Que la vida es para disfrutarla es un pensamiento que nadie pone en duda. Y uno de los secretos para conseguirlo pasa por sentirse bien, porque cuando esto sucede resulta más sencillo levar a la práctica esa consigna. En este contexto, la alimentación se convierte en la clave.

Mientras llega la ansiada vacuna, la lucha contra el coronavirus es un combate entre nuestro sistema inmunológico y este patógeno. Durante la situación de 'nueva normalidad' es especialmente importante que nuestras defensas funcionen bien. Para ello, se recomienda de forma general seguir una alimentación sana y equilibrada, combinada con ejercicio físico y un buen descanso, evitando en lo posible situaciones de estrés.

Vitamina D, gran aliada del sistema inmunitario

Uno de los nutrientes más relevantes para el funcionamiento correcto del sistema inmune es la vitamina D. Se puede considerar que esta vitamina es una gran aliada, porque ayuda a su funcionamiento y, por tanto, a que sea eficaz. Otras vitaminas como la C, A, B6 o B12 también tienen un papel en el refuerzo correcto funcionamiento de las defensas del organismo.

Es fundamental atender las necesidades nutricionales, que van cambiando en cada etapa de la vida, para ayudarnos a vivir plenamente. Y un alimento que nos ayuda a conseguirlo es la leche, que entre otros nutrientes y vitaminas, contiene vitamina D.

Un vaso de leche cada día

Puesto que el día a día pone a prueba las defensas, Puleva investiga y aporta su experiencia para entender estas necesidades y satisfacerlas con la leche más adecuada. Ya sea en el desayuno o en la merienda, a lo largo del día se puede disfrutar de un vaso de leche adaptada Puleva con un extra de vitamina D y otros nutrientes como las vitaminas A, C, B6, B9 o B12, que contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario. Un solo vaso de su leche puede contener hasta el 75% de la cantidad diaria recomendada de vitamina D.

Además, las leches adaptadas en los últimos años no son exclusivas de la etapa infantil, también son útiles para otros segmentos de la población como intolerantes a la lactosa y otros trastornos digestivos o personas con exceso de colesterol. Al contener otros nutrientes, minerales y vitaminas, como omega 3- o fibra, se convierten en una buena herramienta nutricional para alcanzar esas cantidades diarias recomendadas por los organismos de salud y que son vitales para ayudar a nuestras defensas y a nuestro organismo. Un sencillo gesto que pasa por elegir la leche más adecuada.