Es probable que hayáis oído hablar de una curiosa dieta que propone agua de mar y unos curiosos ejercicios denominados 'Nado seco' para adelgazar paulatinamente y, sobre todo, recuperar la salud perdida. Esta dieta es la que defiende Ángel Gracia, un veterinario octogenario, desde el púlpito de su libro 'La dieta del delfín', publicado en 2009. En él, Gracia asegura que el agua de mar es prácticamente la panacea para todos nuestros males. Lo cierto es que este veterinario ha hecho suyos los conocimientos del científico francés René Quinton, quien ya habló en su día de las inmensas posibilidades que el agua de mar podía proporcionar a nuestra salud, llegando incluso a comercializar plasma de Quinton, que incluía este ingrediente en su fórmula.

Gracia está convencido de que el agua de mar puede ayudarnos a adelgazar. “Cada célula necesita diariamente todos los nutrientes que estaban, y hoy en día siguen estando, en el agua de mar, representados por la Tabla Periódica completa con sus 118 elementos en un ambiente alcalino de pH 8.2. Si la célula no los recibe se desencadena el hambre celular, causa primaria de la obesidad”, afirma. Por lo tanto, más de uno se verá ahora tentado a conocer en profundidad este régimen con el que podremos, según nos garantiza su autor, “rebajar varios kilos paulatina y equilibradamente (hasta 2 kilos semanales), pero saludablemente, sin hambre, bien nutrido y vacunándonos contra las enfermedades degenerativas”.

En el mar no hay enfermedades infecciosas

Foto: iStock.
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Este veterinario nos explica en su libro que el mar está libre de enfermedades infecciosas y cita como ejemplos la gripe o el sida. Tampoco existen, añade, la arterioesclerosis, ni el cáncer. Así, asegura, la salud reina en los océanos. En cambio, “en las costas y piscifactorías, donde el hombre con la superexplotación de los recursos destruye el equilibrio de los ecosistemas, son tan frecuentes las enfermedades de los animales acuáticos que hasta los vacunan, además de darles piensos artificiales atiborrados de drogas farmacéuticas”. Esta envidiable salud también la observamos en tierra firme, pero "únicamente entre aquellas especies que viven ajenas a la influencia del ser humano". "Los animales 'salvajes' de la Tierra viven sanos y en simbiosis positiva con los microbios, y solo enferman cuando invadimos sus territorios con talas, quemas, plaguicidas y cosas peores, que alteran sus ecosistemas", añade.

¿Cómo beber agua de mar?

Una vez obtenida el agua de mar, hay que aprender a consumirla. El libro dedica un capítulo a cómo hacerlo, además de explicar cómo debemos conservarla. En concreto, la receta indica que debemos mezclar dos partes del agua de mar obtenida en la costa con cinco de agua dulce, "y beber cada 8 horas -3 veces al día- media taza, de las usadas para el café con leche".

Este veterinario defiende que el agua de mar nos puede ayudar a perder hasta dos kilos semanales

El autor también nos aconseja cocinar con agua de mar, en vez de sal, elaboraciones como "sopas, arroces, frijoles o alubias, vegetales, lentejas, garbanzos, pastas integrales o cualquier guiso de carne y pescado; así como la producción de panes, pastelería, arepas, empanadas y similares, que requieren de masas que se pueden elaborar con agua de mar en la proporción de 2 partes de agua de mar por 5 de agua dulce -o al gusto-", expone Gracia.

El agua de mar no hidrata

Por supuesto, ahora toca el turno de las objeciones que han tachado la dieta de "insensata y de inscribirse en la corriente de lo pseudocientífico", pues son muchos los voluntarios dispuestos a rebatir las tesis de Gracia.

Foto: iStock.
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Así, según recoge un artículo de la web La mentira está ahí fuera, "accidentalmente consumir cantidades pequeñas de agua de mar limpia no es dañino, especialmente si el agua de mar se consume junto con una cantidad más grande de agua dulce. Pero el agua de mar no sirve para hidratarse. Cuanto más agua marina se bebe, más agua se necesita para eliminar la sal por medio de la orina”.

A este respecto, conviene recordar que Gracia, de 87 años, asegura que lleva 20 años bebiéndola. Además, argumenta que el náufrago Luis Alejandro Velasco, cuya experiencia narró Gabriel García Márquez en su libro 'Relato de un náufrago', llegó a beber agua de mar durante su calvario. Algo que, según explicó el propio Velasco, le permitió sobrevivir a este duro trance.

¿Un estudio afirma que es saludable?

También podemos hacernos eco de un estudio de la Universidad de Alicante y los Laboratorios Quinton -que se dedican a la preparación de agua de mar microfiltrada en frío siguiendo las tesis de René Quinton- que asegura que “el agua de mar activa el sistema inmunológico ejerciendo un efecto protector y reforzando el organismo ante virus, bacterias, bajas defensas y otros patógenos estacionales”. Sin embargo, los expertos critican que este estudio cuenta con el patrocinio de la empresa interesada y que, por lo tanto, puede pecar de falta de independencia y objetividad. Un aspecto que resta credibilidad a los resultados.