Esta es la leche que deberían beber los niños para evitar la obesidad
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Contraria a las recomendaciones

Esta es la leche que deberían beber los niños para evitar la obesidad

La grasa láctea es un buen aliado para prevenir el sobrepeso en la población infantil, por ello es preferible que a partir de los dos años beban leche entera en lugar de semidesnatada

Foto: Foto: unsplash/@eladiary.
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La obesidad infantil es un problema de salud pública mundial. Los datos son preocupantes: más de 41 millones de niños de 0 a 5 años tiene sobrepeso u obesidad, lo que augura un futuro cargado de achaques (diabetes, enfermedades cardiacas y articulares, cáncer, etc) y hasta un descenso de la esperanza de vida.

En España, cerca de un tercio de los más pequeños tiene kilos de más. La buena noticia es que, aparentemente, la situación se está controlando a la vista del descenso de la cifra de obesidad infantil, apunta un estudio de la Universidad de Castilla-La Mancha publicado en 'JAMA Pediatrics'.

Ahora, un nuevo trabajo, publicado en 'The American Journal of Clinical Nutrition', revela un hallazgo que podría ser de gran ayuda para evitar el sobrepeso de los niños: beber leche entera reduce la probabilidad de desarrollar obesidad.

"Los niños que cambian a leche baja en grasa a los dos años no son más delgados"

Esta es la conclusión a la que ha llegado un equipo de investigación de la Universidad de Toronto (Canadá) después de revisar exhaustivamente 28 estudios de siete países (dos de España) que incluyen a un total de 21.000 niños de uno a 18 años de edad.

Las recomendaciones internacionales (entre ellas, las de la Asociación Americana de Pediatría y la Sociedad Canadiense de Pediatría) son que a partir de los dos años es preferible que los niños tomen leche de vaca semidesnatada (menos del 2g/100ml de materia grasa) que entera (3,6g/100ml) para prevenir la obesidad. Pero "en nuestra revisión, los niños que siguieron la recomendación de cambiar a leche baja en grasa a los dos años no eran más delgados que los que consumían leche entera", afirma el pediatra Jonathon Maguire, autor principal del trabajo.

Y, sorprendentemente, un mayor consumo de grasa de la leche parece estar asociado con menores probabilidades de sobrepeso u obesidad infantil.

Poder saciante

Los científicos barajan diversas explicaciones para esa cierta protección de la leche entera frente a la adiposidad infantil. La primera es que la grasa de la leche remplaza a las calorías vacías (sin valor nutricional) de las bebidas azucaradas y que están en el punto de mira de las estrategias para frenar el avance de la obesidad. Otra se relaciona con los mecanismos de saciedad, de modo que la grasa de la leche podría provocar sensación de plenitud a través de la liberación de determinadas hormonas relacionadas con el apetito (colecistoquinina y péptido similar al glucagón), con lo que disminuye el deseo de alimentos calóricamente densos.También podría ser que la leche semidesnatada tiene menos poder saciante, lo que lleva a beber más.

Foto: unsplash/@shootdelicious.
Foto: unsplash/@shootdelicious.

Además, la leche entera reporta beneficios cardiometabólicos derivados de los ácidos grasos, como el palmitoleico (un omega-7), que se asocia a menos adiposidad, niveles más bajos de colesterol LDL y triglicéridos en sangre, menos resistencia a la insulina y colesterol HDL más alto.

Este no es el primer estudio liderado por Maguire que encuentra una relación positiva entre el consumo de leche entera y la delgadez infantil. Hace tres años, un trabajo sobre 2.745 niños sanos con edades comprendidas entre 1 y 6 años encontró que los que bebían leche entera (un taza de 240 cc) tenían un índice de masa corporal más bajo y unos niveles más altos de vitamina D.

Bebidas vegetales

¿Qué pasa en España? La Asociación Española de Pediatría (AEPED) también recomienda la leche de vaca entera a partir de los 2 años -salvo indicaciones específicas del pediatra- y desaconseja las dietas restrictivas en los niños. Los pediatras rechazan dar a los niños bebidas vegetales, que "no pueden compararse con la leche de vaca ni en su contenido proteico ni en el de minerales y vitaminas, por lo que no deben sustituir a las bebidas lácteas como principal fuente de calcio y fósforo, entre otros nutrientes", sostiene Manuel Moreno, coordinador del comité de nutrición de la AEPED.

La grasa de la leche es una de las grasas naturales más complejas y contiene alrededor de 400 tipos diferentes de ácidos grasos. La leche entera es rica en grasas saturadas (aproximadamente el 70% de su contenido de ácidos grasos), pobre en poliinsaturadas y las monoinsaturadas representan cerca del 28% del contenido total de grasas. También tiene una pequeña cantidad de grasas trans (ácido linoleico conjugado, CLA), que a diferencia de las de los alimentos procesados, son beneficiosas para la salud.

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