Apetamina: ¿para qué sirve? ¿es legal como suplemento?
  1. Nutrición
ganancia de peso

Apetamina: ¿para qué sirve? ¿es legal como suplemento?

Al igual que la salud de determinadas personas depende de que pierdan peso, el bienestar de otras está unido a que lo ganen. No es una tarea sencilla y menos ahora que una polémica sustancia ha aparecido en internet

Foto: Foto: Unsplash/@olenka_kotyk
Foto: Unsplash/@olenka_kotyk

No son escasos los artículos publicados en cientos de medios (también Alimente) sobre las mejores formas de perder peso. Aunque muchos de estos consejos difieren en puntos clave (a ver quién compara la dieta Paleo con la Keto), casi todas se basan en lo mismo: reducir el consumo de calorías y aumentar el gasto energético de nuestro cuerpo. Es una fórmula bastante básica y segura.

Sí, las dietas funcionan (aunque es difícil seguirlas sin tentaciones) y, por tanto, es perfectamente factible perder peso. Pero hay otro tipo de persona, el que no está preocupado por sus michelines o por su 'tripa cervecera'; le dan igual las cartucheras y la papada, de hecho nunca ha oído hablar de ellas. El problema de estas personas es diametralmente opuesto: están demasiado delgadas y su calvario es conseguir engordar.

Entre los posibles efectos secundarios más comunes de la apetamina se encuentra la toxicidad hepática y el fallo hepático

Ya sea por tener un metabolismo increíblemente acelerado, otros problemas de salud o, simplemente, no tener hambre, hay gente que tiene realmente difícil engordar. En estos casos su salud depende directamente de ganar peso y, por tanto, es fundamental que consigan llevar a cabo esta tarea. Pero no es fácil. Luchar contra la sensación de saciedad es una tarea de lo más ardua. Es por esto que, en Estados Unidos (aunque, a través de internet, podemos conseguirlo también en España) se ha popularizado el consumo de un suplemento alimentario llamado 'apetamina'.

Es un jarabe basado en el principio activo ciproheptadina. Esta molécula es un medicamento antihistamínico con diferentes efectos secundarios, entre los que se encuentra el aumento masivo del apetito. Además, la apetamina también contiene otras sustancias como vitaminas y lisina.

Diversos estudios científicos, como el realizado por los investigadores Douglas N. Homnick, Benjamin D. Homnick y el resto de su equipo de la Michigan State University han probado que la ciproheptadina aumenta tremendamente el apetito. Es por esto que se utiliza para el tratamiento de la fibrosis quística, una enfermedad degenerativa que afecta principalmente a los pulmones y hace que aquellos que la padecen pierdan el apetito y mucho peso.

De todos modos su función principal es la de un antihistamínico diseñado para luchar contra los síntomas típicos de la alergia como el picor o la congestión. De todos modos, es un medicamento que no está aprobado oficialmente por muchas autoridades gubernamentales como la FDA (Food and Drug Administration).

Cómo funciona

En primer lugar, la ciproheptadina, como se explica en este estudio, parece aumentar los niveles de un determinado factor del crecimiento, el IGF-1, un tipo de hormona vinculada a la ganancia de peso.

Además, tiene un efecto en una región de nuestro cerebro llamado hipotálamo, encargado de regular el apetito, la ingesta de comida, la segregación endocrina y muchas otras funciones biológicas de nuestro organismo.

De todos modos, a día de hoy no contamos con toda la información necesaria como para determinar las vías exactas por las que la ciproheptadina aumenta nuestro apetito.

Su legalidad

Aunque, como decíamos con anterioridad, es posible obtenerla a través de internet, su uso sin prescripción médica está prohibido en multitud de países debido a las preocupaciones que todavía existen respecto a su seguridad.

En un estudio elaborado por investigadores de diferentes universidades de la República Democrática del Congo y de Sudáfrica, se detalla que el mal uso de este medicamento puede provocar fallo hepático y la muerte.

Foto: Foto: iStock.

En cambio, la apetamina (el famoso jarabe que, supuestamente, contiene el principio activo ciproheptadina), no está regulada por autoridades como la FDA por lo que, a pesar de lo que ponga en las etiquetas, puede no contener la mencionada molécula.

¿Debemos arriesgarnos?

En una sola palabra: No. Lo primero que deberemos hacer si necesitamos ganar peso por razones de salud es acudir a nuestro médico y jamás automedicarnos. La ciproheptadina es una molécula con un gran poder sobre nuestro organismo y aquellas versiones cuyo consumo está aprobado (con receta) aclaran que los efectos secundarios pueden ser de lo más severos:

  • Cansancio
  • Mareos
  • Temblores
  • Irritabilidad
  • Visión borrosa
  • Náuseas y diarrea
  • Toxicidad hepática
  • Fallo hepático

Esto no es moco de pavo, y mucho menos si tenemos en cuenta que existen otras sustancias mucho más comunes con las que la ciproheptadina puede interactuar de forma negativa: alcohol, zumo de granada y otros medicamentos.

Aquellos que deseen ganar peso con rapidez deberás seguir utilizando los métodos ya conocidos.

Seguridad alimentaria
El redactor recomienda