reinventado. La mejor prueba es la variedad que podemos encontrar en el mercado, que cada año va aumentando. Uno de los lugares con más creatividad a la hora de ofrecernos nuevos sabores es el supermercado de El Corte Inglés. Sus maestros pasteleros se vuelvan cada año en ofrecer nuevas y deliciosas versiones. Además, del tradicional sin relleno, tienes rellenos de nata, trufa, crema o nata al Pedro Ximénez, que ha intensificado el sabor de ese vino y se remata con una costra de frutos secos y chocolate, e incluso, sin fruta escarchada.

Resulta difícil elegir, ¿verdad? Desde el Roscón de Reyes Rocher, relleno de mousse de praliné con cobertura Rocher de chocolate con leche y avellanas y el Roscón de trufa y naranja, hasta el de crema ligera de vainilla y crumble de almendras. Los maestros artesanos utilizan estas fechas para ofrecer al público una gran variedad de sabores, un trabajo de I+D que se realiza bajo la atenta mirada del maestro pastelero Felipe Gijón, que lleva más de 40 años trabajando con El Corte Inglés.

Pero, además, el Roscón de Reyes de El Corte Inglés este año es solidario. Vota por una de las entidades seleccionadas (Fundación Aladina, Cruz Roja o Feder) y con la comprar de tu roscón, la ONG escogida y tú podréis llevaros un lingote de oro cada uno. Y atento, porque en enero habrá aún más sorpresas que todavía no podemos desvelar.

*El Confidencial, en colaboración con el Supermercado de El Corte Inglés, te presenta una serie de artículos con los que aprenderás a reconocer los mejores productos frescos de temporada, de proximidad y de la máxima calidad. También recetas saludables para poder llevar una dieta rica, nutritiva y llena de sabor.