Si pensabas que habías leído todo o casi todo sobre ellas, te equivocas. La ciencia anda tiempo detrás de descifrar la huella real que las bebidas azucaradas dejan en tu salud. Y a la lista de males, se suma ahora uno nuevo: su influencia, para mal, en los niveles de colesterol. Las conclusiones llegan ni más ni menos que de la mano de la propia Asociación Americana de Cardiología (AHA, de sus siglas en inglés), que ha publicado los resultados en el último número de su revista, 'Journal of the American Heart Association'.

La evidencia de los estudios sugiere que existe una asociación entre la ingesta de azúcar agregada y el riesgo de patología cardiovascular

Se estima que entre el 40% y el 50% de los adultos en EEUU tienen dislipidemia, caracterizada por triglicéridos altos, colesterol LDL -el malo- elevado y colesterol HDL -el bueno- bajo. Un conjunto que les predispone a un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.

En España, según un artículo de la 'Revista Española de Cardiología' acerca del estudio Enrica, "entre la población adulta (entre 2008 y 2010), el 50,5% tenía hipercolesterolemia. Asimismo, el 23,2% de los varones y el 11,7% de las mujeres tenían triglicéridos ≥ 150 mg/dl. La frecuencia de dislipemia aumentó hasta los 65 años".

Antecedentes

La evidencia de los estudios observacionales sugiere que existe una asociación positiva entre la ingesta de azúcar añadida y el riesgo de patología cardiovascular, como constató un estudio publicado en el 'Jama Internal Medicine'. En particular, en forma de refrescos, bebidas con sabor a frutas, bebidas deportivas, y los cafés y tés previamente endulzados.

Foto: iStock.
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Un mecanismo potencial por el cual las bebidas azucaradas pueden aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular es a través del desarrollo de dislipidemia. Los ensayos anteriores tanto en animales como en humanos sugieren que el consumo de grandes cantidades de azúcar, particularmente las que poseen alto contenido de fructosa, pueden inducir rápidamente dislipidemia.

Para determinar la asociación entre las bebidas azucaradas en los niveles de triglicéridos y colesterol, Nicola McKeown, epidemióloga del Jean Mayer USDA Human Nutrition Research de la Universidad de Tuffts (Boston, EEUU), y su equipo estudiaron datos médicos observacionales de hasta 5.924 participantes de las cohortes de descendientes y generación tres del famoso Estudio del Corazón de Framingham (FHS, de sus siglas en inglés), a quienes se les dio seguimiento durante un promedio de 12,5 años entre 1991 y 2014. La cohorte de descendientes del mismo incluye a los hijos de los participantes originales en el FHS y la cohorte de la generación tercera (los nietos de los participantes originales de la investigación citada).

Para este estudio, las bebidas se definieron como: algo más de 354 ml de bebidas azucaradas, como refrescos, bebidas con sabor a frutas, bebidas deportivas, cafés y tés endulzados; así como la misma cantidad en bebidas endulzadas bajas en calorías, incluyendo refrescos 'dietéticos' edulcorados natural y artificialmente u otras bebidas aromatizadas, o 238 ml de zumos 100% de fruta, es decir, de naranja, manzana y otros derivados de frutas enteras sin azúcares agregados.

Los participantes del estudio se clasificaron en cinco grupos de acuerdo con la frecuencia con la que bebieron los diferentes tipos de bebidas, desde una ingesta baja (<1 porción por mes) hasta una ingesta alta (> 1 porción por día).

Las conclusiones

Los investigadores analizaron cómo los diferentes tipos de bebidas y sus niveles de consumo se correlacionaron con los cambios en los niveles de colesterol y triglicéridos durante aproximadamente cuatro años. Encontraron que:

  • Beber bebidas azucaradas (más de 354 ml por día) se asoció con una incidencia de un 53% más elevada de triglicéridos altos y una incidencia un 98% más alta de colesterol HDL bajo en comparación con aquellos que bebieron menos de una porción por mes.
  • Tomar bebidas endulzadas bajas en calorías no parecía estar asociado con un mayor riesgo de dislipidemia entre las personas que las consumían regularmente.
  • Ingerir regularmente hasta 354 ml de zumo de fruta 100% por día no se asoció con cambios adversos en el colesterol o dislipidemia, aunque los investigadores advierten que se necesita más estudio para garantizar este hallazgo.

"Reducir la cantidad o eliminar el consumo de bebidas azucaradas puede ser una estrategia que podría ayudar a las personas a mantener sus triglicéridos y colesterol HDL en niveles más saludables", ha señalado Nicola McKeown.

Foto: iStock.
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"Y aunque nuestro estudio no encontró consecuencias negativas sobre los lípidos en la sangre al beber bebidas endulzadas bajas en calorías, puede haber otras consecuencias para la salud con su consumo. El agua sigue siendo la bebida preferida y más saludable", añade.

Si bien los estudios transversales anteriores han tenido resultados similares, este trabajo reafirma esos hallazgos con datos prospectivos. Una posible limitación del estudio es que los participantes autoinformaron de su ingesta dietética, lo que puede dar lugar a sesgos.

La AHA recomienda que las personas eliminen el consumo de bebidas azucaradas para mejorar la salud del corazón y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.