El estilo de vida actual hace que las prisas y el estrés nos acompañen las 24 horas del día. Tenemos menos tiempo para estar con nuestros hijos, para ir a comprar, para cocinar platos caseros como lo hacían nuestras madres y abuelas... Esto hace que, en ocasiones, los menús que preparamos sean repetitivos y no del todo completos a las necesidades y circunstancias. Este hecho puede provocar, por un lado, que, sin querer, no expongamos a nuestro hijo o hija a nuevos grupos de alimentos y, por otro lado, que en su ingesta diaria haya déficit de algunos nutrientes como el Omega 3 DHA y el hierro. ¿Por qué estos dos nutrientes son tan importantes?

Los ácidos grasos Omega 3 son ácidos grasos esenciales, es decir, que el organismo humano no puede fabricarlos en la cantidad que necesitamos y tenemos que recurrir a alimentos que lo contengan. El tipo de Omega 3 más relevante en los niños es el DHA, que está implicado en el desarrollo cerebral. Sin embargo, los niños españoles consumen menos del 50% de la cantidad diaria recomendada. Una cifra que podría verse afectada tras el reciente posicionamiento de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición sobre las limitaciones del consumo de pescado en niños menores de 10 años y embarazadas, que recomienda evitar el consumo de pescados azules de gran tamaño como el pez espada, el emperador, atún rojo o cazón, entre otros.

La falta de hierro se manifiesta en los niños en un cansancio y apatía crónica que puede desencadenar en una anemia

El hierro, por su parte, juega un papel fundamental en el desarrollo cognitivo, pero en España dos de cada tres niños no alcanza la ingesta diaria recomendada. La falta de este nutriente se manifiesta en los niños en un cansancio y apatía crónica que puede desencadenar en una anemia, es decir, en una afección en la que el cuerpo carece de suficientes glóbulos rojos. Si no es tratada a tiempo, la anemia puede afectar al desarrollo del niño de forma considerable.

La prueba, en dos minutos

Saber si un niño duerme las horas que necesita o si su relación de peso y estatura es adecuada, es algo relativamente fácil. Sin embargo, conocer si está recibiendo los aportes de hierro y DHA recomendados para su correcto desarrollo, no es tan sencillo. Por eso, el Instituto Puleva de Nutrición ha desarrollado una calculadora online con el fin de facilitar que padres y madres conozcan si la alimentación cotidiana de su hijo incorpora la cantidad diaria recomendada de hierro y DHA que necesita durante la etapa de crecimiento.

Son muchos los nutrientes que debemos asegurar en la alimentación de los niños: el Omega 3 DHA, el hierro, el calcio, la vitamina D, las proteínas… ¿Cómo podemos hacerlo para que no falte ninguno? La clave está en el patrón de alimentación, que debe ser completo, equilibrado y variado, incorporando cotidianamente todos los grupos de alimentos en cantidad y frecuencia suficientes.

Ocurre que la leche sigue siendo un alimento con mucho peso específico en la alimentación de los niños de corta edad. De ahí que sea un excelente vehículo para aportar nutrientes esenciales. Sin embargo, según diferentes estudios nutricionales en población infantil, su ingesta es deficitaria. De ahí la oportunidad que suponen las leches de crecimiento, como Puleva Peques o Puleva Max, que aportan un extra de hierro, calcio y omega 3 DHA, entre otros nutrientes, facilitando el cumplimiento de las recomendaciones de las autoridades sanitarias. Un pequeño gesto, como es cambiar un vaso de leche clásica por un vaso de leche de crecimiento, puede suponer una gran diferencia.

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