Shirataki, así es la moda de los 'tallarines' (sin calorías) que sacian
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REINVENCIÓN DE un clásico de las farmacias

Shirataki, así es la moda de los 'tallarines' (sin calorías) que sacian

Consiste en una especie de fideos cuya única función es engañar al sistema digestivo: se hincha en el estómago y sacia el apetito. Su uso como complemento para una dieta baja en calorías es de hace décadas

placeholder Foto: Noodles de konjac. (iStock)
Noodles de konjac. (iStock)

La pasta shirataki consiste en una especie de 'noodles' o fideos cuya única función es engañar al sistema digestivo: no tiene calorías, pero te sacia. Todo lo que no es agua —es decir, el 3%— es fibra. ¿Resultado? Tampoco tiene nutrientes. En los dos últimos años se han popularizado elaborados a base del konjac, una planta de origen coreano en forma de 'pasta' o incluso de 'harina', según las denominaciones comerciales, aunque no se corresponda con ninguna de las dos definiciones. Una forma de vender un producto dietético que en realidad lleva una eternidad en las farmacias.

Lo que realmente se extrae del Amophaphalus konjac es el glucomanano, un producto que el Gobierno ha regulado ahora en su nueva lista de complementos alimentarios, a pesar de su longevidad en las farmacias. “Una cosa es la nutrición y otra la alimentación, y el shirataki no es ninguna de las dos”, explica a Alimente Marián García, doctora en Farmacia y autora del blog 'Boticaria García'. Se refiere a la diferencia entre obtener los nutrientes que necesitamos y el acto gratificante de comer, y concluye que este producto no satisface ninguno de los dos.

Ya se usaba como complemento en forma de píldoras combinado con una dieta hipocalórica

Antes de la moda de la pasta konjac o shitake, el glucomanano se consumía en píldoras, generalmente combinado con una dieta hipocalórica para personas con problemas de sobrepeso. “Como producto dietético en forma de píldoras lleva toda la vida en las farmacias, y dentro de la poca evidencia que hay en general sobre los productos para adelgazar, el glucomanano es el que mejor sale parado", comenta Marián.

Su virtud reside en que, al llegar el estómago, se hincha y sacia el apetito. Se toma en tres dosis diarias de un gramo antes de las principales comidas para ayudar a sobrellevar la dieta: así se obtienen los nutrientes de la comida baja en calorías y se consigue la sensación de haber ingerido más cantidad.

placeholder Planta de konjac. (iStock)
Planta de konjac. (iStock)

Sin embargo, desprovisto de su función original, el glucomanano pierde cualquier ventaja. "Para tomar la dosis equivalente a tres gramos hay que ingerir unos 120 gramos de elaborados de konjac", explica Marián. "Se vende como una especie de sustitutivo de la pasta, pero no sabe a nada, por lo que hay que ponerle salsas y otros aditivos, aunque lo más relevante es que, a diferencia del complemento para una dieta, esta sustituye al resto de comidas, por lo que el cuerpo no obtiene nutrientes. Es insostenible a medio plazo”, sostiene la experta.

Las distribuidoras que lo venden incluyen decenas de recetas, como si fuese un plato de pasta o arroz

No obstante, las distribuidoras que venden el shirataki incluyen decenas de recetas a base de konjac, como si fuese un plato más de pasta o arroz, según la forma que le den al producto. Así, se encuentra combinado con otros alimentos. “Dentro de una dieta baja en calorías tiene sentido, porque a fin de cuentas se trata de modificar los hábitos alimenticios, pero esto es lo contrario: es un parche porque no aprendes a comer”, afirma.

Seguridad del glucomanano

En 2017, la Agencia Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA) revisó el glucomanano y realizó un seguimiento de 12 semanas en adultos que tomaron la cantidad máxima recomendada. Entre los efectos adversos que se detectaron, se vio la posibilidad de malestar abdominal, incluyendo diarrea y estreñimiento. Los expertos concluyeron que su uso como aditivo en otros productos era seguro por encima de 10 gramos por kilo, siempre y cuando no se superara la cantidad total recomendada, tres gramos al día. Por su parte, la Aecosan —Agencia de Seguridad Alimentaria de España— es un poco más restrictiva y advierte que no debe tomarse justo antes de acostarse, que se evite ingerirlo con otros productos de fibra o que se tenga especial cuidado si se padece diabetes.

A pesar de todo ello, el glucomanano es seguro y está aprobado como complemento y aditivo. Puede ser una buena herramienta si se combina adecuadamente con una dieta supervisada por un especialista, siempre y cuando se aporten los nutrientes esenciales.

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